Líderes de los AJI se forman en gestión de riesgos y recuperación psicoafectiva de infantes
Santo Domingo.- Cerca de 40 miembros de los Ayuntamientos Juveniles e Infantiles de distintas provincias participaron recientemente en el taller de capacitación en "Gestion de Riesgo y recuperación psicoafectiva de niños, niñas y adolescentes afectados en desastres" Pilar Orduña, consultora en Gestión de Riesgos en el sector Educación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia -UNICEF-, dio una alegre bienvenida a los asistentes e inició las labores con la presentación de una dinámica en la que cada joven debía colocar tres hojas en las ramas de un árbol de papel con información acerca de sus expectativas frente al taller. A lo largo de la mañana acompañó a los jóvenes en las reflexiones sobre temas como las amenazas y sus tipos, los desastres y su origen, los huracanes y terremotos, vulnerabilidad y mitigación, mapa de riesgos y los desastres en República Dominicana. Norelina Cabrera es presidenta de la Comisión de Educación y Cultura del Ayuntamiento Juvenil e Infantil (AJI) de San José de Ocoa. Con 17 años de edad tiene una visión clara sobre las ventajas de estar instruido en la gestión de riesgos.
“Es importante saber qué hacer en caso de un ciclón para ir a las escuelas y decirle a los niños cómo hacer las cosas”, dijo la líder juvenil que en la actualidad cursa el 4to año de Educación Media. Narró que cuando las tormentas Noel y Olga azotaron al país, los niños y niñas de su comunidad “estaban en el aire” y no sabían qué hacer frente a ese tipo de emergencias. La educación para la gestión de riesgos desde la escuela fue una idea que inmediatamente se ganó el apoyo de los asistentes. Consideraron de suma importancia que los niños y niñas tengan conocimiento de estos conceptos desde el aula, y de esa forma iniciar con la prevención. “Pepe, pepe, prevenir el riesgo, prevenir el riesgo”, cantó uno de los grupos de los jóvenes al ritmo de un rap compuesto por ellos mismos. Los demás participantes presentaron los conocimientos aprendidos sobre gestión de riesgo a través de dramatizaciones, juegos de roles y dibujos, como la confección de un mapa de riesgos de su comunidad. En el transcurso del taller se proyectaron varios videos e imagenes que sorprendieron a los asistentes; especialmente el reportaje de la niña que consiguió identificar el Tsnumami en Asia y de esta manera salvar la vida de varias personas; gracias a sus conocimientos aprendidos en la escuela. Otra de las imagenes que generó asombro en el auditorio fue una diapositiva que mostraba cómo las trayectorias de huracanes y tormentas tropicales han venido afectado a las Antillas Mayores desde 1851 a 2007. En un segundo momento, Ángela Caba, consultora para el área de Emergencias de UNICEF en Recuperación psicoafectiva de Niños, Niñas y Adolescentes, presentó el cuento titulado “El pájaro de oro”, de la autoría de Jacobo y Guillermo Grimm, para explicar el valor de la perseverancia como herramienta para el éxito. Así introdujo “Retorno a la Alegría”, un programa de atención primaria que por medio de sesiones lúdicas grupales favorece espacios de colaboración para proteger la salud mental de los infantes que sufren a causa de un evento adverso. Luego del almuerzo, los adolescentes practicaron con el “Riesgolandia”, un juego de mesa que permite poner en práctica de manera divertida y participativa los conocimientos de prevención de desastres y reducción de vulnerabilidad. Finalmente recibieron las pautas para poder servir de multiplicadores en sus respectivos municipios, y así llevar el mensaje a los vecinos de sus comunidades.El objetivo, en último término, es conseguir que la mayor cantidad de niños, niñas y adolescentes de nuestro pais cuenten con los conocimientos suficientes que les permitan contribuir a reducir el impacto de los desastres. Los niños y niñas desempeñan un papel determinante en esta acción, atrayendo la atencion de sus familias y su comunidad. Se busca fortalecer acciones y actitudes que instauren una cultura de prevención real y duradera, de manera que cuando sean adultos tengan una mejor comprension de los fenómenos de la naturaleza, de los efectos de las acciones humanas, de las consecuencias de un mal manejo del ambiente y de la necesidad de un desarrollo sostenible en armonia con la naturaleza. Por: Andiel Galván, 2009
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