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Entrevista al Oficial de Crecimiento y Desarrollo Temprano de UNICEF Peru

LA CANTIDAD DE NUTRIENTES QUE RECIBE EL FETO ES DECISIVO EN LA
FORMACIÓN DEL CEREBRO

¿Cuándo hablamos de la importancia del desarrollo temprano de qué etapa del niño estamos hablando?

Desde la gestación hasta los tres años y se escoge esa etapa porque el cerebro se va a formar completamente hasta esa edad. Después lo que hace es desarrollarse hasta los 18 años, pero lo que se desarrolla es la capacidad de lo que se formó. Durante la gestación sucede algo que llamamos “programación”, como cuando se construye un software. Es lo mismo en el cerebro, las células se forman, se conectan y se les asignan funciones. Pero si el ambiente intrauterino no es el adecuado, hay problemas en la organización de la salud entonces eso va a quedar registrado. La diferencia es que un software puedes arreglarlo, pero el cerebro una vez que se formó de esa manera, ya no puedes entrar a modificarlo. 

¿Y  de qué depende el ambiente adecuado que debe encontrar el niño desde la gestación?

Existen necesidades nutricionales y se da el caso que la madre muchas veces viene con un desgaste en ese sentido. Por ejemplo, si ella ha tenido dos niños y el primero tiene menos de dos años, lo cierto es que no se ha alcanzado a recuperar nutricionalmente para poder albergar al otro feto. Pero existen otros factores que afectan, como la edad de la madre, su estatura.

¿De qué manera puede perjudicar la estatura de la madre al desarrollo del niño?

La estatura quiere decir el rol de crecimiento y desarrollo que ella tuvo cuando era un bebé. Esto es un ciclo de la vida, va de generación en generación. Una niña tiene la función de la reproducción. Si ella tuvo problemas de carencia de nutrientes mientras estuvo en el vientre materno, nació con bajo peso al nacer, cuando ella sea madre, va a tener un bebé también de bajo peso, de tamaño pequeño. Su ambiente intrauterino va a ser muy similar al que tuvo su madre.

¿Y no es posible, luego, con mucha estimulación lograr revertir esa situación?

Ya el daño está hecho. Supongamos que llegue el niño a los dos años, lo pones en un pre-escolar donde lo estimulan muy bien y le dan buena nutrición y cuidado, lo que aquí va a ocurrir es que las zonas del cerebro que sufrieron alguna alteración durante la gestación no van a emitir respuesta. Lo que se va a desarrollar es la parte que se formó correctamente. Pero además del cerebro hay otros órganos vitales que van a resultar afectados.

¿Cómo cuáles?

El corazón, el riñón, el hígado, el páncreas y el útero de la niña, se afecta su capacidad para gestar, para producir una placenta normal y por eso reproducen el problema de su madre. Ahora, los demás órganos son afectados porque el cerebro comanda todo el organismo. Si los nutrientes no están en el ambiente intrauterino en cantidad y calidad adecuada, el primero que toma los nutrientes es el cerebro y lo poco que queda se lo deja a  los otros órganos, que por esta causa se van a ver afectados, alterados. La estatura del niño tiene que ver con todo eso.

¿Y los factores genéticos no cuentan?

La herencia genética tiene que ver, pero para que los genes funcionen se necesita un ambiente nutricional adecuado y si no están, los genes no pueden cumplir con aquello y se van modificando y de alguna manera deteriorando. Ahora, existe para el niño otro factor de riesgo durante la gestación y ése es el estrés.

¿De qué manera lo perjudica?

Todas las personas tenemos un nivel de estrés que es normal y hasta adecuado. Pero cuando se excede de ese nivel entonces vienen los problemas y más aún durante la gestación. El estrés incrementa la producción de una hormona llamada “la hormona del estrés”. Ésta reduce el paso del oxígeno al cerebro, de la sangre al cerebro.  Todas estas cosas que hemos mencionado influyen y alteran las áreas del desarrollo, el área intelectual. Por eso es que el país tiene tantos problemas en la educación y mientras no se le ponga atención a este tema va a ser muy poco lo que se pueda hacer para elevar el nivel de los niños.

¿Este retardo intelectual es irreversible?

Es irreversible. Para ayudar a un niño a desarrollar esa partecita del cerebro que no quedó alterada se necesita mucha dedicación, tiempo y aún así los resultados no son los esperados, no son muy buenos.

¿Y el resto de los órganos afectados van a quedar así para toda su vida?

Así es. Estos niños cuando sean adultos van a tener mayor probabilidad de enfermedades crónicas, problemas cardiovasculares, obesidad, diabetes, hipertensión.

