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En Córdoba, Colombia las crecientes e inundaciones afectan poblados enteros

© UNICEF Colombia/2010
Las 40 familias de Puerto Eugenio se encuentran desesperadas, mientras que los niños y niñas viven todo el día jugando en las aguas que ya se han comenzado a descomponer.

Córdoba, 23 de noviembre de 2010 - En el periodo comprendido entre finales de septiembre, principios de octubre, se produjeron en el Departamento de Córdoba, Colombia, intensas y copiosas precipitaciones, afectando a varios municipios que se declararon en emergencia por la creciente de las aguas. En estos lugares el acceso a la educación se ha visto interrumpido debido al cierre de varias Instituciones Educativas, en especial las de las zonas rurales que son las más afectadas.

 

Las inundaciones afectaron zonas de cultivos y explotación agropecuaria y el casco urbano de varias poblaciones colombianas, dejando como resultado más de 46,000 personas damnificadas por el fenómeno de “La Niña”.

 

Estos datos fueron suministrados por funcionarios del CRUE (Centro Regulador de Urgencias y Coordinador de Emergencias en Salud), seccional Córdoba.

“En todos estos municipios está operando el plan departamental de emergencias y hasta la fecha no hay reporte de brotes de enfermedades como I.R.A (Infección Respiratoria Aguda), E.D.A (Enfermedad Diarreica Aguda), accidentes ofídicos, ni casos de dengue, ni enfermedades transmitidas por vectores” así lo afirmó Consuelo Hernández Espitia, funcionaria del CRUE Montería, otra de las poblaciones afectadas.

         

Nelcy Ramírez, líder comunal afirmó que “hasta el día de hoy los niños no han podido desplazarse al colegio porque está inundado, llevan ya tres semanas sin clases, porque de verdad es difícil para ellos trasladarse a otras sedes del colegio en el casco urbano”.

 

No sólo esa es la preocupación de Nelcy y del resto de las familias del área afectada, sino que ya se han presentado casos de enfermedades como brotes cutáneos, fiebres, dolores de oído, infecciones en la vista, sin embargo hasta la fecha de la visita no se habían reportan casos de dengue.

 

La presencia de un centro de Bienestar Infantil del ICBF, aporta alimentación a los niños y niñas de Puerto Eugenio. Cada mañana las madres tienen que ir a buscar los alimentos de sus hijos.


“Ésta ha sido la creciente más grande que he visto en los últimos diez años.” Así lo expresó Hernán Gonzales de 31 años de edad, habitante de El Playón, una de las comunidades inundadas por las crecientes y encargado de manipular el ferry. Esta misma declaración fue unánime en todos los entrevistados.

 

© UNICEF Colombia/2010
33 es el número de NNAJ que no reciben sus clases a causa de las familias albergadas en la Institución Educativa El Playón.

Las familias afectadas perdieron enseres, cultivos, animales domésticos y tienen limitado el acceso a servicios de salud. UNICEF estuvo realizando visitas a los sitios afectados para realizar una evaluación y censo de las y los afectados al tiempo que se determinaron sus necesidades.

 

Junto con UNICEF también estuvieron brigadas de la Cruz Roja Colombiana, Médicos Sin Fronteras, la CVS (Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge) y la Secretaría de Salud Departamental, CREPAD (Comité Regional de Prevención y Atención de Desastres) además de otras agencias de Naciones Unidas para apoyar en la evaluación de daños y análisis de necesidades.

 

Las inundaciones ocurren por varios motivos: el crecimiento de los ríos en temporada de lluvias, por tirar basura que tapa los drenajes en las ciudades y/o por fracturas en las redes de abastecimiento de agua.

 

Pese a la situación que viven los damnificados el derecho a la educación se ha venido garantizando en gran parte de la población estudiantil, ya que se están dando clases en la sede principal de las instituciones educativas a donde las y los estudiantes pueden asistir normalmente hasta que el nivel de las aguas baje en sus poblaciones. “Hay que destacar que en el corregimiento de El Chiquí se están desarrollando las labores académicas en el aula de informática” afirmó el secretario de educación municipal.

 

A los estudiantes que viven en lugares alejados se les presta el servicio de transporte gracias a que con el dinero destinado a atender emergencias se dispuso un tractor para trasladarlos de sus lugares de residencia hasta las Instituciones Educativas. Esto mismo se ha hecho en las zonas más afectadas con el fin de asegurar el derecho a la educación.

 

Gracias a los trabajos de concientización y educación en situaciones de emergencia, una gran mayoría de las familias no se han tomado las escuelas como sitios de albergue, en su lugar han recurrido a otros locales como “La casa campesina” y al salón parroquial de la iglesia que estuvo presto a recibirlos.

 

Al otro lado del departamento de Córdoba, se encuentra el municipio de Ayapel, la región más inundable del país. El diario El Universal registró en días pasados, que en el municipio de Ayapel se suspenderán las clases hasta el próximo mes de diciembre. Adelantar las vacaciones fue una de las medidas adoptadas por la secretaria de Educación de Córdoba, Mirid Sornoza, toda vez que hay 12 colegios, especialmente en la zona rural, que están inundados.

 

Explicó que en el municipio hay 3,700 estudiantes sin clases en los actuales momentos y que una vez baje el nivel de las aguas hay que emprender un trabajo de adecuación de las escuelas y colegios, así como la reposición de parte del mobiliario que está deteriorado por causa de las inundaciones, por ello se decretó la emergencia educativa.

 

Durante una visita realizada al corregimiento de Cecilia se pudo observar que el agua prácticamente se estaba tragando a la población. Al llegar a la escuela la sorpresa fue mayor, al entrar a una de las aulas el panorama era desolador: sillas amontonadas, agua hasta las rodillas y enseres a la merced de las aguas que ya empezaban a estancarse.

 

“La gente está en refugios temporales, pidiendo tablas. No contemplan la posibilidad de cambiar lugar para vivir, no desean” así lo afirmó Saúl Llanos Cerra, alcalde de Ayapel al referirse al deseo de la comunidad de no trasladarse hasta lugares secos para albergarse, sino que prefieren construir refugios temporales(). “La comunidad no quiere salir del sitio inundado porque temen perder sus cosas", afirmó vehementemente el alcalde.

 

Para mayor información:

Marisol Quintero, mquintero@unicef.org, UNICEF Colombia

Tamar Hahn, thahn@unicef.org, UNICEF América Latina y el Caribe

www.unicef.org/lac

 

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Acerca de UNICEF

UNICEF trabaja sobre el terreno en más de 155 países y territorios para ayudar a garantizar a los niños y las niñas  el derecho a sobrevivir y a desarrollarse desde la primera infancia hasta la adolescencia. UNICEF es el mayor proveedor de vacunas para los países en desarrollo, trabaja para mejorar la salud y la nutrición de la infancia; el abastecimiento de agua y saneamiento de calidad; la educación básica de calidad para todos los niños y niñas y la protección de los niños y las niñas contra la violencia, la explotación y el VIH/SIDA. UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos.

 

 
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