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Comunicado de prensa
Por qué la capacidad de liderazgo
es tan importante
Una semana antes de la Sesión Especial
en favor de la Infancia, UNICEF dice que las promesas rotas perjudicaron
a la niñez de los años 1990
Ya es tarde para Ayodele, de 11 años, pero ¿qué
ocurrirá con la próxima generación?
NUEVA YORK / GINEBRA, 13 de septiembre de 2001 - Poco días
antes de que los dirigentes del mundo se reúnan en una
cumbre de las Naciones Unidas en favor de la Infancia, el UNICEF
afirma hoy en su publicación más importante que
las promesas rotas perjudicaron a la niñez de los años
1990.
El informe, titulado Estado Mundial de la Infancia 2002,
asegura que pesar de los progresos en favor de la niñez
alcanzados durante el último decenio, la mayoría
de los gobiernos no ha cumplido con las promesas que realizaron
en la Cumbre Mundial en favor de la Infancia de 1990. Pero el
informe añade que las lecciones aprendidas durante el decenio
de 1990 ofrecen un plan preciso para seguir adelante y que "las
promesas que formulemos hoy son promesas que debemos cumplir.
Ya no hay excusas".
En su presentación del informe, la Directora Ejecutiva
del UNICEF, Carol Bellamy, exhortó a los dirigentes que
se reunirán la próxima semana en Nueva York a que
"aprovechen esta oportunidad para terminar todos los asuntos
pendientes. Sabemos lo que se necesita hacer. Ahora necesitamos
a los dirigentes que sepan dar un paso adelante y lo hagan".
"Nuestro informe no sólo analiza el estado de
la infancia en el mundo, sino también el estado de la capacidad
de liderazgo del mundo", añadió Bellamy.
"Hasta cierto punto, aunque no lo saben, los niños
y las niñas de los años 1990 fueron traicionados.
Los avances obtenidos, aunque importantes, fueron bastantes menos
de los que todos nosotros habíamos previsto cuando comenzó
el decenio. Dada la acumulación de recursos y de conocimientos
técnicos en el mundo de hoy, realmente nos hemos quedado
cortos con respecto a nuestro potencial colectivo. Algunos de
nosotros hemos alcanzado grandes progresos, pero desde el punto
de vista colectivo hemos rendido por debajo del nivel exigido.
La diferencia ha sido la capacidad de liderazgo".
El informe del UNICEF señala numerosos ejemplos que demuestran
la forma en que una capacidad de liderazgo inteligente y un compromiso
total hacia la infancia han permitido reducir la mortalidad infantil,
mejorar la salud infantil y la educación y obtener avances
en el desarrollo humano en general. Entre los numerosos ejemplos
de los años 1990, el informe también cita la perenne
inspiración del Presidente de Costa Rica José Figueres,
que en 1948 abolió el ejército de su país
y transfirió el presupuesto de defensa al presupuesto de
educación. Hoy en día, Costa Rica presenta las estadísticas
más brillantes de la región, entre ellas una tasa
de mortalidad de menores de cinco años que es una tercera
parte más baja que la de sus vecinos.
Y aunque Bellamy señaló que las diferencias entre
las regiones y dentro de las regiones variaron considerablemente
de una meta a otra, en general los datos reflejan una "mezcla
de logros manifiestos y fracasos descorazonadores" para la
niñez - especialmente para los niños y las niñas
que nacieron en 1990 y que vivieron durante este decenio en que
no se alcanzó el nivel exigido.
El niño integral
El primer capítulo del informe presenta el ejemplo de
una niña imaginaria pero representativa: Ayodele, un nombre
frecuente en Nigeria que significa "la alegría ha
llegado a esta casa". Nacida el mismo año en que se
celebró la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, es decir
en 1990, Ayodele vino al mundo en una época en que las
cuestiones de la infancia, tal vez por primera vez en la historia,
ocupaban un lugar destacado en el temario mundial, dice el informe.
