La Pobreza: La cara humana del impacto de Noel
Otra vez el impacto de un fenómeno natural ha puesto de relieve la precariedad en que viven muchas personas en la República Dominicana. Ya ha sido reconocido que el mapa del impacto de la Tormenta Noel – y cuan irónico que se le dio un nombre que se asocia tradicionalmente con la bondad y los regalos! – coincide en gran parte con el mapa de la pobreza en el país. O sea, la gran mayoría de las personas afectadas era pobre, y en muchos casos, muy pobre. Lo más triste es que muchos de estos corren el riesgo de tornarse aún más pobres. Más allá de las cifras de las casas destruidas o dañadas, caminos y puentes dejados intransitables y cosechas perdidas, está la cara humana de esta tragedia. Las personas que han perdido sus casas (uso la palabra con cuidado porque es obvio que en muchos casos, siendo tan precarias, apenas merecían esta denominación) y que serán beneficiadas con nuevos hogares en lugares más seguros y más dignos, saldrán bien de esta calamidad – pero mientras tanto, también van a seguir necesitando apoyo humanitario porque en muchos casos también perdieron sus medios de vida, de sostenerse, aunque sea a nivel de subsistencia. Y por supuesto, entre los más afectados están miles de niños y niñas que perdieron sus libros, sus utensilios escolares y para quienes el camino más importante para salir de la pobreza – la educación- ha sido interrumpido, tal vez en forma permanente. El impacto de esto podríamos verlo en las cifras de deserción del año próximo, en un aumento del número de niños que trabajan o que están en la calle. Saludamos la intención de la Secretaría de Educación de asegurar que ésto no va a acontecer, pero es obvio que se necesita mucho más que los esfuerzos de la SEE. Los municipios y la sociedad civil deben jugar un rol en este esfuerzo de prevención. Además, habrá muchas personas que sin haber perdido sus casas, han perdido lo más importante para recuperarse y poder sobrevivir – sea un conuco, o los utensilios y mercancías de un pequeño negocio que tenían, o la moto que utilizaban para ganarse la vida como motoconchista, para dar algunos ejemplos. Habrá miles de familias en esta situación en todas las zonas afectadas, siendo muchas de ellas mujeres jefes de familia ...y miles de niños y adolescentes afectados. Van a necesitar apoyo para recuperarse y ojalá que sea un apoyo que les permitiera salir de la pobreza en que ya se encontraban. Pero con cada tragedia hay una oportunidad. El impacto de Noel nos presenta una oportunidad de enfrentar la pobreza de una vez, con una respuesta que llegue a los grupos vulnerables o más bien vulnerados. Requiere una acción integral, coordinada, que no solamente asegure las necesidades inmediatas, continuas (alimentos, agua, otras necesidades diarias para adultos pero sobre todo para los niños) sino que también les de nuevas posibilidades para salir rápidamente de sus precariedades. Esto sí sería un paso importante en la lucha contra la pobreza y la definición e implementación de estrategias nacionales y locales para que el país realmente pueda cumplir el primer Objetivo del Milenio . Y valdría la pena examinar el rol que podrían jugar los municipios en esta respuesta.
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