CONTEXTO POLÍTICO Y SOCIAL
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© W.Barbarán/UNICEF-PERÚ |
El actual Programa de Cooperación de UNICEF Perú inició sus actividades el primero de enero del 2006, en el tránsito de una gestión gubernamental a otra. Ese año hubo comicios para elegir, en abril, Presidente de la República, congresistas y Parlamentarios Andinos; en noviembre, gobernantes regionales (Presidentes y Consejos Regionales) y locales (Alcaldes y Concejos Municipales). Fueron elegidas 12,589 autoridades, 91,4% de las cuales ingresaban por primera vez al escenario político. En ese contexto de cambio de fuerzas políticas en los tres niveles de gobierno, fueron asumidos importantes compromisos a favor de las niñas y los niños. El cumplimiento y la ampliación de dichos compromisos ha sido uno de los objetivos de UNICEF Perú a lo largo del 2007, el 2008 y los primeros meses del 2009.
Economía: crecimiento y pobreza
En materia económica, en los últimos años el país ha logrado un ritmo importante de crecimiento, habiendo aumentado el Producto Bruto Interno (PBI) en 9,0% en el 2007 y en 9,8% en el 2008. Este ritmo de crecimiento disminuye en el 2009, mientras se espera que el Perú no sea tan afectado por la crisis financiera mundial como otras naciones. Los aspectos de la crisis que inciden en la economía peruana son la disminución del precio de los minerales, de la inversión extranjera, de las exportaciones textiles y de las remesas enviadas desde el exterior.
La inflación en el rubro de alimentos llegó al 10% en el 2008, lo que durante el primer semestre de ese año hizo temer que se produzca un aumento de la pobreza. Para controlar la inflación, el MEF adoptó medidas destinadas a contraer el gasto público. En el segundo semestre del 2008, al desatarse la crisis internacional, la inflación dejó de ser la principal amenaza de la economía y el reto se volvió atenuar los efectos recesivos de la crisis. El gobierno puso en marcha entonces un Plan Anticrisis, que busca evitar el aumento del desempleo y la desaceleración de la economía.
Por otra parte, el crecimiento económico ya había comenzado a tener efecto en la pobreza. Ésta se redujo, según el INEI, en 9.4 puntos porcentuales, pasando de una incidencia de 48.7% en el 2005 al 39.3% en el 2007. La extrema pobreza bajó 3.7 puntos porcentuales, al pasar del 17.4% al 13.7% durante el mismo periodo. Sin embargo, la disminución de la pobreza no ha sido equitativa: fue mayor en las zonas urbanas (11.1 puntos) que en las rurales (6.3 puntos), y superior en la región costa (11.6 puntos) que en la sierra (5.5 puntos). En algunos departamentos, especialmente de la sierra, la tasa de pobreza sigue siendo sumamente elevada. En Huancavelica el 86% de la población es pobre, en Apurímac el 70% y en Ayacucho el 68%.
Al beneficiar el crecimiento económico a algunos sectores de la población y no a otros, aumenta la desigualdad en el país, lo que es potencial causa de conflictos sociales. También están creciendo los movimientos de población indígena, que reclaman mejor protección de sus derechos individuales y colectivos.
Políticas y programas a favor de la niñez
El Estado peruano definió una serie de políticas, relacionadas con la infancia, como estratégicas y prioritarias. Una de las iniciativas innovadoras del gobierno del Presidente García es la Estrategia Nacional “Crecer”, que tiene como objetivo la reducción de la pobreza en 20 puntos porcentuales y de la desnutrición crónica infantil en 9 puntos al 2011. Se implementa en 880 distritos rurales -811 de ellos considerados dentro del primer quintil de pobreza- en 21 departamentos. En ese ámbito busca atender a un millón de niños y niñas menores de 5 años, así como a 150 mil madres gestantes de zonas de extrema pobreza, mediante acciones orientadas a mejorar sus niveles de nutrición, educación, salud e identidad, y a reducir la mortalidad materno infantil, la desnutrición, el analfabetismo y la carencia de servicios básicos. “Crecer” articula los programas sociales de los Ministerios de la Mujer y Desarrollo Social, Salud, Educación, Agricultura, y Trabajo y Promoción del Empleo, y se financia con los presupuestos de los sectores y programas sociales involucrados. Tiene un carácter sistémico e intersectorial, metas concretas definidas, y es dirigida por la Presidencia del Consejo de Ministros, a través de la Comisión Interministerial de Asuntos Sociales.