¿Esto ocurre igualmente en niños y en niñas?

No, los estudios indican que los niños tienen mayores probabilidades de ser afectados. Se dice por ejemplo que los accidentes están ocasionados más por hombres que por mujeres, que en las estadísticas, son los hombres quienes más mueren. Pero nunca se menciona la posibilidad que estas muertes estén asociadas con la gestación. ¿Y eso por qué? Porque se ha comprobado que durante esta etapa el niño tiene una reproducción cerebral, una multiplicación cerebral mucho más rápida que la niña y entonces requiere de más nutrientes. Si no los hay, entonces el efecto va a ser mayor, lo va a afectar más.

¿Y cuál es el trabajo que está haciendo UNICEF en el tema de Crecimiento y Desarrollo Temprano?

Ahora estamos trabajando en la promoción del crecimiento y desarrollo temprano en comunidades seleccionadas de Ayacucho, Cusco, Apurimac y Loreto. Trabajamos con cinco Direcciones de Salud,  43 Redes y Microrredes que manejan los 449 establecimientos de Salud que apoyamos y que benefician a 225 comunidades. Para esto trabajamos con cinco ONGs que son Intervida, Cusihuarma, Visión Mundial, y en Loreto no estamos con una ONG sino con la congregación religiosa de Los Agustinos que está en comunidades muy alejadas. Son como misioneros que llegan a donde ni siquiera hay un puesto de salud. Ellos son todo para 150 comunidades. Son los padres que los casan, los bautizan, les dan apoyo emocional, salud. Y es por eso que nosotros nos metimos allí, a trabajar con ellos.

¿Y en qué momento empiezan a trabajar con la madre gestante?

Se tiene que empezar antes de la semana 13 de gestación, al tercer mes. Se dice que debe ser en la etapa más temprana pero eso puede ocurrir en el área urbana, donde la madre sabe que está embarazada mucho más rápido que la mujer del área rural. En estas zonas el control pre natal comienza tardísimo.

¿De qué manera se trabaja con ellas?

El trabajo se focaliza en el mejoramiento de las prácticas, es decir en el uso de los recursos que tienen, tanto los establecimientos de salud como las ONGs, como las comunidades, como las familias. Lo que uno hace es ayudarles a mejorar sus prácticas de trabajo o prácticas de cuidado. Esto quiere decir que a falta de recursos o si estos son limitados, la prioridad la tiene la gestante y el niño. Especialmente nos referimos a los alimentos de origen animal que por costumbre era común que sea el hombre de la casa quien se vea más favorecido con este recurso. Había que trabajar para hacerles entender que eso se acabó.

No debe haber sido fácil.

No lo ha sido porque existe la costumbre muy arraigada de echarle la culpa, por ejemplo, al gobierno de su situación, de su pobreza. Pero la responsabilidad es de ellos, los niños son de ellos, no son de UNICEF, ni son del establecimiento de salud. Los niños son de sus padres, de su familia, de su comunidad. Lo que los demás, los del entorno hacemos es apoyarlos para que puedan desarrollar su capacidad, para que puedan cumplir lo mejor posible con esa responsabilidad.

Antes de empezar a actuar en una comunidad ¿se tiene que hacer una exploración del lugar donde se va a trabajar?

Se hace investigación. Hemos hecho tres publicaciones hasta el momento y hay una cuarta que está en proceso que es una guía educativa para orientar a todo el que quiera saber cómo trabajar. Además el tema de la evaluación es muy importante y forma parte de trabajo diario. Se debe reflexionar sobre lo que se está haciendo, y en eso incidimos mucho con los consultores para que ellos hagan lo mismo con la gente que capacitan. Tenemos que ser críticos con los demás, con uno mismo. La gente que va a trabajar en estas zonas, los consultores, el personal de salud, los equipos técnicos de las ONGs, los promotores y los padres reciben esta capacitación que dura más o menos un año.

¿Y en qué consiste esta capacitación?

Es un temario que se fracciona lo más que se pueda para ayudarle a la persona a entender el conocimiento que se le está transmitiendo. Luego se le da un tiempo para que lo procese, lo aplique a su realidad, cuente cómo le ha ido y podamos evaluarlo. Tiene talleres formales, reuniones de reflexión y evaluación, tiene visitas acompañadas al campo donde el consultor lo ayuda, lo refuerza y lo motiva. Luego trabajamos también los temas de comunicación, información y abogacía.

¿Comunicación para llegar a las audiencias donde trabajan?

