Educar evita la desnutriciónECUADOR - Los padres desconocen si el alimento que dan a sus hijos sirve para su crecimiento o si lo retarda. Antecedentes Desde el 2007 el Programa Nacional Aliméntate Ecuador ha entregado raciones alimenticias en varias localidades del país, en especial en lugares donde radican personas de bajos recursos económicos, para disminuir la tasa de desnutrición infantil. La falta de interés en los estudios y no tener energía para jugar son los síntomas característicos de un niño con problemas de nutrición. Pero por más que este mal se busque erradicar en el país, su presencia aún es significativa. Según los nuevos patrones de crecimiento establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la desnutrición crónica en Ecuador afectaría al 26% de los niños menores de 5 años, es decir a una población de 373.000 infantes. Ahora, otro estudio elaborado por el Ministerio de Incusión Económica y Social (Mies) en el 2007, Cotopaxi es la provincia con mayor índice de desnutrición en el país. Asimismo, el análisis revela que en 1999 el índice de desnutrición en niños era de 30,9% y en se 2006 redujo en 27,7%; mientras que, en las niñas era de 32,9% en 1999 y disminuyó a 24,1% en 2006. Mariana Galarza, coordinadora del Programa Nacional Aliméntate Ecuador, atribuye esta disminución a los planes que han realizado algunas instituciones. El programa es emprendido por el Estado para aportar a la carencia alimenticia y dentro de éste existe un plan, ejecutado hace 7 meses, denominado Chispas. Este plan consiste en entregar a las madres de familia una funda pequeña con un polvo que contiene hierro y varios nutrientes, para que sea disuelto en la sopa del niño. Galarza indica que empezaron en Cotopaxi la primera fase que concluirá a fines de mes. “Ahí se llegó a 500 niños y en la segunda fase el número ascenderá a 200 mil menores”, asegura. Pero para que se pueda llegar a esa cobertura, o que incluso ascienda, quienes dirigen los planes deben enfrentarse a la falta de conocimiento sobre nutrición. Ana Delgado, especialista en responsabilidad social del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), explica que “hay niños desnutridos porque no tienen acceso a la comida por pobreza. Pero a otra gran cantidad, lo que les dan de comer no les sirve y a otros no los alimentan bien. Esto impide erradicar el mal”. Unicef educa a los padres de los niños con desnutrición para que se preocupen de los alimentos que les dan a sus hijos, sin embargo Delgado considera que esta labor no es fácil. “Es el arma más poderosa, la más cara y de mayor tiempo, pero es la definitiva para disminuir la desnutrición. Porque hay que recuperar hábitos nutricionales que se han perdido y mejorar los existentes”, puntualiza la experta. Unicef para sus campañas ha trabajado con estadísticas de referencia hasta el 2006. Según la especialista en responsabildad social, la tasa de desnutrición en el país es de 18.1%. “Sin embargo, es una tasa promedio que oculta los problemas Explica que el estudio permite una especificación de las etnias, es decir “si la desnutrición en el país es de 18.1 por ciento, entre los indígenas es el 40.1%, o sea ese sector es el que sufre más el problema de desnutrición”, dice Delgado. De igual forma, la falta de conocimiento y educación por parte de los padres está asociada con la desnutrición. La funcionaria del programa nacional recuerda el caso de una madre, en Esmeraldas, que no permitió que su hijo tenga atención El menor presentaba un cuadro de desnutrición crónica, querían trasladarlo hasta el hospital de San Lorenzo y le dijeron a la madre que no gastaría dinero. “Lo que ella dijo fue que si Dios quería llevárselo que se lo lleve. Cuando le preguntamos cuántos hijos tenía, ella respondió que 10”, recuerda Galarza. El mayor porcentaje de desnutrición crónica está en la Amazonia con 35,2%, mientras que en la Sierra y Costa es de 32,8% y 19,1% respectivamente. Para Mercedes Gordillo, pediatra nutricionista e investigadora científica en nutrición infantil, esos niveles son producto de que “en los sectores urbano marginales de las ciudades existen grandes índices de pobreza y esto conlleva a la desnutrición. Es ahí donde deben concentrarse las autoridades”, comenta Gordillo. Aun así existen otras entidades, además del interés de los gobiernos internacionales, que buscan el bienestar de los niños en el país. El 5 y 6 del corriente se llevó a cabo una reunión en Santiago de Chile con representantes de más de 30 países de América Latina y el Caribe para discutir sobre la emergencia alimenticia. En este foro se destacó que los gobiernos deben enfatizar la atención a niños, mujeres en edad fértil, embarazadas, madres lactantes y a otros grupos con necesidades nutricionales especiales. En ese marco, Unicef lleva a cabo el plan La Mejor Compra en Quito, Riobamba, Saquisilí, Guamote, Cuenca, Manta y Guayaquil. El plan pretende crear recetas a base de los principales alimentos que consuman las personas de estos lugares y se validarán las maneras en que se deben consumir. Análisis Es cierto que el factor económico influye, pero en realidad esto es muchas veces tomado como una excusa. Los granos como los frejoles o el arroz, la papa, son alimentos económicos que si son consumidos de manera debida ayudan a la correcta alimentación de las personas. Sin embargo, considero que la desnutrición se da más por la falta de información referente a la manera correcta de consumir los alimentos y la poca preocupación de los padres por alimentar correctamente a sus hijos. Por eso las campañas que llevan a cabo diferentes instituciones pueden tener el éxito que se espera, solo si se llega de manera correcta a las personas. Deben crear conciencia en la población para que consuman alimentos baratos, pero nutritivos. Además, se pueden hacer planes de crear una canasta básica y económica que pueda ser consumible por las personas de bajos Infórmate +
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