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Estado mundial de la infancia 2008



La mortalidad en la infancia es un indicador importante del desarrollo de los países y una evidencia certera de sus prioridades y valores. Invertir en la salud de los niños y sus madres no solo es primordial desde el punto de vista de los derechos humanos; también es una decisión económica sensata y una de las maneras más seguras en que los países pueden encaminarse hacia un futuro mejor.

Desde 1990, incluso los países más pobres han registrado mejoras impresionantes en sus tasas de supervivencia y en la salud de la niñez. No obstante, cumplir el Objetivo de Desarrollo del Milenio 4 (ODM 4), a saber, reducir en dos tercios la mortalidad de niños menores de cinco años a escala mundial entre 1990 y 2015, exigirá realizar nuevos esfuerzos. Aunque lograr este objetivo aún es posible, el reto es formidable.

 

 

Conquistar la meta significa reducir el número de defunciones infantiles de 9,7 millones que se produjeron en 2006 a aproximadamente 4 millones en 2015. Esto requerirá trabajar aceleradamente en múltiples frentes: reducir la pobreza y el hambre (ODM 1); mejorar la salud materna (ODM 5); combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades graves (ODM 6); aumentar el acceso a agua y saneamiento mejorados (ODM 7) y suministrar medicamentos esenciales a precios asequibles de manera sostenible (ODM 8). Así mismo, será preciso reexaminar las estrategias que tratan de beneficiar a las poblaciones más pobres y marginadas.

Los notables progresos en materia de reducción de la mortalidad en la infancia que realizaron muchos países en desarrollo durante las últimas décadas son motivo de optimismo. Las causas de la mortalidad en la infancia, al igual que las soluciones, son bien conocidas. Ya existen intervenciones sencillas, asequibles y con la capacidad de salvar las vidas de millones de niños. El desafío consiste en beneficiar con esas intervenciones –en el marco de un proceso de atención continua de la salud materna, neonatal e infantil– a los millones de niños y familias que, hasta ahora, no han tenido acceso a ellas.

 

 

 
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