Apoyo psicosocial a niños en emergencia
UNICEF entrena a voluntarios que hablan Creole SANTO DOMINGO, 2 de febrero 2010.- Hospital tras hospital, carpa tras carpa, niños y niñas haitianos con piernas y brazos fracturados descansan en colchones de la mejor manera que pueden. Sus escayolas les molestan y lucen ávidos de espacio.
Retorno a la alegría Durante los últimos seis meses, la Consultora en Gestión de Riesgo en la Educación y Recuperación Psicoafectiva de niños, niñas y adolescentes de UNICEF, Angela Caba, ha estado trabajando para desarrollar un set de manuales de actividades, con canciones y cuentos diseñados para trabajar con niños y niñas que han atravesado un evento traumático. El programa es conocido como “Retorno a la Alegría”. “La niñez debe ser un periodo feliz para todo los niños” dice Caba. “Ellos deben estar jugando, haciendo actividades y disfrutando sanamente. A través del juego son entrenados sobre cómo comportarse, cómo protegerse y cómo resolver sus problemas. Retorno a la Alegría va más allá de la recuperación emocional post-desastre. Ayuda a los niños a aprender como vivir sus vida, seguros y con bienestar”. Bajo este programa, se crea un espacio seguro para los niños hablar, crear, colorear, dibujar, cantar y jugar. Semana por semana calificados psicólogos infantiles, y entrenadores usar sus herramientas para explorar sus emociones, sus valores y sus sueños para el futuro. Los niños se hacen preguntas como, ¿Quien soy? y ¿Quiénes son mis amigos? Leen cuentos e historias que les mencionan los derechos de la niñez. Cuando es posible, se motiva a participar a miembros de sus familias y cuidadores. Entrenamiento de voluntarios haitianos Del 29 al 31 de enero, 58 jóvenes voluntarios haitianos, estudiantes y algunos profesionales, llenaron tres salones de reuniones del segundo piso de un hotel en Santo Domingo. Estaban ansiosos de aprender acerca del programa y adquirir las herramientas necesarias para dar el apoyo psicosocial a los niños haitianos que lo necesiten.“Luego de lo que pasó el mundo se ha movilizado” dice. “Todo el mundo quiere ayudar, aún sea con una pequeña pieza de un rompecabezas. A veces tenemos el deseo de ayudar, pero no sabemos cómo. Ahora, UNICEF nos ha dado las herramientas y el material para hacerlo, profesionalmente”. Jutile Loiseau es una doctora haitiana que ha hecho sus estudios y ahora trabaja en la República Dominicana. De vuelta a su hogar, uno de sus primos murió en el terremoto del 12 de enero. Sus familiares sobrevivientes vieron su casa y negocio de 25 años destruirse en 15 segundos. Un compañero voluntario, Fratz Ley Philippe, agrega “Aunque todo se perdió. Por eso es que estoy aquí, eso es el porque estoy haciendo esto. Yo quiero ser una pieza útil en la reconstrucción de mi país.” Retorno a la normalidad Durante los próximos días y semanas, el gobierno y las agencias de cooperación vendrán a ayudar, y así también lo harán Loiseau, Philippe y otras 180 personas que hablan creole que han sido entrenadas por UNICEF en el programa Retorno a la Alegría para dar apoyo sico-social a los niños que lo necesiten.Los estimados actuales indican que alrededor de 500 niños y adolescentes haitianos han llegado a República Dominicana en busca de atención médica después del terremoto. En la mayoría de los casos estos niños están acompañados por al menos unos de sus padres o por un familiar cercano. Con cerca del 40 por ciento de la población haitianas por debajo de los 14 años, esta es una emergencia para la infancia. Los niños tienen que se rescatados, alimentados y mantenidos saludables y seguro. De todos modos hay razones para la esperanza. La mayoría de los niños, niñas y adolescentes volverán a su vida normal una vez que sus necesidades básicas de supervivencia sean satisfechas, la seguridad y protección se recuperen y se restauren las oportunidades de desarrollo dentro de su contexto social, familiar y comunitario. Esta es la razón por la cual UNICEF está tomando medidas urgentes para prevenir la separación innecesaria de las familias y reunir a los niños y niñas con sus familias, amigos y vecinos, sanos y tan pronto sea posible. Por: Jennifer Bakody
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