"Ayodele tiene hoy 10 años y está a punto
de cumplir 11. Aunque quizá ella no lo sepa, alguien le
ha engañado", indica el informe del UNICEF. "Su
vida es muy similar a la que habría vivido de haber tenido
en 1990 la edad que tiene ahora. Debe trabajar mucho. Todas las
noches, se ve obligada a moler el cereal para la cena. Le gustaría
ir a la escuela, pero los libros de estudio son muy caros y, además
de ello, su familia la necesita en la casa. No sabe leer y apenas
entiende algunos conceptos muy rudimentarios de aritmética.
Tampoco sabe nada de lo que ocurre en el mundo fuera del perímetro
de su aldea y carece de toda noción sobre sus derechos.
Pero tiene suerte de estar viva, ya que dos hermanos nacidos antes
de la Cumbre de 1990 murieron a causa de enfermedades infantiles
prevenibles".
Aunque el informe reconoce que un sólo niño no
puede representar a todo el mundo, los datos recopilados sobre
las metas establecidas en la cumbre de 1990 muestran un catálogo
de promesas rotas que afectaron a niños como Ayodele. De
hecho, el grupo de menores que nacieron al comienzo del último
decenio del siglo XX fue la mayor generación de niños
y niñas que el mundo ha conocido. Reducidos proporcionalmente
a un grupo de 100 menores, sus estadísticas serían
las siguientes:
- De esos 100 niños, 55 habrían nacido en Asia,
y de ellos, 19 serían indios y 18 chinos. Nueve serían
nativos de América Latina y el Caribe, siete de Oriente
Medio y África Septentrional, 16 de África al
sur del Sahara, seis de Europa Central y Oriental, de la Comunidad
de Estados Independientes y de los Estados Bálticos,
y ocho de los países industrializados.
- Los nacimientos de 33 de esos niños no habrían
sido registrados, de manera que carecerían de existencia
oficial y de nacionalidad reconocida. Algunos no tendrían
acceso a establecimientos sanitarios o a las escuelas por carecer
de prueba oficial de edad e identidad.
- Unos 32 de esos 100 niños habrían sufrido desnutrición
durante sus primeros cinco años de vida y 27 no habrían
sido inmunizados contra ninguna enfermedad. Nueve habrían
muerto antes de cumplir los cinco años. De los 91 restantes,
18 no irían a la escuela, entre ellos 11 niñas.
Dieciocho carecerían de acceso al agua potable y 39 no
contarían con saneamiento ambiental.
Progresos y problemas
El informe del UNICEF revela progresos, aunque muy poco uniformes,
en la mejora del estado de la infancia mundial durante el último
decenio. En total, 3 millones menos de niños y niñas
morirán cada año actualmente con respecto a lo que
ocurría en 1990. Además se han producido progresos
notables en:
* La reducción del número de muertes infantiles
debidas a las enfermedades diarreicas;
* la eliminación de la poliomielitis, que está a
punto de ser erradicada;
* y la protección de 90 millones de niños recién
nacidos cada año contra una pérdida importante de
su capacidad de aprendizaje mediante la yoduración de la
sal.
A pesar de estos progresos, el UNICEF apunta que:
* Más de 10 millones de niños menores
de cinco años siguen muriendo todos los años por
causas susceptibles de prevención;
*149 millones de niños en los países en desarrollo
padecen de malnutrición;
* más de 100 millones de niños no asisten todavía
a la escuela primaria, la mayoría de ellos niñas;
* millones de niños están todavía atrapados
en el trabajo infantil, la trata de menores, la prostitución
y el conflicto.
El Movimiento Mundial en favor de la Infancia
En un proyecto encaminado a coordinar la capacidad de liderazgo
en todos los planos, el UNICEF y sus aliados establecieron este
año el Movimiento Mundial en favor de la Infancia y la
campaña "Decir sí por los niños".
Ambos proyectos están destinados ampliar la capacidad de
liderazgo en favor de la niñez más allá de
las estructuras tradicionales y de comprometer a los ciudadanos
del mundo para que consideren las repercusiones sobre la infancia
de sus actividades cotidianas.
El Movimiento Mundial es una coalición internacional que
busca el cambio dentro de la infancia. Dirigido por Nelson Mandela
y Graça Machel, incluye a individuos y organizaciones cuya
idea del progreso humano está consagrado en el bienestar
de todos los niños, de todos los "Ayodele". Dirigentes
empresariales, intelectuales, personas célebres y otros
individuos importantes son la punta de lanza de este movimiento.
