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Combatir la violencia contra los niños y las niñas: Una urgencia de todos

© UNICEF/Florencia Guedes
Gladys Acosta Vargas, Representante de UNICEF y José Antonio Pagés, Representante de OPS.

Argentina, 20 de noviembre - En el día del aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) y con el salón verde de la Facultad de Derecho colmado de asistentes –en su mayoría estudiantes, abogados, comunicadores, representantes de organismos públicos y organizaciones sociales-, se desarrolló una mesa de debate sobre la situación de violencia que padecen los niños, niñas y adolescentes en Argentina y su contexto internacional. El evento, organizado por UNICEF Argentina, en colaboración con la Organización Panamericana de la Salud (OPS-OMS) y la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires  fue el marco de la presentación local del Estudio Mundial sobre violencia contra niños, niñas y adolescentes, realizado por Sergio Paulo Pinheiro y presentado por el Secretario General de las Naciones Unidas ante la Asamblea General. El informe describe el panorama mundial de la violencia que sufren los niños, niñas y adolescentes en todo el mundo, a la vez que propone recomendaciones a los Estados.

La presentación estuvo a cargo de Gladys Acosta Vargas, Representante de UNICEF Argentina, quien resaltó “la importancia del estudio a la hora de dar visibilidad a las situaciones de maltrato que viven los niños y las niñas” y el rol que debe ocupar el estado para garantizar sus derechos,
Acosta Vargas también se refirió a otro de los puntos que resalta la investigación mundial: la ausencia de información y de datos sobre violencia en la mayoría de los países. Esto es necesario para poder generar diagnósticos certeros en el camino a buscar las mejores soluciones para trasformar la realidad de la población más joven del mundo.

La moderadora de la mesa, Gimol Pinto, Oficial de Protección de UNICEF Argentina, dio luego la palabra al representante local de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), José Antonio Pagés. “Podemos hablar de una epidemia internacional de violencia, donde nuestra región no es ajena; la violencia en los hospitales, en las escuelas, dentro del núcleo familiar, contra los jóvenes, la pareja, contra los ancianos y contra los niños, aumenta cada día”, subrayó. Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizado en el año 2002, cerca de 53 mil niños fallecieron por homicidio, 150 millones de mujeres y hombres jóvenes fueron forzados en relaciones sexuales, mientras que el 90 % de todos los niños del mundo, de una u otra manera, sufrió algún tipo de maltrato. Según Pagés, “éstas son sólo algunas pinceladas de la magnitud del problema”, y resaltó que es importante reforzar el servicio de apoyo a las víctimas, fomentar la igualdad y que se conozcan los casos de violencia ya que, “las formas en que se manifiesta la violencia contra los niños y las niñas, son prevenibles”.