Otro programa importante orientado a la reducción de la pobreza es el Programa “Juntos”, que también se articula con la Estrategia Nacional “Crecer”. “Juntos” interviene en poblaciones que se encuentran en situación de extrema pobreza, riesgo y exclusión, con el fin de entregar un incentivo monetario condicionado: 100 soles mensuales de libre uso para la o el representante (madre o padre) de cada hogar, a cambio de cumplir con compromisos referidos a identidad, nutrición, salud y educación de sus hijos. Son beneficiarios del programa aquellos hogares donde hay madres gestantes, padres viudos, personas de la tercera edad o apoderados que tienen bajo su tutela a niñas y niños menores de 14 años. Hasta marzo del 2009, el número de beneficiarios de “Juntos” llegó a 932 mil 782 hogares en 638 distritos de 14 departamentos del país. La ampliación de la cobertura de algunos programas sociales se ha asociado con el incremento del gasto social. Para el año 2008 el monto asignado a programas sociales aumentó en un 67%. En relación al PBI, el porcentaje destinado a gasto social sigue estando muy por debajo del promedio latinoamericano: 9.8% versus 15.1%.
Cambios institucionales y normativos
Dando cumplimiento a una recomendación del Comité de Derechos del Niño, en el 2006 se crea la Adjuntía para la Niñez y la Adolescencia de la Defensoría del Pueblo.
Con respecto a las modificaciones legislativas, durante los años 2006 y 2007 se aprobaron leyes a favor de la infancia y la adolescencia, vinculadas a los derechos a la identidad, igualdad, vida libre de violencia, cuidado y protección. Sin embargo, hasta fines del 2008 continuaba pendiente el debate de proyectos de ley sobre salud sexual y reproductiva; el acceso de adolescentes a información y servicios de salud sexual, salud reproductiva y VIH/SIDA sin consentimiento de sus padres; así como la revisión de otras normas que no resultan adecuadas a los estándares de la Convención sobre los Derechos del Niño.
Descentralización
La descentralización es una oportunidad singular para acercar el Estado a la población, sobre todo en aquellos lugares tradicionalmente alejados de posibilidades de desarrollo. Existen avances en el proceso iniciado en el Perú en el 2002. Por ejemplo, el Presupuesto Público ha ido incrementando progresivamente el monto destinado a los gobiernos del interior del país: en el 2008 la asignación presupuestal a los gobiernos regionales y locales llegó al 38% del presupuesto total, más del doble del porcentaje (17%) que recibían en el 2002.
Sin embargo, durante los últimos meses del 2008, el MEF aplicó una política de recorte de recursos previstos para inversiones de los gobiernos regionales y locales, como parte de las medidas contra la crisis. Esta medida bajó el ritmo de inversión.
En los últimos años ha aumentado la ejecución presupuestal de los tres niveles de gobierno, especialmente en lo referente a la inversión pública descentralizada. La inversión pública a cargo de gobiernos locales y regionales aumentó 123 % en el 2008 con respecto al 2007.
Sin embargo, dichos gobiernos tienen limitada capacidad de gasto, entre otras razones, debido a la falta de habilidades técnicas para la programación del gasto y la organización de su ejecución. Estos son aspectos que es preciso reforzar si se quiere garantizar inversiones adecuadas y oportunas que atiendan las prioridades nacionales y aquellas establecidas en los respectivos planes de desarrollo concertados regionales y locales.
La descentralización aún no ha culminado. La nueva Ley Orgánica de Poder Ejecutivo (LOPE) precisa el rol rector del nivel nacional y dispone que los ministerios elaboren nuevas leyes de organización y funciones adecuadas al proceso descentralizador. Está pendiente el nuevo diseño normativo-institucional de los ministerios, y que se asignen con claridad las atribuciones de cada nivel de gobierno.
Por otra parte, podría considerarse un retroceso en la descentralización de la gestión presupuestal del Estado, la constitución del Fondo de Promoción a la Inversión Pública Regional y Local (Foniprel) y la emisión de normas que aumentan los controles a los recursos del canon y dificultan la ejecución de transferencias.
SITUACIÓN DE LA NIÑEZ
Según datos de los Censos Nacionales 2007, en el Perú habitan 27.4 millones de personas. El 37% de esta población está conformado por niños, niñas y adolescentes de 0 a 17 años (10´012,730). Alrededor del 60% de ellos vive en condición de pobreza.
