Emergencia en HaitíTres meses después del terremoto, más niños y niñas regresarán a las escuelas Puerto Príncipe, 5 de abril 2010.- Menos de tres meses después de que un devastador terremoto hiciera trizas sus vidas, muchos de los niños y niñas en la capital haitiana de Puerto Príncipe comenzarán a regresar a las escuelas.El llamamiento al retorno escolar hecho por el ministro Haitiano de educación y apoyado por UNICEF y sus aliados es un primer paso en una operación de re-escolarización que espera llevar a más de 700,000 estudiantes a las aulas durante los dos próximos meses y acrecentar esa cifra hacia el comienzo del año lectivo que comienza en el mes de septiembre. La demanda de educación es muy alta en Haití. Hay una gran deseo de aprender tanto entre niños y niñas como de parte de sus familias,” dice la representate de UNICEF en Haití Francoise Gruloos-Ackermans. “Las familias valoran muchísimo la educación, por encima de cualquier otro servicio, y queremos potenciar esta pasión por el conocimiento.” “Hoy estamos dando un primer paso importante hacia nuestros objetivos: asegurar la seguridad de las instalaciones escolares y la creación de un sistema educativo para todos. Este paso le dará esperanza a muchos de los niños y niñas afectados por el desastre.” El terremoto del 12 de enero causó la muerte de alrededor de 38,000 estudiantes, más de 1,300 maestros y otro personal docente y destruyó más de 4,000 escuelas y el ministerio de educación. Todos los datos del sistema educativo se perdieron y se estima que alrededor de 3 millones de estudiantes vieron interrumpida su educación o dejaron de asistir a la escuela por completo. UNICEF y sus aliados han estado trabajando con el gobierno haitiano para proveer 3,000 carpas-escuela, kits con materiales educativos y recreativos para alumnos y docentes y muebles para apoyar a aquellos niños y niñas cuyas escuelas fueron destruidas o que están viviendo en campos temporarios porque perdieron sus hogares. Los maestros y voluntarios han recibido un curso rápido para poder re-emprender la labor educativa con un currículo provisional que cubre habilidades básicas, ayuda psicológica y preparación para desastres naturales. UNICEF le ha suministrado siete oficinas temporarias al ministerio de educación haitiano y esta colaborando con el ministerio y otros aliados en la creación de un modelo de construcción para escuelas que las haga resistentes a los terremotos a través de la utilización de tecnologías de construcción innovadoras y favorables a la preservación del medio ambiente. El gobierno ha anunciado que el ciclo lectivo en curso será extendido hasta el mes de agosto para darles a los alumnos una oportunidad de ponerse al día después de haber perdido tres meses de clases. Alrededor del 80% de los estudiantes haitianos asisten a escuelas privadas por lo que, durante los próximos meses, se trabajará con el sector privado para crear mecanismos de protección para apoyar a las familias más marginalizadas y excluídas, mejorar la calidad de la educación, la seguridad en las escuelas, las ofertas de educación no formal y de cursos de educación vocacional y técnica así como aumentar el involucramiento de las comunidades en el sistema educativo. Para mayor información contactar a: Edward Cawardine Oficial de Comunicación UNICEF Haití Celulares: 509-38812371 1-646-6512492 La operación humanitaria de UNICEF en Haití se centra en los niños no acompañados NUEVA YORK, 27 de enero de 2010 – La asistencia a los niños no acompañados, que han perdido o fueron separados de sus familias, es uno de los focos de la operación humanitaria de UNICEF en Haití. UNICEF continúa la entrega diaria de suministros críticos para la supervivencia, tales como agua, nutrición, refugio y medicina para 250.000 niños. Asimismo UNICEF y sus asociados como Save the Children, también han comenzado a inscribir a los niños no acompañados encontrados en las calles de Puerto Príncipe y comenzarán un programa para localizar a las familias de estos niños, en los casos en que las hubiera. Sumado a ello, se están estableciendo "espacios seguros" para los niños no acompañados, incluidos los bebés, en la capital del país. Estos lugares permiten a UNICEF y sus socios ayudar y proteger a los niños que no tienen dónde ir, hasta que encuentran a sus familias o se establezcan soluciones alternativas. Los niños no acompañados son especialmente vulnerables a las enfermedades, la desnutrición y la explotación, incluido el tráfico y es por ello que necesitan asistencia urgente, así como, en muchos casos, apoyo a largo plazo. Los “espacios seguros” son lugares protegidos donde los niños no acompañados pueden encontrar refugio, alimentos, agua y medicamentos. Estos espacios también pueden servir como áreas de recreación y escuelas provisorias. La estrategia de “espacios seguros” ha sido utilizada por UNICEF para proteger a los niños después de diversas emergencias como el ciclón en Myanmar y el tsunami en Banda Aceh, Indonesia, siempre con el objetivo de reunirlos con sus familias. En Haití casi el 40% de la población es menor de 14 años, lo cual hace que esta sea una situación de emergencia especial para los niños y que la necesidad de apoyo, protección, registro y localización de las familias necesite ser ampliamente extendida. El terremoto del 12 de enero causó un enorme número de muertes, lesiones y daños a la ya frágil infraestructura de Haití. Las Naciones Unidas y sus organismos humanitarios, las ONG, el Gobierno de los EE.UU. y muchos otros, han montado una operación masiva de ayuda humanitaria y reconstrucción.