Normas jurídicas adecuadas y diferentes tipos de violencia

En cuanto a las normativas jurídicas existentes en la República Argentina para hacer frente a los casos de violencia cometidos contra niñas, niños y adolescentes, Nelly Minyersky, profesora consulta de la Facultad de Derecho e investigadora de la UBA señaló que desde el punto de vista jurídico existen herramientas adecuadas para combatir el maltrato infantil. “En lo normativo no estamos mal, pero hay que poner en marcha la legislación. Tenemos la Constitución y los once tratados de Derechos Humanos que contemplan la protección contra la violencia. La ley 26.061  Protección Integral de los Derechos de las Niñas, los Niños y Adolescentes tiene normas constitucionales con las cuales ya se puede trabajar contra el maltrato infantil. Cuando se trabaja con situaciones de violencia intrafamiliar es fundamental garantizar que las víctimas sean sujetos de derecho en el proceso y puedan ejercer sus derechos. Desde este punto de vista, esta ley ha dado un gran avance. Es cierto que hoy que es posible complementarla con la propuesta de nueva Ley Nacional de Violencia con algunos elementos que la refuercen”.
En este sentido, Minyersky puntualizó que en la Ley 26.061 de Protección Integral (arts. 19 y 24) se plasma con claridad el derecho de los niños a ser escuchados en todos los ámbitos y en especial en los procesos judiciales. “Conceptualizar al niño como sujeto de derecho, es conceptualizar futuros niños que desde su condición de sujeto podrán impedir el ser abusados y violentados”.
Uno de los puntos fundamentales que destaca el Estudio de las Naciones Unidas y que Minyersky retomó tiene que ver con los pocos casos denunciados de violencia dentro del núcleo familiar. La ausencia de investigaciones al respecto hace que muchas situaciones permanezcan silenciadas. “Falta más investigación. Saber por qué pasa esto en el entorno familiar. A veces los niños son castigados en medio de su entorno y solo profundizando en la investigación se logra saber”, indicó la especialista.
Por su parte, Mary Beloff, profesora de la Facultad y  miembro del panel asesor para el estudio, se manifestó preocupada por la confusión de conceptos y términos a la hora de hablar sobre violencia infantil. “Es importante marcar la distinción entre los niños que padecen violencia -de esto nos habla el estudio-, respecto de la situación de los jóvenes que, por circunstancias puntuales, provocan sufrimiento a otras personas. Muchas personas aún se refieren de manera equivocada sobre esto. Lo que provoca una estigmatización negativa”, manifestó Beloff sobre la necesidad de diferenciar estos dos niveles de violencia y de contextualizar la situación de éstos jóvenes. Por otra parte, la abogada especialista en derechos de infancia, dijo que “hay una distancia enorme entre la narrativa de los derechos humanos, que tiene una gran capacidad política movilizadora de opinión, de generar energía social, y una realidad que parece no recibir impacto de esto. ¿Por qué eso es así?, ¿por qué un discurso tan poderoso no logra producir impacto en la realidad?”. Según Beloff, especialmente en América Latina, hay que “bajar el marco teórico a la realidad” para traducirlo en políticas publicas que den intervención y contenido sustantivo al concepto de violencia.

El trato con las víctimas de violencia

A su momento Eva Giberti, coordinadora del programa Las víctimas contra las violencias, del Ministerio del Interior, se refirió a las diferentes líneas de trabajo que aborda desde el programa a su cargo. La conformación de una Brigada de violencia familiar, con psicólogos y asistentes sociales que lleguen en veinte minutos al lugar de la denuncia, antes que la policía; la redacción de nuevas propuestas de leyes sobre violencia familiar y trata de personas de contenido federal para todo el país, son algunas de las acciones que describió en la primera parte de su ponencia.

Giberti también llamó la atención sobre la necesidad de capacitar a los profesionales que luego se desempeñarán en programas de asistencia a las víctimas. “Hay que sensibilizar el ámbito académico. ¿Qué pasa en nuestro país que los temas de violencia familiar, violencia contra los niños, delitos contra la integridad sexual y niñas en situación de prostitución carecen de carisma académico y la gente no se forma en el tema? Uno de los problemas con los que nos encontramos cuando tuvimos que seleccionar a los personas de las brigadas es que hay muy buenos profesionales a nivel académico pero pocos con trabajo de campo. Con poco trato con la víctima”. La especialista también opinó sobre el estudio realizado por Naciones Unidas. “Esta vez el informe habla del maltrato que se produce dentro del seno familiar. Podemos desear, pero ya no podemos asegurar que siempre sea la familia el lugar de protección para los niños y las niñas. Ocurre que en muchos casos el cumplimiento del deber no garantiza el derecho al afecto y la falta de demostración física de afecto también es maltrato”.

En el cierre y luego de la disertación de los especialistas, Gladys Acosta Vargas retomó la palabra para hacer un llamado a “pensar cuál es la respuesta del Estado, de los organismos y de nosotros como responsables de los niños y las niñas. Salimos de aquí con la idea de declarar en estado de emergencia la situación de los niños. Una situación que no soporta sólo discursos. Hace falta acción”.

Para más informcacion:

Paula Chinellato
Oficial de Prensa e Información
UNICEF Argentina
pchinellato@unicef.org

 

 
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