Durante los últimos años ha mejorado la situación de la niñez en el Perú. Los principales avances tienen que ver con la reducción de la mortalidad infantil y la mortalidad de niños menores de cinco años, con el incremento del control prenatal y el parto institucional, y con el aumento de la cobertura de la educación primaria. Por otro lado, hay problemas que persisten como la alta prevalencia de la desnutrición crónica infantil y de la anemia, el limitado acceso a la educación inicial y secundaria, el bajo nivel de logros de aprendizaje, y la elevada incidencia de maltrato a niños, niñas y mujeres.
En el Perú hay una gran diversidad cultural, étnica, lingüística, socio-económica y geográfica, por lo que los promedios nacionales tienden a esconder la real magnitud de los problemas en las distintas zonas del país. En el siguiente cuadro se presentan los principales indicadores de la situación de la niñez y la adolescencia, mostrando los contrastes entre áreas urbanas y áreas rurales y, con ello, un primer esbozo de las inequidades existentes.
Indicadores
Población infantil (menores de 18 años, en millones) 10 012 730
Porcentaje de niños y niñas menores de un año que no fueron inscritos en el Registro Civil 13,70%
Tasa de mortalidad de niños y niñas menores de 1 año (por cada 1000 nacidos vivos) 21
Porcentaje de niños y niñas con bajo peso al nacer 8,40%
Prevalencia de desnutrición crónica en menores de 5 años a nivel nacional 28,50%
Prevalencia de desnutrición crónica en menores de 5 años en el área rural 45,70%
Prevalencia de anemia para menores de 36 meses a nivel nacional 56,80%
Prevalencia de anemia para menores de 36 meses en el área rural 61,00%
Tasa de mortalidad materna (por cada 100 000 nacidos vivos) 185
Cobertura en educación inicial en el área rural 52,80%
Población rural de 12 a 14 años que concluyó primaria 65,69%
Población urbana de 12 a 14 que concluyó primaria 86,16%
Porcentaje de alumnos/as que terminan secundaria con desempeño suficiente en matemáticas 2,90%
Población urbana de 17 a 19 años con secundaria completa 72,05%
Población rural de 17 a 19 años con secundaria completa 36,02%
Porcentaje de niños y adolescentes menores de 18 años sin acceso a fuentes mejoradas de agua 34,00%
Porcentaje de niños y adolescentes menores de 18 años sin acceso a fuentes mejoradas de saneamiento 47,00%
Prevalencia de virus de VIH en la población general 0,21%
Porcentaje de niños y niñas de 1 año de edad inmunizados contra DPT3 94,69%
Proporción de casos de VIH/SIDA producidos por transmisión de madre a hijo/a (a nivel nacional) 2,00%
Fuentes: CNPV 2007, ENDES 2004-2006, Línea de Base 2008 de Programas Presupuestales Estratégicos, ENDES 2000, INEI-ENDES 2007, ENCO-2006, Cifras de la Educación en el Perú 2006, MINEDU-ESCALE, ENAHO 2007, Estado de la Niñez en el Perú, Vigilancia Centinela 2006-MINSA, Formulario Conjunto de OPS/OMS/UNICEF Inmunización 2007, Dirección General de Epidemiología-MINSA.
Primera Infancia (Desde la concepción-5 años)
El Perú ha logrado importantes mejoras en la salud de la primera infancia. Según la ENDES, en la última década ha aumentado sustancialmente la atención prenatal y del parto, y se ha reducido de forma significativa la mortalidad infantil y la mortalidad en la niñez. La proporción de madres gestantes que acudieron a, por lo menos, un control prenatal se incrementó de 67% en el año 1996 a 91% en el 2004-2006, y los partos atendidos por profesionales de salud pasaron de 56% a 71% en el mismo período.
En lo que se refiere a la mortalidad infantil y en la niñez, se redujo de 43 por mil nacidos y 59 por mil nacidos vivos en el año 1996, a 21 y 29 en el 2004-2006 respectivamente. Esto se ha debido fundamentalmente a mejoras en la cobertura de servicios de salud en el campo, reduciéndose la brecha que tradicionalmente ha existido entre los indicadores de salud urbanos y rurales. Sin embargo, aún se mantienen grandes diferencias entre regiones y grupos poblacionales. Un ejemplo de ello son las comunidades indígenas que presentan altos niveles de mortalidad infantil. De acuerdo a la ENDES 2005-2007, el 62% de la mortalidad infantil a nivel nacional se produce en el primer mes de vida, lo que plantea la necesidad de fortalecer las medidas destinadas a reducir la mortalidad neonatal.
