UNICEF apoya un estudio para conocer la realidad de maras y pandillas en Honduras
El informe ratifica la necesidad de priorizar el trabajo social de prevención entre niñas, niños y adolescentes de zonas vulnerables y en riesgo de ingresar en estos grupos Tegucigalpa, 07 de junio de 2012 - Más de 4,700 niñas, niños y jóvenes pertenecen a alguna mara o pandilla en Honduras. La exclusión social y la falta de oportunidades son algunos de los factores que los impulsan a ingresar en estos grupos, que también logran un impacto negativo en la educación al provocar la deserción de estudiantes de sus escuelas mediante extorsiones y amenazas. Éstas son algunas de las conclusiones del informe "Situación de maras y pandillas en Honduras", que fue presentado ayer por el Programa Nacional de Prevención, Rehabilitación y Reinserción Social, PNPRRS, con el apoyo de UNICEF para conocer la realidad de estos grupos. Según el estudio, resulta imprescindible poner en marcha nuevas estrategias que respondan a las necesidades de la población en riesgo de ingresar en pandillas, es decir, niñas, niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad, miembros de familias desestructuradas o sin acceso a servicios del Estado. Asimismo, afirma que es necesario priorizar el trabajo social de prevención en las zonas más conflictivas y vulnerables del país, e invertir en programas de educación y empleabilidad. También es importante apostar por programas de rehabilitación en los centros penitenciarios para ex miembros de pandillas que desean reinsertarse en la sociedad. El informe concluye que las pandillas se han especializado en narcotráfico, secuestros, sicariato y extorsiones, por lo que son responsables de gran parte de la violencia e inseguridad presentes en Honduras. Según el último informe del Observatorio de la Violencia, en el país se registran 20 muertes violentas cada día. En el "Estudio global sobre homicidios", Naciones Unidas coloca a Honduras como el primer país del mundo en tasa de homicidios (82.1 por 100,000 habitantes). Los datos Destaca la exclusividad y control territorial que ejercen las pandillas sobre diversas ciudades. Existen barrios y áreas donde no hay incursión de la policía ante el control total de la mara, conocidas como "zonas sin ley". Las mujeres, por su parte, forman el 20% de estas agrupaciones. Generalmente, realizan acciones menos complicadas aunque más expuestas al público, como cobrar impuestos o vender droga, lo que también las expone en mayor medida a ser detenidas. Con frecuencia son utilizadas como objeto sexual del resto de pandilleros, y en ningún caso pueden acceder a cargos de mayor jerarquía. “Fuimos adoptados” Sus sueños al recuperar la libertad pasan por encontrar un empleo. Recalcaron la necesidad de recibir del Gobierno una verdadera rehabilitación, ayudas para estudiar, apoyo psicológico, asesoría legal y no ser perseguidos. Impacto educativo Ello da lugar a que estudiantes no acudan a clase, a que respondan con violencia o acaben por unirse a la mara, a cambios de escuela o domicilio, o a la contratación de vigilancia privada por parte de sus padres y madres. El estudio revela también que para fortalecerse en las comunidades, las maras ayudar a resolver carencias de muchas familias como alimentación, educación o sanidad, a cambio de recibir favores para ejecutar sus actividades. Por ello, hay muchas personas que afirman que las pandillas les brindan seguridad, y no lo contrario. Herramienta de prevención El titular del PNPRRS, Felipe Morales, aseguró que el estudio no se realizó con objetivos de represión de estos grupos, sino para “tender un brazo de parte del Estado y buscar un camino mejor para esos jóvenes en riesgo con alternativas distintas”. La Representante de UNICEF Honduras, Cristian Munduate, pidió reflexionar para que el tema no sea tratado con indiferencia, “sino de forma cercana a la vida diaria, lo que implica que todos tienen un papel que cumplir para garantizar una vida plena en el marco de los derechos que tienen las niñas y niños en cada comunidad”. UNICEF apoyó la realización del estudio "Situación de maras y pandillas en Honduras" con asistencia técnica y presupuestaria. Asimismo, también participa en el programa "Borrón y vida nueva", dirigido a la reinserción de ex miembros de maras mediante su rehabilitación y borrado de tatuajes que los estigmatizan frente al resto de la sociedad. Para mayor información: --------------------
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