La situación
Políticas Públicas en México En las últimas décadas, México ha logrado avances muy importantes en diversas áreas desde la salud y la educación hasta reformas legislativas estratégicas. El país ha llegado al acuerdo de aceptar y promover los derechos de la niñez, lo que significa un cambio cultural fundamental. En septiembre de 1990, México ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), sólo diez meses después de su entrada en vigor. Al mismo tiempo, México promovió la Cumbre Mundial en Favor de la Infancia, que se celebró a finales de septiembre de 1990. Un año más tarde, se promulgó la Ley de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, con la cual se complementó la reforma del Artículo 4 constitucional. La Ley obliga a los padres de familia, así como a la sociedad en general, a respetar los derechos de la niñez. Asimismo, estipula el deber del Estado de garantizarlos. En el año 2005, México aprobó la reforma al Artículo 18 constitucional y estableció así un sistema de justicia especializado para adolescentes que entran en conflicto con la ley penal, acorde con los artículos 37 y 40 de la Convención. Hasta entonces, México era el único país de América Latina que mantenía un sistema tutelar en el cual los adolescentes muchas veces fueron privados de su libertad, solamente porque se consideraba que vivían en una situación de riesgo, sin necesariamente haber cometido un delito. Es decir, el sistema tutelar penalizaba la pobreza de las personas adolescentes. México también adoptó los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en el año 2000 (ver cuadro de progreso de México hacia las metas de los ODM). Acorde con su nivel de desarrollo, México fue más allá de los acuerdos y estableció metas adicionales. En el 2006, México presentó su segundo Informe de Avance Nacional sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio , en el cual se indica que el país ha progresado satisfactoriamente en la mayoría de los objetivos, pero alerta sobre los problemas que aún persisten, como la situación de desigualdad en el ingreso y la alta mortalidad infantil y materna. Los retos México todavía enfrenta grandes retos, especialmente si se toma en cuenta que el país se encuentra entre las 13 economías más grandes del mundo, es el único país de América Latina perteneciente a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Por ello, hubiera podido avanzar aún más en el cumplimiento de los derechos de sus niños y niñas. De acuerdo con las estimaciones realizadas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) sobre la pobreza por ingresos 2005, las entidades con mayor porcentaje de población en situación de pobreza de patrimonio son Chiapas, donde 75.7 por ciento de sus habitantes se encuentran en esta situación,Guerrero con 70.2 por ciento y Oaxaca con 68. Una de las causas principales se refiere a los altos niveles de pobreza y desigualdad que siguen caracterizando a la sociedad mexicana. Según cálculos de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), con base en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares en 2004, el 58% de los niños y adolescentes vivían en familias pobres. El 10% más rico de la población concentraba el 46% de los ingresos, mientras que el 40% más pobre sólo disponía del 9% de los ingresos. También persiste una desigualdad preocupante entre las entidades federativas, entre áreas urbanas y rurales, así como entre la población indígena y la no indígena. Estas circunstancias tienen consecuencias directas para muchos de los 40 millones de niños y niñas en México. El reto ahora consiste en lograr la adecuación de las legislaciones estatales a los preceptos de la Convención sobre los Derechos del Niño y la correcta implementación del sistema de justicia penal prevista por el Artículo 18 Constitucional en todos los estados de la República.
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