Por otro lado, hay aspectos donde no se han dado cambios significativos: la alta prevalencia de desnutrición crónica, la insuficiente asistencia a educación inicial, la proporción de niños y niñas que carecen de partida de nacimiento y la alta incidencia de violencia familiar, que siguen siendo retos para el país. Además, a pesar del sub-registro existente, se ha conocido que existe un creciente número de casos de VIH/SIDA en la población infantil, a consecuencia del incremento de casos de VIH/SIDA en mujeres.
Con respecto a la desnutrición crónica infantil, se toman en cuenta dos patrones de medida: el del National Center for Health Statistics (NCHS) y el de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Más del 30% de niños y niñas menores de 5 años padecen desnutrición crónica en 8 regiones, según el patrón del NCHS; en 14, según la OMS. Huancavelica es el caso más alarmante, con 52.2% (NCHS) y 59.2% (OMS) de desnutrición crónica.
A nivel nacional el acceso de niños y niñas de 3 a 5 años a educación inicial es de 64.2%, reduciéndose a 52.8% en el área rural.
En lo que se refiere al derecho al nombre de niños y niñas entre un mes y 5 años de edad, se presentan enormes diferencias entre las regiones y, al interior de las mismas, entre provincias. En Moquegua y Ancash el 2% no cuenta con partida de nacimiento, mientras en Ucayali y Loreto los porcentajes llegan a 27% y 26% respectivamente, y en estos dos departamentos se encuentran las provincias que tienen la mayor cantidad de niños y niñas indocumentados: Atalaya (Ucayali) con el 50% y Dátem del Marañón (Loreto) con más del 60%.
Sobre la violencia doméstica, el 37% de madres de niños y niñas menores de 5 años reportó haber sufrido algún tipo de maltrato físico por parte de su actual o última pareja. El 11% de las madres de niños menores de 5 años reportó haber sido agredida físicamente por lo menos una vez durante el embarazo.
Niñez (6 a 11 años)
Uno de los principales problemas de salud de los niños y niñas de este grupo etáreo es la anemia. La padecen, a nivel nacional, el 32% de los niños y niñas de 10 a 14 años y a nivel departamental hay brechas significativas: Pasco tiene la mayor tasa de anemia con 52%, seguido por Puno con 49%, mientras San Martín y Lambayeque presentan las menores tasas, con 12% y 14% respectivamente.
Con respecto al trabajo infantil, a nivel nacional en el año 2006 el 18% de los niños y niñas entre 6 y 11 años trabajan y estudian, cifra que se incrementa al 35% en el área rural.
Las estadísticas sobre acceso a servicios de agua y saneamiento revelan que el campo y los departamentos más pobres son los más desabastecidos.
En tanto a nivel nacional el 66% de niños tiene acceso a agua potable, en áreas rurales apenas el 32%. Y, en lo que se refiere a saneamiento, el 73% cuenta con este servicio en zonas urbanas, mientras en las rurales esta tasa cae al 9%.
Educación primaria
El aspecto en el que más ha avanzado la educación peruana es la cobertura de primaria. A nivel nacional, el 93% de los niños y niñas de 6 a 11 años asiste a primaria. Sin embargo, aún un 4% no lo hace, lo que equivale aproximadamente a 145,000 niños y niñas.
En lo que se refiere al atraso escolar, en el Perú el 23% de niñas y niños de 6 a 11 años están matriculados en un grado inferior al que les corresponde, porcentaje que casi se duplica entre quienes en la niñez aprendieron a hablar quechua (43%) o lenguas nativas amazónicas (45%). El 42% de niños y niñas de 6 a 11 años que viven en extrema pobreza tiene algún tipo de atraso escolar.
