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Con los niños sí se gana!

© UNICEF Peru/2005

Un buen comienzo para la niñez peruana y mejor fútbol para el Perú. Con una campaña titulada ¡Con los niños sí se gana!, UNICEF y la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) decidieron dedicar la Copa América 2004 a los niños y niñas de Perú.

La situación de los niños y niñas menores de 3 años en el Perú no es alentadora, especialmente en zonas rurales de los Andes y el Amazonas. En estas regiones hay problemas serios de desnutrición crónica, en algunos casos con índices que superan el 50%. La Copa América fue una gran oportunidad para llamar la atención sobre la urgencia de cambiar esta situación, por el bien del país y del fútbol.

Los partidos empiezan mucho antes de jugarse. Si el jugador no tuvo el ambiente materno adecuado, no tomó leche materna ni recibió afecto y cuidado entonces el jugador no estará en capacidad de aguantar choques, no llegará a dominar el balón con destreza, y posiblemente no pueda concretar goles. Para tener un jugador exitoso y un país productivo es importante el desarrollo temprano del cerebro en los niños y niñas.

Invertir en la formación del cerebro, lo cual ocurre durante la gestación y los tres primeros años de vida, es la decisión más sabia. Esto cambiará permanentemente la manera cómo un individuo funciona no sólo como jugador sino como miembro de una sociedad. Si mejoramos la calidad de vida de los niños desde el vientre materno podremos mejorar la calidad de nuestros jugadores, sus propios éxitos y los éxitos del país.

Las distintas facetas de un jugador de fútbol:

Su capacidad física. Los individuos que tienen tamaño corporal pequeño y bajo peso gastan energía en proporción al peso del cuerpo. Una persona de estatura baja y tamaño reducido del cuerpo, por problemas de desnutrición en su infancia, tendrá bajos niveles de productividad para un trabajo físico sostenido, ya sea éste moderado o pesado. Pero es posible aumentar la estatura de los jugadores nacionales con desarrollo temprano, priorizando la nutrición y la educación de los niños.

© UNICEF/PERA03192

Su capacidad intelectual, emocional y social. El desarrollo cognitivo de un futbolista se relaciona con su desarrollo intelectual. El desarrollo no-cognitivo, por su parte, está comúnmente relacionado con su desarrollo emocional y social, es decir, con su personalidad, autoestima, sociabilidad y disciplina. Son áreas fundamentales para contar con un futbolista de buena calidad: el desarrollo intelectual facilita el rendimiento educativo mientras que la atención, la emoción, el aprendizaje, el comportamiento y la función ejecutora, el desarrollo emocional y social determinan sustancialmente el éxito en la productividad física y socio-económica de un jugador.

Su madurez. Un futbolista que ha tenido desnutrición y carencia de afecto en la edad temprana suele tener una personalidad inmadura, dificultad para controlar sus ambientes y capacidad limitada para tomar decisiones. La inseguridad y el temor son los responsables de las crisis enfrentadas en las etapas posteriores de la vida. Está demostrado que los futbolistas con mayor probabilidad de desarrollar competencias son aquellos que, cuando niños, tuvieron una mayor flexibilidad para usar sus habilidades cognitivas; un sentido de sí mismos como responsables y capaces de influenciar su ambiente, y una motivación para progresar en la forma en que son valorados en sus sociedades.

Su comportamiento. El comportamiento de un futbolista dentro y fuera de la cancha nos permite entender cabalmente los efectos del desarrollo emocional y social. Aquellos que tuvieron un desarrollo temprano adecuado,
- pueden comunicarse e interactuar mejor con otros, controlar sus emociones y tomar decisiones acertadas;
- tienen una voluntad mayor para explorar y responder rápidamente a situaciones de peligro en el campo de juego;
- cuentan con mejores habilidades para solucionar problemas y situaciones de estrés;
- desarrollan una mayor capacidad de atención en la cancha;
- tienen menores posibilidades de sufrir por depresión, ansiedad e hiperactividad; y en general,
- logran una mejor ejecución de sus funciones físicas y mentales.

Fútbol y niños

 

 

 

 

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