Crónica de una visita a La Barquita: La Alegría vuelve a los niños y niñas
La Barquita, Santo Domingo Norte.- Ya han transcurrido unos tres meses desde que las tormentas Noel y Olga inundaron gran parte de esta barriada, afectando a unas 200 familias que en pocas horas se encontraron sin viviendas y con muchos de sus enseres dañados o perdidos en las aguas. Hoy, nos adentramos en la barriada, siguiendo a jóvenes que, cuan “Flautistas de Hamelin” hacen sonar sus megáfonos, para que niños y niñas los sigan hasta un terreno baldío, donde a la sombra de varios árboles se reúnen para seguir aplicando las terapias lúdicas de “Retorno de la Alegría.” En un amplio terreno cercano al río Isabela, que fuera acondicionado con el apoyo del Síndico Municipal, encontramos cinco grupos de niños y niñas con edades de 5 a 12 años que realizan distintas actividades: unos preparan antifaces, otro grupo pinta una bandera, otros hacen títeres, otros de mayor edad compiten en una carrera. Hay mucho bullicio y para cualquiera que no conozca qué ocurre allí, diría que simplemente se divierten jugando, pero si nos acercamos vemos que cada grupo tiene unos 20 niños y niñas, dos jóvenes terapeutas lúdicos los animan y otro hace de observador para identificar y registrar los síntomas. George Arias, 18 años, vive en el barrio y también fue afectado por las tormentas, pero al igual que otros adolescentes se ha unido al trabajo voluntario de Retorno de la Alegría. “En realidad uno se siente bien, comparado con los niños que necesitan que lo ayuden” nos dice. El es uno de los terapeutas lúdicos que anima un grupo de niños y niñas de 8 y 11 años. “Es importante corresponder cuando alguien necesita que lo orienten y lo guíen para que no se pierda”, agrega entusiasmado. A su alrededor se trata de poner orden y una terapeuta grita “Si, si, si”, llamando la atención para que todos hagan una sola fila, pero los niños y niñas un tanto alborotados contestan “No, no, no”… y vemos que no es tan fácil controlar las energías infantiles, de una población que carece en su vecindario de un lugar donde jugar, mucho menos de un parque de diversión infantil.
El entusiasmo es grande. Alvaro y Jan Carlos, ambos de 9 años, se nos acercan corriendo y Alexis 10 años, los alcanza. Me cuentan que van a la escuela por la tarde, que están en tercer curso y que vienen “a jugar, a jugar mucho”. Alvaro, me dice que aquí “uno aprende a jugar, aprendí a dibujar”, y feliz me muestra el antifaz que se ha hecho. En otro grupo los niños y niñas son más pequeños. Allí se preparan para ver “Buenas noches” una presentación con títeres, donde la luna y un monito tienen un diálogo invitando a ir a dormir, a dormir sin miedo. Todos sentados sobre una gran alfombra plástica escuchan la narración y con las palmas acompañan las canciones. Algunas mamás están por los alrededores, observando los juegos y actividades de los grupos. Esperan que terminen para volver con sus hijos a la casa.
La experiencia es motivadora y gratificante, pero el grupo de visitantes integrados por representantes del Departamento de Salud Mental de la Secretaría de Salud Pública, Visión Mundial, Plan Internacional en República Dominicana y UNICEF deben seguir adelante. Luego del recorrido por los grupos, donde las risas de los niños y niñas los ha contagiado, y tras oír las explicaciones de Luz Celeste Belén, directora de la Escuela Metodista Nacional y de Johanny Rubio, encargada del programa Retorno de la Alegría de Visión Mundial en Sabana Perdida, sobre todo el proceso de aplicación de la metodología, regresan a sus oficinas, donde podrán decir que realmente la alegría ha retornado a los niños y niñas de La Barquita.
Retorno a la Alegría en la Barquita Coordinación del proceso: Visión Mundial realizó censo en 350 casas y se identificaron: Otras actividades realizadas a favor familias afectadas. Las tormentas Noel y Olga en la Barquita 200 familias afectadas, principalmente en Respaldo Valera |