Si, y al inicio fue complicado porque a pesar que trabajamos un boletín utilizando su propio lenguaje la experiencia fue un fracaso básicamente porque el 70% de las mujeres son analfabetas  y el resto, que sabe leer y escribir, no tiene la capacidad de entender lo que se les dice. Lo que hicimos fue trabajar con fotografías, con periódicos murales, yendo de pueblo en pueblo. El fotógrafo con el que iniciamos esta experiencia capacitó además a los promotores de salud en las comunidades, se dividieron por zonas y se les entregó cámaras fotográficas. A partir de allí, ellos continuaron produciendo los periódicos. De lo que se trata es de enviar un mensaje de estimulación, de desarrollo. Y usamos todo lo que esté a nuestro alcance. Lo hacemos también a través de un programa radial y damos consejería tanto a nivel de establecimientos de salud  como a nivel de comunidades.

¿Cómo se ha podido mejorar la atención de los establecimientos de salud?

El monitoreo del crecimiento y desarrollo se da en el establecimiento de salud. El personal está capacitado, tiene equipos, se les ha suministrado todo lo necesario, incluyendo formatos, historias clínicas mejoradas, porque antes no tenían casi nada. Además la asistencia de la población a estos centros ha mejorado bastante por la estimulación que se dio a través de los periódicos murales y también porque el paquete incluye suplementación con hierro y vitaminas. Este suplemento lo brinda UNICEF, es muy bueno porque es un producto especial que sólo lo produce un laboratorio. El problema es que es muy caro.

¿El Ministerio de Salud podría asumir este costo?

Puede asumirlo. Están muy interesados y están buscando los mecanismos a través del SIS pero actualmente ellos trabajan con otro producto.

¿Y de qué manera se puede tener un control verdadero de las comunidades en las que intervienen?

Eso se da a través de la vigilancia comunitaria donde participan directamente las ONG con las que nosotros trabajamos.  Las comunidades necesitan un apoyo permanente y los únicos que pueden tener esa permanencia son las ONGs. Su trabajo consiste en vigilar a los niños y niñas, madres gestantes y controlar los factores de riesgo, es decir que la madre y el niño puedan tener todo lo que necesitan en medio de la pobreza, que el bebé se desarrolle en las mejores condiciones y la madre se proteja contra el desgaste nutricional y todo lo que eso representa.

¿Y la comunidad se moviliza de alguna manera?

Lo que se trabaja es que la comunidad entera entienda que esto es su responsabilidad y se movilice en torno a la familia que tiene una madre y un hijo menor de tres años. Se habilita un espacio físico como centro de vigilancia, se involucra a las autoridades comunales y allí se empieza la negociación. Lo promotores de salud y las mujeres voluntarias llamadas “consejeras” son los que hacen las visitas domiciliarias a las familias de mayor riesgo. En el centro de vigilancia se tiene además un sistema de información que es el que da cuenta de cuál es el estado de todas las mujeres de la comunidad. Se trabaja con varios cuadros y con un calendario de control de las gestantes, de las madres y de los niños y niñas para saber cuándo les toca su revisión y si asistieron o no.

¿Y esta información está a disposición de todos?

Exactamente. En las asambleas comunitarias se discuten los avances y los problemas y se buscan soluciones de acuerdo a sus recursos y a su creatividad. Ha habido movilizaciones en dos sentidos. Primero en el consumo de carne. En esas comunidades era una vez al mes y el niño y la gestante la necesitan todos los días. Imagínese que cerebro podía formarse así.

¿Qué hacían entonces?

La comunidad analiza de qué manera puede apoyar a estas familias. A veces se unen varias familias y matan  a uno de sus animalitos para compartirlo con quienes lo necesitan. Lo segundo es el consumo de huevos que se ha incrementado notablemente. Pero otro modelo de ayuda se da cuando el promotor de la comunidad tiene que hacer su trabajo en el centro de vigilancia y alguien lo reemplaza en la chacra.

Se ha entendido la importancia del centro de vigilancia.

Así es y es un gran logro. En el centro hay todo un paquete de materiales de estimulación del desarrollo, se hacen sesiones para niños y se capacita a los padres en cómo estimular a sus hijos y preparar materiales para que hagan esto en sus casas. El resultado ha sido inmenso. El estudio sobre el impacto que tiene este programa muestra que más del 90% de las familias hacen estimulación entre 5 y 7 días a la semana en su propio hogar. Y la gente aprecia mucho esto. En Andahuaylas hay un centro de vigilancia al que la comunidad le ha puesto por nombre “Centro de Vigilancia Los Inteligentes”.

Debe ser muy reconfortante ver los resultados del trabajo.

Lo que estimula tanto es ver la evidencia en los niños, porque son diferentes definitivamente. Esta es una semilla muy importante de niños y niñas peruanos que ya han tenido una mejor oportunidad en la vida.

 

 
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