Promover la autonomía de la mujer en América Latina y el Caribe para poder cumplir los derechos de la infanciaLa igualdad de género produce un “doble dividendo” que beneficia tanto a la mujer como a la infancia, informa UNICEF Panamá, 7 de marzo de 2007 – Eliminar la discriminación entre los géneros, promover la autonomía de la mujer y su participación en la toma de decisiones tendrá consecuencias profundas y positivas en el cumplimiento de los Derechos Humanos de la niñez y la adolescencia. El círculo de la discriminación comienza en la niñez; por lo tanto, alcanzar la igualdad de género implica asegurar que los niños y las niñas reciban una educación de calidad, libre de estereotipos, y desarrollen las mismas capacidades para luchar por sus derechos y participar en los procesos de toma de decisión, es el mensaje del “Estado Mundial de la Infancia 2007”. La igualdad de género produce un “doble dividendo” que beneficia tanto a la mujer como a la infancia, y es decisiva para la salud, la educación, y el desarrollo de las familias, las comunidades y los países. La presentación del “Estado Mundial de la Infancia 2007. La mujer y la infancia: El doble dividendo de la igualdad de género” tuvo lugar en el Hotel El Panamá, con la presencia de José Eguren, Coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas en Panamá; Fernando Carrera Castro, representante de UNICEF en Panamá y la ministra de Desarrollo Social, María Roquebert. El análisis lo realizó la Dra. Paulina Franceschi, Coordinadora del INDH en el país. La situación en Panamá: Desafíos • En Panamá, al igual que en América Latina, la mujer sufre condiciones laborales discriminatorias. Según la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL), las mujeres panameñas ganan como promedio un 76% de los ingresos que obtienen los hombres por su trabajo. Asimismo, las mujeres se benefician mucho menos del retiro y otras prestaciones relacionadas con las pensiones en Panamá (48% de mujeres versus 72% de hombres). • En Panamá, uno de cada cinco partos se da en mujeres de 15 a 19 años de edad (CGR- Sección Estadísticas Vitales, 2005). El embarazo y la maternidad prematuros conllevan graves riesgos para las niñas adolescentes, y a su vez disminuyen las oportunidades para su educación y autonomía. • En cuanto a política y gestión de gobierno, en el país se ha registrado un leve avance en la representación femenina, pasando de 8% de mujeres diputadas en la Asamblea Nacional en 1990, al 17% en el año 2005. Pese a ello, y en contraste con otros países de la región, esta representación queda aún lejos de la igualdad. Por ejemplo, en países como Costa Rica, Argentina y Cuba la participación de la mujer como diputada asciende a un 35%. La gran oportunidad Panamá goza de una gran oportunidad para el desarrollo del país en la educación de sus niñas y adolescentes, las cuales presentan equidad en la escolarización de educación primaria, registrando menor repitencia (niños: 6.6%/ niñas 4.6%) y mayor supervivencia al V grado (niños: 84.9%/ niñas: 85.6%), según cifras del MEDUCA al año 2005. Además, en la educación premedia y media aventajan a los chicos tanto en escolarización (chicos: 61%/ chicas: 66.7%), como en repitencia (chicos: 6.3%/ chicas 3.9%) y deserción (chicos: 12.8%/ chicas 10%). A pesar de este gran logro, estudios recientes revelan que en las zonas rurales e indígenas de Panamá y Guatemala las niñas de 6 a 12 años presentan menores tasas de asistencia que los niños. * * * * Acerca de UNICEF Si desea obtener más información, puede dirigirse a: Marti Ostrander, UNICEF, Medios de comunicación, Panamá, 507 305-4831; cel.: 507 6672-0874, mostrander@unicef.org.
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