Intervención de Isabel Pimentel, activista panameña de 16 años, en el lanzamiento regional de la Campaña Mundial sobre niñez, juventud y SIDA

Isabel Pimentel inauguró el lanzamiento de la Campaña sobre la niñez, juventud y SIDA, realizado en Casa Presidencial, San Salvador. (UNICEF/L.Romero/2005)
San Salvador, El Salvador, 11 de noviembre de 2005. - Los niños, niñas y adolescentes somos el presente y el futuro de nuestros países. Sin derecho a salud sexual y reproductiva, a información seria y responsable, educación digna y de calidad, estamos condenados a ignorancia y adquirir VIH/SIDA.
Buenos días, señores presidentes, ministros, autoridades presentes, jóvenes activistas, público presente y televidente. Mi nombre es Isabel Pimentel. Soy afectada por el VIH, ya que mi madre es una mujer que vive con el virus del VIH.
Tengo 16 años, soy panameña. Estoy aquí en representación de los niños, niñas y jóvenes adolescentes, para hacerles un llamado y exigirles respuestas concretas e inmediatas:
Necesitamos con urgencia que nos garanticen la educación que incluya la prevención de las infecciones de transmisión sexual, el VIH/SIDA, y el uso correcto del condón, en los programas educativos.
En cada Programa Nacional de VIH/SIDA, que nos den espacio para una representación de jóvenes y que se nos tomen en cuenta a la hora de tomar decisiones.
Necesitamos que capaciten nuestros padres y madres, así como a los educadores, para que tengan las herramientas necesarias para educarnos.
Es muy importante que todos los niños, niñas y jóvenes que viven con VIH tengan facilidad de acceder a los servicios de salud y a los medicamentos, y a un hogar seguro para los que han quedado huérfano por el VIH/SIDA.
Es importante romper con el estigma, discriminación y el rechazo que son los mayores enemigos de las personas que viven con VIH/SIDA y afectados.
Recuerdo a la corta edad de ocho años, sentí el rechazo y la discriminación de mis vecinos y mis compañeros de escuela. Mi mamá administraba una tienda en la escuela donde yo estudiaba y los padres de mis compañeros les decían que no compraran en la tienda porque se podían contagiar de SIDA. Le querían cerrar el negocio a mi mamá, que era el sustento de la familia. Pero nunca pensaron como me sentía yo al ver morir a mi padre y mi hermano de SIDA. Recuerden que el VIH no se transmite por besar, abrazar o comer con una persona con VIH.
Señores tomadores de decisiones, basta ya de hablar y de no actuar. Ustedes son parte importante en la lucha. Unidos todos podemos lograr grandes cambios.
Para concluir, dicen que somos el “rostro oculto” de la pandemia, pero de oculto no tenemos nada. Hemos estado presente ayer, hoy, mañana y siempre. Somos sus hijos, hijas, estudiantes, vecinos y vecinas, ciudadanos y ciudadanas.
Yo les pido a cada uno de Ustedes: Únete por la niñez…únete con la juventud… únete para vencer al SIDA!