El rendimiento escolar de las y los alumnos de sexto grado de primaria presenta serias limitaciones. El 60% de ellos está por debajo del nivel básico en comunicación integral y el 58% en la misma situación con respecto a lógico-matemática. Entre departamentos se presentan brechas significativas: en Tacna el 32% de las y los alumnos está por debajo del nivel básico en lógico-matemática frente al 90% registrado en Loreto; y en comunicación integral, en Arequipa y Lima el 38% no llega al nivel básico frente al 85% que no lo alcanza en Apurímac. Coinciden los departamentos que tienen los mayores y menores logros en las dos áreas evaluadas: Tacna, Moquegua, Lima, Callao y Arequipa cuentan con los mejores resultados y Apurímac, Cusco, Loreto, Ucayali y Ayacucho, tienen los peores.
Las cuatro regiones donde se registran los más altos porcentajes de población con lengua materna nativa son las que concentran los más bajos rendimientos. En las zonas rurales muchos niños y niñas terminan el segundo grado de primaria sin saber leer ni escribir.
Para comprender las razones de este pobre desempeño se debe tener en cuenta algunas características de las escuelas:
La lejanía de los centros educativos
La mayoría de los niños y niñas debe caminar largas horas para llegar a su escuela y cuando lo hace, el desgaste físico -seguido del desayuno escaso o poco nutritivo tomado en casa- no facilita una adecuada concentración en clase.
La cantidad de horas de estudio
Mientras más alejada está la escuela menos horas de estudio tienen los alumnos, ya que las clases empiezan tarde y terminan temprano. Además, porque una gran cantidad de profesores, que viven en zonas urbanas, abandonan la escuela el viernes para ir a ver a su familia y en muchos casos no regresan hasta el lunes en la noche. De este modo, los niños y niñas sólo estudian de martes a jueves.
Los maestros unidocentes
Un profesor unidocente es aquel que tiene a su cargo alumnos de distintos grados a los que debe enseñar simultáneamente y en un mismo salón. En el año 2003, el 27% de las escuelas primarias del país eran unidocentes. Para la zona rural, el porcentaje es 37%. (Fuente: Estadística Básica 2003. Ministerio de Educación).
Calidad de la enseñanza
Este tema está directamente relacionado con la capacidad de los maestros de transmitir conocimientos a los niños. En un contexto en el que muchas escuelas son unidocentes y multigrado, el problema se agrava pues generalmente los maestros no están formados ni cuentan con la metodología adecuada para enseñar en esas circunstancias.
El idioma
A pesar de que en el Perú se hablan distintas lenguas - como el quechua, aymara, ashaninka, y aguaruna-, no existe un registro actualizado sobre la cantidad de niños y niñas que tienen lenguas maternas distintas al castellano. El Censo del 2007 indica que el 11.5% de la población de 3 a 5 años tenía como lengua materna el quechua, el aymara o alguna otra lengua nativa. Si bien se han hecho esfuerzos por convertir a las Escuelas Bilingües Interculturales (EBI) en una alternativa para todos esos niños, aún son insuficientes para satisfacer plenamente la demanda de educación en lenguas nativas.
Adolescencia (12 a 17 años)
Según el censo del 2007 son 4 000 084 los peruanos que tienen entre 12 y 18 años de edad, lo que representa casi el 13% de la población. De ellos el 50,63% son hombres y el 49,3% mujeres.
En el año 2007, el 73.6% de esos adolescentes residían en el área urbana y el 26.4% en el área rural.
Se estima que en las áreas rurales, el 77% de niños y adolescentes menores de 18 años son pobres mientras en las áreas urbanas el porcentaje es de 42%. Además de la pobreza, la exclusión y la inequidad son el orden del día para ellos.
La anemia, que es un serio problema para los niños del Perú, lo sigue siendo para sus adolescentes. Entre quienes tienen de 10 a 14 años afecta al 32% a nivel nacional. Entre los peruanos de 15 a 19 años la padece el 35%, cifra que en el área rural asciende a 39%. Las diferencias se hacen más evidentes al comparar departamentos. San Martín es el que presenta la tasa más baja (20%), menos de la mitad de la proporción registrada en Pasco y Puno (50%).
En el país existe una alta incidencia de jóvenes de 20 a 29 años con VIH/SIDA. Considerando que una vez transmitido el VIH pueden pasar varios años antes de manifestarse como SIDA, es posible que una proporción importante de esos jóvenes haya contraído el virus durante la adolescencia. En ese contexto, es significativo lo poco que saben sobre el VIH/SIDA las mujeres entre 15 y 19 años. De acuerdo a la ENDES 2004-2006, mientras casi el 10% afirmó no haber oído hablar de la enfermedad, el 25% manifestó conocerla pero ignorar la forma de evitar la infección.
