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UNICEF conversa con niñas, niños y adolescentes de un albergue

© UNICEF El Salvador/2011/Naiara Gutierrez
Niños almorzando en el Instituto Nacional Cantón Tierra Blanca.

El Departamento de Usulután, ubicado en el oriente de El Salvador, es una de las zonas más devastadas por la Depresión Tropical 12-E. Cuando el ojo humano recorre sus pueblos, sus barrios y sus albergues  se observan calles casi vacías, casas desalojadas, niñas y niños descalzos y personas que acuden a pedir ayuda humanitaria al Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la niñez y de la Adolescencia (ISNA) y a UNICEF.

Bahía de Jiquilisco, El Salvador, 20 de octubre de 2011 –  Es la hora de la comida en el “Instituto Nacional Cantón Tierra Blanca”, uno de los 257 centros educativos convertidos en albergue debido a las necesidades de la emergencia. La población albergada, guarda ordenadamente una fila en espera de su turno para recibir sus alimentos. Una hilera formada en su mayoría por niñas y niños que nos sonríen al llegar. Gabriela tiene 9 años y su amiga Marcela Ayala 10. Tras esperar pacientemente su turno comen frijoles, arroz y tortitas. “Lo mejor del albergue es la comida”, nos confiesan tras haberse saciado. De momento, alimento no les falta gracias a la ayuda de la iglesia parroquial y a organismos internacionales como Cruz Roja, pero los responsables del albergue no saben cuánto tiempo más pueden aguantar las provisiones, “quizás dos o tres días más” confiesan. Pese a que el albergue cuenta con comité de alimentación, seguridad, higiene y salud, la mayoría de estos estándares de ayuda humanitaria se ven severamente limitados por la falta de recursos.

Berta Eugenia Ávila de Marroquín, delegada del ISNA en Usulután, explica que se están organizando los albergues en el cuidado y protección de las niñas, los niños y los adolescentes, trabajando la intervención psicosocial en crisis. “Hay niños que no entienden qué está pasando, por qué están aquí” y para su comprensión el ISNA les está proporcionando cuentos en los que se explica qué es una inundación. Por otro lado, la suspensión de las actividades académicas hace que los pequeños quieran disfrutar de su tiempo libre en todo momento.  “Necesitamos integrar la parte educativa de los niños en los albergues cuanto antes”, recuerda la delegada del ISNA en Usulután, y para ello están trabajando en la implementación en los albergues de un Centro de Desarrollo Integral ampliado (CDA), “pero necesitamos más voluntarios para ello”.

Mientras UNICEF charla con el ISNA, Gabriela y Marcela han acabado de comer y vienen a nuestro reencuentro. Tienen muy claras cuáles son sus demandas: “Queremos muñecas y recreativos”. Aseguran estar bien aunque al preguntarles por sus casas, su gesto se tuerce y dicen que quieren volver. Ambas llegaron al albergue hace tres días, Gabriela acompañada de sus hermanas y sus abuelos porque su mamá está trabajando y no les ha podido acompañar.  Marcela llegó con su mamá y su abuela, su papá se quedó cuidando la casa. Ambas confiesan echar mucho de menos a sus seres queridos y esa es otra de las razones que argumentan para volver a sus hogares cuanto antes. Sus pertenencias en el albergue apenas caben en 2 metros cuadrados y sus vecinos están a tan solo dos palmos de ellas. Duermen tres personas en una colchoneta y tan solo tienen una manta para protegerse del frío por la noche. Nos lo dicen con los ojos iluminados y sin perder la sonrisa y acto seguido nos abrazan a modo de despedida, el resto de niñas les esperan para ir a jugar.

Una de las vecinas de las niñas se llama Patricia, tiene 17 años y está embarazada de 5 meses. Se nota que no ha descansado bien en días, su rostro muestra tristeza e incertidumbre. “Yo me quería ir a mi casa pero no me dejaron porque dijeron que aquí estaba protegida”, nos dice en voz baja y pausada. Ella vivía en La Isla Montecristo y decidió marcharse de allí, no porque su casa estuviese inundada, sino porque no se quería quedar sola. Su intención era visitar a su mamá, pero vive lejos y no se pudo desplazar, aunque ha conseguido comunicarse con ella por teléfono y ahora está un poco más tranquila. Patricia solamente pide una cosa: que cuando nazca su hijo, tenga ropa y comida garantizadas. Petición que coincide con una de las demandas mayoritarias de toda la población albergada. Solicitan ropa de abrigo, calzado, leche, agua, colchonetas, productos de higiene, letrinas, duchas separadas por sexos  y alimentación.

En total, la Depresión Tropical 12-E ha dejado un balance de 51,673 personas evacuadas, de las cuales 48 mil están alojadas en 585 albergues nacionales, y se estima que alrededor de un 50% de esta población la conforman niñas, niños y adolescentes (NNA). UNICEF a través de comunicados de prensa, ha hecho llamados a las instituciones nacionales y locales, así también como a la cooperación internacional, para priorizar recursos humanos, técnicos y financieros para asegurar la protección, salud y bienestar de la población infantil ante esta situación, especialmente porque las situaciones emergencia afectan tanto física como emocionalmente a NNA.  Por tanto es necesario hacer énfasis en que se debe cuidar que todos los NNA alojados en los albergues, tengan acceso a su derecho a salud, nutrición, agua, saneamiento e higiene, educación, protección, información y comunicación.  

Para mayor información:
Karla Rodríguez, krodriguez@unicef.org, UNICEF  El Salvador
Tamar Hahn, thahn@unicef.org, UNICEF América Latina y el Caribe
www.unicef.org/lac

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Acerca de UNICEF
UNICEF trabaja sobre el terreno en más de 150 países y territorios para ayudar a los niños y niñas a sobrevivir y avanzar en la vida desde la primera infancia hasta la adolescencia. El mayor proveedor de vacunas a los países en desarrollo, UNICEF, apoya la salud y la nutrición de la infancia, el abastecimiento de agua y saneamiento de calidad, la prestación de educación básica de calidad para todos los niños y niñas y la protección de los niños y niñas contra la violencia, la explotación y el SIDA. UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos.

 

 
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