Más de 23,500 personas afectadas por las inundaciones en PanamáJóvenes voluntarios apoyan junto a UNICEF en las tierras altas chiricanas Panamá, 1 de diciembre de 2008.- Más de 23,500 personas han sido afectadaspor las recientes lluvias e inundaciones en la República de Panamá, en las áreas de Bocas del Toro, Chiriquí, la comarca Ngöbe Buglé y Colón. UNICEF y el Sistema de Naciones Unidas en Panamá están apoyando a las comunidades y al Estado en la recuperación de las personas, comunidades y áreas. Según cifras oficiales, 23,547 personas han sido afectadas y 1,143 casas han sufrido daños. Ocho personas han fallecido -entre ellos un niño de 10 años- y 6 están desaparecidas. Los daños económicos en las carreteras se estiman superiores a los 6 millones de dólares.
Entre las amenazas secundarias se encuentran el riesgo de infecciones de lapiel, intestinales y respiratorias. El Sistema de Naciones Unidas en Panamá ha enviado un equipo de 7 personas a dos sitios críticos: Changuinola en Bocas del Toro, y a David, Chiriquí, para evaluar la magnitud de los daños y las necesidades de las comunidades y los niños. Esto permitirá una ayuda humanitaria efectiva y coordinada a las áreas afectadas. UNICEF está apoyando en el área de agua y saneamiento en la zona de Bocas del Toro.
El Sistema también ha enviado galletas fortificadoras y kits de higienepersonal para el área Ngöbe Buglé, y próximamente hará llegar un lote de concomida seca y leche para los niños. UNICEF está enfocándose en el área en la recuperación psico-social de los niños afectados. Junto con voluntarios del programa “Retorno a la Alegría”, está trabajando en las tierras altas chiricanas con niñas y niños damnificados por las inundaciones. Más de 140 niños y niñas, de entre 2 y 14 años, han participado del programa.
“Retorno a la Alegría” es una propuesta de recuperación psicosocial donde los adolescentes y adultos jóvenes de la comunidad y escuelas son capacitados para ser terapeutas lúdicos; es decir, dar los primeros auxilios psicológicos a niños más pequeños. Unos 10 voluntarios entre 13 y 22 años de edad están trabajando con los niños en las áreas afectadas.
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