En lo que se refiere a la violencia, un 49% de chicos y chicas reciben golpizas por parte de los padres, siendo considerada esta práctica por los propios adolescentes como un método natural de disciplina y educación. Se estima que 8 de cada 10 casos de abuso sexual tienen como victimario a un miembro del entorno familiar y que, 6 de cada 10 embarazos en niñas de 11-14 años, son producto de incesto o violación.
Con respecto a la maternidad en la adolescencia, un 13% de las adolescentes peruanas entre 15 y 20 años ha dado a luz a un hijo nacido vivo (o más), cifra que en departamentos como Loreto y Ucayali llega al 27% y 25% respectivamente. El inicio de la maternidad durante la adolescencia ocurre con mayor frecuencia entre mujeres con lenguas maternas nativas como el shipibo-conibo, aguaruna, asháninka, que entre mujeres adolescentes con lengua materna quechua, aymara o castellano.
En cuanto a la privación de libertad, según cifras del Poder Judicial, hasta abril del 2004 había en el país 1309 adolescentes infractores internados en Centros Juveniles, de los cuales sólo 885 habían sido sentenciados, y 424 se encontraban en condición de procesados.
Según la ENAHO 2006, en el Perú el 50% de los y las adolescentes de 14 a 17 años trabaja, cifra que excede el doble de la tasa de niños y niñas trabajadores de 6 a 11 años. Entre los y las adolescentes que trabajan se presentan significativas brechas por zona de residencia: en el área urbana el 32% trabaja frente al 80% de los que residen en el área rural. Casi en la totalidad de los departamentos del país el atraso escolar en los niños y niñas de 6 a 17 años es mayor entre los que trabajan y estudian que entre los que sólo estudian, registrándose en San Martín la mayor diferencia en la proporción de atraso escolar entre los que trabajan y estudian (82%) y quienes sólo estudian (39%).
Educación secundaria
La cobertura en educación secundaria se reduce notoriamente en comparación a la que se alcanza en primaria. En el país el 73% de los y las adolescentes de 12 a 16 años está matriculado en secundaria. Del 27% restante, el 14% cursa la primaria y el 13% está fuera de la escuela. Mientras el 84% de los y las adolescentes no pobres está matriculado en secundaria, en el grupo de los pobres extremos este porcentaje es de 49%. En el caso de los y las estudiantes que tienen el castellano como lengua materna, el 76% está matriculado en secundaria frente al 43% que lo está y habla idiomas nativos amazónicos. Las cifras ponen de manifiesto que persiste el reto de aumentar la oferta educativa en secundaria, lo que implica infraestructura, equipamiento y formación docente, sobre todo en la zona rural.
Entre los y las adolescentes en pobreza extrema que asisten a la escuela (independientemente de si están en secundaria o en primaria), el 71% se encuentra en algún grado inferior. Algo similar ocurre entre los y las adolescentes con lengua materna quechua (73%) u otras lenguas nativas (86%), lo que refleja las grandes inequidades en oportunidades educativas que existen en el país.
El rendimiento de los y las estudiantes de 5to. de secundaria en matemática es homogéneo en sus deficientes resultados, fluctuando entre 71% (Tacna) y 97% (Ucayali y Puno) el porcentaje de los y las estudiantes que tienen un rendimiento por debajo del nivel básico. En Tacna y Moquegua, el 32% y 33% de los y las alumnas de 6to. de primaria tienen niveles por debajo del básico en lógico-matemática, cifras que se elevan a 71% y 83%, respectivamente, en el rendimiento en 5to. de secundaria.
Entre los departamentos con más del 50% de estudiantes por debajo del nivel básico en comunicación integral se encuentran Puno (78%), Huancavelica (73%), Apurímac (63%), Cusco (56%) y Ayacucho (52%), donde al mismo tiempo se encuentran los más altos porcentajes de adolescentes con lengua materna distinta al castellano y, en el caso de Huancavelica y Ayacucho, también los mayores problemas de atraso escolar.
Early years
Early childhood is a fundamental period for human development, since it is during this phase (between gestation and the age of three) that the brain is formed and matures at maximum speed.
Qallariy watakuna t’aqacha
Runa kaynin allin taripananpaqqa irqi kayninmanta allin uywasqam.