Centro de prensa

Últimos comunicados de prensa

Actualidad

Convocatorias de prensa

Notas de prensa de otras fuentes

Historias de vida

Recursos audio visuales

Medios aliados

UNICEF en las Redes sociales

Documentos de referencia

 

La violencia contra los niños no viene del paraíso

© 2006/J.Seregni

Entrevista a Paulo Sérgio Pinheiro, Experto Independiente nombrado por el Secretario General de las Naciones Unidas para dirigir el Estudio mundial sobre violencia contra los niños, niñas y adolescentes. 

¿De dónde nace la necesidad de un estudio global de violencia en este momento y cuál fue su proceso de elaboración?

Creo que era necesario porque existe un gran silencio sobre todas las formas de violencia en la familia, en la comunidad, en el trabajo y en las escuelas, así como sobre otras formas de violencia - trata y abuso sexual- que también generan debate público. Las Naciones Unidas perciben una necesidad de tener un cuadro global, una buena fotografía que capte en profundidad los problemas. Creo que el proceso ha sido muy original y una de sus principales cualidades es haber sido muy participativo. Asimismo, la decisión más estratégica fue organizar las consultas en nueve regiones del mundo. Estas consultas convocaron a miembros de gobiernos, a la sociedad civil, a académicos y a los más importantes, a los niños, niñas y adolescentes. Esta última participación es la que realmente marca la diferencia.

En general, desde los medios de comunicación se culpabiliza o estigmatiza cada vez más a los adolescentes por estar involucrados en crímenes y actos de delincuencia. Esto genera, entre otras cosas, políticas represivas de “mano dura” y demandas de aumentar las penas para adolescentes en los centros de detención juvenil. ¿Cuál es el enfoque del Estudio sobre este tema y qué recomienda para contrarrestar esta tendencia?

No creo que los medios sean muy responsables de esta paranoia de atribuir a los adolescentes actos criminales. Esto es un mito. En América Latina y el Caribe alrededor de un 2% de los crímenes son cometidos por niños y adolescentes. Los políticos creen que es difícil tener respuestas a problemas complicados y por lo tanto lo más fácil es fomentar la institucionalización de los niños. Yo no conozco ninguna investigación que tenga conclusiones positivas sobre este mecanismo. Al aumentar los casos de institucionalización, los gobiernos cometen un acto de suicidio, ya que abren las puertas para que los adolescentes tengan en el futuro carreras criminales, y esto es un escándalo, es una irresponsabilidad.

Los políticos y los periodistas tienen el deber de crear noticias más reales. La solución es rechazar la institucionalización. En América Latina y el Caribe las agencias como los procuradores o defensores de la niñez deben decir la verdad y proteger a los niños de estos ataques, ya que los adultos son principalmente los responsables de estos actos criminales.

Todos los países de América Latina y el Caribe aprobaron la Convención sobre los  Derechos del Niño y muchos de ellos han tomado medidas concretas para una reforma legislativa que aborda la violencia contra la infancia. Sin embargo, aún existen muchas brechas entre las leyes nacionales y la inversión en medidas y programas alternativos de prevención. ¿Cómo se pueden reducir dichas brechas?

Después de 16 años, era necesario un estudio para reducir las brechas entre el lenguaje de la Convención y su puesta en práctica. Asimismo, es necesario que los Estados y las instituciones cumplan con sus responsabilidades. La sociedad civil debe luchar para una mejor implementación de las leyes. Por ejemplo, recientemente en Colombia se aprobó la Ley de la Niñez y el Congreso está examinando una ley que considera la violencia contra las mujeres.

En general, estamos pasando por un buen momento porque ningún estado niega que la violencia contra la infancia es un problema real.

¿Usted cree que la violencia es parte de la naturaleza humana o que es fundamentalmente resultado de problemas sociales? ¿Cómo puede un estudio sociopolítico de las Naciones Unidas contribuir a mejorar la vida de miles de niños, niñas y adolescentes?

Creo que el comportamiento humano es inevitablemente parte del ser humano, y todos somos, de alguna manera, responsables. Pero la violencia contra los niños no lo es. Esta no es natural, no viene del paraíso, es algo construido, creado por los adultos contra los menos protegidos, que son los niños.

La violencia no es inevitable, sin embrago, ninguna violencia contra los niños es justificable.

¿Cómo ve usted el fenómeno de las pandillas de crimen organizado o “maras” en América Latina y el Caribe y hasta qué punto los adolescentes son los responsables y/o los involucrados?

La principal responsabilidad no es de los niños y adolescentes, sino de los gobiernos, porque no promocionan la educación. El fenómeno de las “maras” se presenta principalmente en los países con escaso acceso a la educación. Las pandillas comenten actos criminales, pero los gobiernos, en vez de invertir en la prevención, apoyan medidas represivas.

El Estudio enfatiza que en casi todos los países de nuestra región y del mundo aún se ejerce el castigo corporal en las escuelas. ¿No es ésta situación inaceptable?

Claro que es inaceptable. En general, no aceptamos que se maltrate a las mujeres, a las personas ancianas o a los perros, pero toleramos el maltrato infantil en las casas y en los colegios. ¿Por qué? Esto es contradictorio y no hace más que confirmar que los Estados no están ejerciendo su rol pedagógico. Es necesario apoyar a los padres y las madres para que utilicen métodos de educación y crianza no violentos. Para ello se requiere de mucha más información.

El Estudio no pretende criminalizar a los padres, pero muchos de ellos actúan violentamente contra los niños porque creen que este es el mejor método de corrección y de educación.

El Estudio es un proceso y por lo tanto requiere de tiempo para que las recomendaciones hechas sean puestas en la práctica. ¿Cuáles son los pasos a seguir de ahora en adelante, particularmente en América Latina y el Caribe, y cuál sería el papel de la sociedad civil?

Las organizaciones de la sociedad civil son muy importantes. Sería una ilusión que las más de 300 recomendaciones del Estudio se implementasen mágicamente, pero es importante mantener el momento, continuar con este proceso de participación, de diálogo democrático con los gobiernos. UNICEF y otras agencias de las Naciones Unidas saben cómo dialogar y crear alianzas. Es necesario definir prioridades dependiendo del país para mejorar las leyes y hacer visible la situación de los niños institucionalizados. Este es el rol fundamental de la sociedad civil.

Para mayor información
Isabel Benlloch - ibenlloch@unicef.org

Oficina Regional de UNICEF América Latina y el Caribe


 

 

 

 

 

Ir a...

  Ver Video


unite for children