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Día Mundial de la Alimentación

16 de octubre 2006 – La desnutrición sigue siendo una de las principales causas de mortalidad de menores de cinco años y contribuye casi al 50% de los más de 10 millones de muertes anuales de niños y niñas menores de cinco años, declaró UNICEF con motivo del Día Mundial de la Alimentación.

Esta fecha está destinada a llamar la atención de la comunidad internacional sobre la situación de las personas que tienen hambre y sufren desnutrición y ofrece la oportunidad de comprender mejor un problema cuyas soluciones son complejas. Este año el tema es: "Invertir en la agricultura en favor de la seguridad alimentaria".

"En el mundo en desarrollo, de un 1% a un 2% de todos los niños y niñas menores de cinco años, es decir, alrededor de 13 millones, sufren desnutrición grave aguda", afirmó la Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann. M. Veneman. "Estos niños y niñas tienen mayores posibilidades de morir que un niño o niña bien alimentado, especialmente de enfermedades comunes de la infancia como la diarrea o la neumonía. La producción agrícola a nivel local y nacional reviste una importancia capital para progresar de manera sostenible".

En América Latina y el Caribe la desnutrición crónica es el resultado del hambre y la pobreza extrema, que se manifiesta en los niños con un retardo del desarrollo intelectual y físico. En toda la región, 8,8 millones de niños sufren desnutrición crónica. Asimismo, la anemia por falta de hierro, ligada a una pobre alimentación, parasitismo intestinal e infecciones frecuentes, constituye el problema nutricional más frecuente en la región.

Nuevos estudios muestran que, siempre que sean detectados rápidamente, es posible tratar los casos de desnutrición infantil grave y aguda en el hogar o en la comunidad, sin necesidad de llevar a los niños a los centros de salud, que a menudo están lejos del hogar.

"Aunque el número total de niños y niñas que tienen hambre o que sufren desnutrición puede ser desalentador, la realidad es que sí se pueden recuperar", dijo la Sra. Veneman. "Combinando los tratamientos comunitarios y las nuevas tecnologías, es posible llegar a los niños y niñas que sufren desnutrición y encontrar una solución a este problema, que es una de las causas más importantes de mortalidad en la infancia".

UNICEF trabaja a escala comunitaria para detectar a los niños y niñas gravemente desnutridos y procurarles un tratamiento. También es preciso instruir a los progenitores y a la comunidad en general sobre la forma de detectar a un niño desnutrido, y ofrecerles los instrumentos que necesitarán para curar al niño en el hogar.

UNICEF proporciona a las organizaciones no gubernamentales y los gobiernos alimentos especializados de alto contenido energético con vitaminas y minerales esenciales, por medio de los cuales es posible tratar a los niños y niñas en el hogar. Cuando éstos consumen alimentos de alto contenido energético, los agentes de salud solamente tienen que verlos una vez por semana para revisar sus progresos, administrarles medicamentos esenciales y darles su ración semanal de alimentación terapéutica lista para su empleo.

Para recuperarse, un niño o niña que sufre desnutrición grave y aguda necesita de 10 a 15 kilos de alimentación terapéutica lista para su empleo durante ocho semanas. UNICEF considera que la producción en el terreno de este tipo de alimentación terapéutica es fundamental, ya que consigue reducir el precio a menos de tres dólares el kilogramo. De este modo, los elementos necesarios para salvar a un niño o niña desnutrido cuestan 45 dólares.

Además del tratamiento contra la desnutrición grave, es importante ampliar la inversión a una escala superior. Es posible evitar la desnutrición si se asegura un mejor acceso a una alimentación de alta calidad; se alienta la lactancia exclusiva durante los seis primeros meses de la vida del niño; y se ponen en práctica métodos de alimentación complementaria para todos los niños y niñas de 6 a 24 meses. También es esencial administrar suplementos de micronutrientes, mejores las fuentes de abastecimiento de agua potable y saneamiento, y ofrecer un mejor acceso a la atención de la salud.


Para más información:
Jessica Malter, UNICEF Media
Tel + 1 212 326 7412,
jmalter@unicef.org

 

 

 

 
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