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"UNICEF, GRAN ESPERANZA DE LA HUMANIDAD": Entrevista con Newton Bowles

Por Isabel Benlloch y Jerome Seregni

Newton R. Bowles, canadiense nacido en China, es el broche de oro para la celebración regional del 60 aniversario de UNICEF, ya que él es uno de los históricos de la organización. Newton empezó en las Naciones Unidas en 1945, el año en que fue fundada, y es la persona que más años ha estado trabajando en el sistema. En 1948 organizó la primera misión a China, donde había vivido durante casi tres años, de 1945 a 1948, con la Administración de Ayuda y Rehabilitación de las Naciones Unidas (UNRRA).

En ese momento, era supervisor de Jim Grant, que más tarde se convertiría en el Director Ejecutivo de UNICEF. Entre 1961 y 1978, fue Director de Programas de UNICEF. A continuación, pasó a dedicarse a tiempo completo a la organización de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Atención Primaria en Salud en Alma Ata.
 
Hoy en día, por la simbólica cantidad de “un dólar al año”, sigue sirviendo a todos los niños y niñas del mundo como oficial voluntario de políticas para operaciones de emergencia, es miembro del Comité de organizaciones no gubernamentales sobre desarme, paz y seguridad y es Representante de la Asociación de Naciones Unidas en Canadá.
Durante los 60 años pasados, Newton ha puesto énfasis en el papel fundamental de UNICEF en la promoción mundial de los derechos de los niños; centrándose en el cuidado de todos los aspectos de la vida de los niños y niñas.

En América Latina y el Caribe, 2 de cada 5 personas que viven en pobreza extrema tienen menos de 12 años; 8,8 millones de niños sufren desnutrición crónica, lo que impide un desarrollo físico e intelectual normal; y aproximadamente 2 millones de personas viven con el VIH/SIDA.

Según tenemos entendido, nunca trabajó en América Latina; a pesar de esto, ¿qué opinión tiene de la situación actual de la infancia en esta región?

Para la opinión pública, la situación de la región no es peor que la de otras regiones del mundo. Sin embargo, el nivel de pobreza es una vergüenza en América Latina. A nivel político, la región ha ido desarrollando instituciones para mejorar la vida de millones de personas que viven en pobreza. Aunque se trata de un proceso lento, hoy los niños y niñas de esta región tienen una mayor perspectiva y esperanza que en el pasado. El futuro de cualquier nación depende de la situación de los jóvenes en la actualidad. En cuanto al VIH/SIDA, el escenario en el Caribe es devastador; sin embargo, en el resto del continente hay una gran ventaja, ya que la población ha tomado conciencia de la amenaza del virus con el tiempo suficiente para pararla.

En la opinión pública existe una tendencia actual que cree que las Naciones Unidas son una gran máquina burocrática incapaz de conseguir cambios concretos. En relación a esto, ¿cómo era UNICEF hace 60 años, cómo es ahora y cómo imagina su futuro?

El público cree que la Secretaría de las Naciones Unidas es un gobierno, y esto es un gran malentendido. Las Naciones Unidas están de acuerdo en cómo actuar sobre los asuntos globales de actualidad junto a los gobiernos, pero en general, es un organismo muy pequeño. Por ejemplo, el departamento de policía de la Ciudad de Nueva York tiene un presupuesto mayor que el presupuesto básico del conjunto de las Naciones Unidas. En este contexto, la opinión pública sobre las Naciones Unidas está relacionada con temas de política y seguridad. UNICEF es la parte distintiva de la organización política de las Naciones Unidas y el público puede pensar, de alguna manera, que se trata de una organización internacional que trabaja para la infancia. UNICEF es muy útil para las relaciones públicas de las Naciones Unidas. Sin embargo, más allá de su imagen pública, tiene unas bases muy sólidas y su propio presupuesto. Además, funciona de forma semi-autónoma, y por lo tanto, no le afectan de manera determinante los problemas relacionados con temas de política y seguridad de las Naciones Unidas. 

Después del éxito global de la Iniciativa en favor de la Supervivencia del Niño en los 80, y de tener como bandera la inmunización, UNICEF, en América Latina y en el Caribe principalmente, comenzó a poner más énfasis en el enfoque basado en derechos humanos. Sin embargo, muy recientemente, la Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann M. Veneman, en un encuentro interagencial entre el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y UNICEF en Panamá, mencionó que existe una necesidad de construir un sentido de urgencia, no sólo con una visión a largo plazo, sino también para el presente. En este sentido, existe un lado de desarrollo y otro operacional. ¿Cuál es el sentido de urgencia actual de UNICEF comparado con el que tenía en el pasado? y ¿cómo piensa que la organización podría poner al niño como eje del marco integral de su misión, independientemente de donde éste se encuentre?

Después de la segunda guerra mundial, la atmósfera de UNICEF era mucho más esperanzadora. Después de la guerra, el sentimiento global era de que todo había terminado y que se había derrotado a un monstruo, Hitler. Entonces, había esperanza para el nuevo mundo y UNICEF era parte de ese proceso. Después de 60 años de lucha, violencia, guerras y mucha frustración y decepción en las relaciones internacionales, toda la atmósfera ha cambiado. UNICEF cambió notablemente no sólo en su sentido de urgencia sino en su capacidad para tratar con un mundo mucho más complicado.
 
Todo lo las Naciones Unidas hace debería basarse en la promoción de los derechos humanos, por ejemplo, en lo que se llama desarrollo. El objetivo principal del desarrollo humano es construir el bienestar de la gente. Este enfoque vino directamente de UNICEF, y se estableció en unos términos técnicos muy específicos.

En el primer informe del Estado Mundial de la Infancia, cuando Jim Grant era el Director de UNICEF, se establece por primera vez las medidas para tener un buen nivel de vida para todos los seres humanos, especialmente los niños y niñas. UNICEF siempre estuvo orientado al terreno; su núcleo siempre ha sido conocer lo que ocurre en los países, sin embargo todo lo que la organización ha ido encontrando es mucho más complicado que en sus inicios, y esto tiende a disipar la energía.

En mi época, los que estaban en UNICEF tenían que aprender todo en el trabajo mismo. Hoy, estamos en manos de jóvenes con educación brillante, fuertes ideales y un gran deseo de hacer algo por el mundo. Están un paso adelante y por ello, me siento muy optimista en cuanto al futuro.  

¿Cómo cree que es posible construir un modo multilateral basado en principios de derechos humanos, sin tener que tratar con egoísmos nacionales, asuntos políticos y las voluntades de los gobiernos?

Lo que llamamos derechos humanos es algo político y el ideal está mucho más allá de la práctica actual. Lo nuevo es que ahora la gente tiene un marco legal y ético para juzgar el comportamiento individual; esto nunca había existido antes a nivel internacional.
Las Naciones Unidas han adoptado oficialmente un nuevo principio: las Naciones Unidas tienen una autonomía legal y moral para intervenir en cualquier país donde el gobierno no proteja a sus ciudadanos de violaciones graves de derechos humanos. 

¿Cuál fue su mejor experiencia durante todos estos años en UNICEF?

El punto más alto de mi experiencia con esta organización fue probablemente mi llegada a China tras la invitación del Gobierno chino, para introducir UNICEF en ese país.

Si tuviera que describir UNICEF en una sola frase, ¿cuál sería?

UNICEF es la gran esperanza de la humanidad.

 

 

 
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