La campaña "Decir sí por los niños"
es un producto de este movimiento. Su objetivo consiste en invitar
al mundo a que actúe sobre la base de 10 principios destinados
a mejorar la situación de la niñez y de la juventud,
y solicita a sus participantes que se comprometan a apoyar éstos
principios. Por medio de la Internet y de papeletas impresas,
los individuos pueden votar los tres principios que consideren
más importantes. Ya se han recogido en todo mundo alrededor
de 20 millones de compromisos. El resultado total se presentará
a los dirigentes que acudan a la Sesión Especial en favor
de la Infancia la próxima semana.
Capacidad de liderazgo
El informe refleja numerosos ejemplos que revelan una capacidad
de liderazgo no sólo por parte de los gobiernos sino también
de las empresas y de los individuos. Entre estos ejemplos, que
revelan una capacidad inteligente de liderazgo en favor de la
infancia y exigen visión, audacia y creatividad, se encuentran
los siguientes: Malawi, donde se garantizó la educación
primaria universal gratuita; Venezuela, donde se abolieron los
costos de los hospitales y de los centros de salud y las tarifas
para matrículas en la educación primaria; las compañías
farmacéuticas que comenzaron a demostrar un sentido de
responsabilidad social frente a la crisis del VIH/SIDA; una compañía
de teléfono de Bangladesh que dona 2 dólares al
UNICEF por cada teléfono móvil que vende; y muchos
otros.
El Estado Mundial de la Infancia 2002 señala también
algunos problemas que sufren los niños y los jóvenes
de los países industrializados. Indica que aunque la pobreza
infantil en casi todos los países de la Unión Europea
ha aumentado durante los últimos 20 años, la proporción
del gasto público en la infancia ha disminuido, incluso
a pesar de que el erario de los gobiernos se incrementó
gracias a los beneficios de la expansión económica
mundial.
En resumen, el informe exhorta a los dirigentes de todas partes
-desde los Jefes de Estado hacia abajo- a que renueven y cumplan
las promesas que hicieron a la niñez. "Mientras damos
los primeros pasos en la senda de un nuevo siglo, comprometámonos
a garantizar que todos los niños nacidos y por nacer puedan
disfrutar de la salud, la nutrición, la educación
y la protección que les corresponden por derecho de nacimiento.
"Para Ayodele y los niños del decenio de 1990, para
quienes nacieron en la época de la Cumbre Mundial en favor
de la Infancia, ya es demasiado tarde. Pero las decisiones que
se tomen en septiembre de 2001 y las medidas que se apliquen en
los años posteriores pueden cambiar el destino de la próxima
generación. Ya no hay excusas. El objetivo es claro y tenemos
un largo camino por delante. Pongámonos manos a la obra".
* * *
Si desea obtener más información, archivos de vídeo
o entrevistas, sírvase dirigirse a:
Samantha Henry, Medios de Comunicacion de lengua espanol,
Nueva York (212) 326 7259
e-mail shenry@unicef.org
Lynn Geldof, Medios de Comunicación,
Ginebra, (41 22) 909 5531,
e-mail: lgeldof@unicef.org
Alfred Ironside, Medios de Comunicación,
Nueva York (212) 326 7261,
e-mail: aironside@unicef.org
Shima Islam, Medios de Comunicación,
Nueva York, (212) 824 6949,
e-mail: sislam@unicef.org
Patrick McCormick, Medios de Comunicación,
Nueva York (212) 326 7506,
e-mail: pmccormick@unicef.org
Nota para las emisoras:
Hay disponible un material de archivo en vídeo sobre
las cuestiones que se describen en este informe. Incluye tomas
en Laos, Malawi, el sur de Sudán, Egipto y China, así
como una entrevista con Carol Bellamy. Para solicitar una cinta
o revisar los puntos más importantes o una lista de tomas,
sírvase visitar
www.unicef.org/broadcast/brolls/specialsession/
Hay material de archivo de vídeo disponible. También
es posible ver filmaciones en el centro de prensa del UNICEF en
la Internet, en
http://www.unicef.org/media/presshome.htm
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