UNICEF trabaja sobre el terreno en más de 150 países y territorios para ayudar a los niños y niñas a sobrevivir y avanzar en la vida desde la primera infancia hasta la adolescencia. El mayor proveedor de vacunas a los países en desarrollo, UNICEF apoya la salud y la nutrición de la infancia, el abastecimiento de agua y saneamiento de calidad, la prestación de educación básica de calidad para todos los niños y niñas y la protección de los niños y niñas contra la violencia, la explotación y el SIDA. UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos. http://www.unicef.org.
On 24 January, Haitian aid workers and UNICEF and World Food Programme staff prepare to distribute relief supplies in the Pinchinat camp for people displaced by the earthquake, on a football pitch in the city of Jacmel. Supplies include bedding, water jugs, kitchen items and mosquito bed nets.
On 24 January, boys play football in front of a building destroyed by the earthquake, on a street in the city of Jacmel. While much of the city, renowned for its architectural beauty and culture, survived the quake intact, some 34,000 of its inhabitants have been severely affected.
On 23 January, a girl sits with containers of hot food in the Pinchinat camp for people displaced by the earthquake, on a football pitch in the city of Jacmel. In a joint rapid response, UNICEF and the World Food Programme (WFP) are providing a daily hot meal for the estimated 5,000 people living in the camp. Assisted by MINUSTAH, the two agencies are also providing safe water in the camp. Some 34,000 people in Jacmel have been affected by the quake.
On 20 January, (left-right) UNICEF Child Protection Specialist Nadine Perrault speaks with a volunteer doctor from the United States of America (USA) and a woman whose child was injured during the earthquake, at a field hospital at the MINUSTAH base near the airport in Port-au-Prince, the capital.
18 January 2010: A boy who was injured during the earthquake is treated in St. Catherine’s Hospital, which is presently being run by the international NGO Médecins sans frontières, in the Cité Soleil neighbourhood in Port-au-Prince, the capital. Due to overcrowding, a ward has been set up on the hospital grounds.
18 January 2010: A girl who has been displaced by the earthquake fetches water from newly installed taps in the Champs-de-Mars Plaza, where an estimated 50,000 people are temporarily living, in Port-au-Prince, the capital.
17 January 2010: A woman holding a baby queues for a food distribution for people displaced by the earthquake, on the grounds of the Prime Minister’s residence, where thousands are temporarily encamped, in Port-au-Prince, the capital.
17 January 2010: A nurse cares for a child who was injured during the earthquake, at a field hospital set up near the main airport in Port-au-Prince, the capital. The nurse is an expatriate Haitian national who returned to support recovery efforts. Most of the hospital’s medical personnel are from the University of Miami in the United States of America.
15 January 2010: Children eat meals distributed by Bolivian UN Peacekeeper in Cite Soleil.
15 January 2010: On 15 January in Panama, workers load UNICEF relief supplies for Haitians affected by the 12 January earthquake onto a cargo plane at Tocumen Airport in Panama City, the capital. Many of the boxes bear the UNICEF logo. The shipment, which included 10-litre collapsible water containers, water purification tablets, telecommunications and computer equipment, and oral rehydration salt sachets, arrived in Port-au-Prince, Haiti’s capital, the same day.
14 January. 2010: Wounded people lie in a make shift shelter in the parking lot of the general hospital after an earthquake measuring 7 plus on the Richter scale rocked Port au Prince Haiti on Tuesday January 12. Declaración de la Directora Ejecutiva de UNICEF Ann M. Veneman sobre la situación de los niños y niñas en Haití
Diario de un recorrido por Haití 2: Suministros y protección para niños no acompañados en Haití
Diario de campaña: Notas desde un hospital en Haití
Preocupa a Unicef riesgo de tráfico ilegal de menores en Haití
Una pequeña ciudad de la República Dominicana se convierte en la puerta de entrada para la ayuda humanitaria en Haití
Ya llegaron las primeras provisiones de UNICEF a Haití
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