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La respuesta a la crisis de Haití tiene por objeto superar los problemas que precedieron al terremoto

© UNICEF/NYHQ2010-0064
Una niña que vive en las calles de Puerto Príncipe (Haití) transporta agua recogida de una cisterna plegable de almacenamiento suministrada por UNICEF, que fue instalada por la ONG Action Contre la Faim.

Por Tim Ledwith

NUEVA YORK, EE.UU., 22 de enero de 2010 - La ayuda está llegando a las zonas de Haití devastadas por el terremoto del 12 de enero, pero los problemas humanitarios siguen siendo enormes. El empobrecimiento y la inestabilidad del país desde hace mucho tiempo han agravado muchas de las peores consecuencias del desastre, incluidas las repercusiones sobre la salud y la seguridad.

El terremoto que acabó con la vida de muchos es, de hecho, un desastre doble. Las graves limitaciones de desarrollo que Haití ya afrontaba han empeorado ahora considerablemente.

Incluso antes del terremoto, "el sistema de salud era relativamente deficiente y la cobertura de vacunación no era óptima", dijo Renee Van de Weerdt, Jefa de Salud Materna, Neonatal e Infantil de UNICEF. "Las tasas de desnutrición también eran relativamente elevadas", agregó. "Sabemos que tenemos que trabajar con una población muy vulnerable".

De igual modo, las condiciones que ya había en el país en materia de de agua y saneamiento eran muy complicadas.

"Es uno de los pocos países del mundo donde la tasa de cobertura de saneamiento ha disminuido en los últimos años", dijo Clarissa Brocklehurst, Jefa de Agua, Saneamiento e Higiene de UNICEF. "El número de personas que tenían acceso a lo que podríamos considerar un saneamiento mejorado era sólo del 19%. Así que ya estamos partiendo de una base muy baja".

Volver a construir
El Jefe de la Sección de Género y Derechos de UNICEF, Dan Seymour, señaló que las consecuencias de un terremoto de esta magnitud -aunque graves- probablemente hubieran sido menos devastadoras en un país más desarrollado.

"Así que la cuestión no es un terremoto", dijo. "Es la intersección y la interacción entre el terremoto y la situación de Haití como país pobre con una capacidad muy limitada para mantener a los niños incluso en los mejores tiempos".
 
Los representantes del Gobierno de Haití y otras 10 naciones se reunirán el lunes en Montreal (Canadá) para analizar la reconstrucción a largo plazo del país afectado. Al abordar los problemas sistémicos que han obstaculizado el desarrollo de Haití, la comunidad internacional y el pueblo haitiano podrían reconstruir el país mejor que antes, y sentar las bases para el futuro de sus hijos.

El socorro inmediato
Hoy, la prioridad sigue siendo en cambio proporcionar socorro inmediato a los niños necesitados.

Desde el desastre, cinco aviones de carga con suministros de emergencia de UNICEF han llegado a Haití y a la vecina República Dominicana. Hay más vuelos previstos para los próximos días con suministros de agua, saneamiento, salud y nutrición, así como tiendas de campaña para albergar a los desplazados.

Una necesidad urgente son los materiales para construir refugios. En la actualidad, hay más de 300 asentamientos dispersos en toda la capital de Haití, Puerto Príncipe, y hay más de 300.000 personas sin hogar. Las tiendas de campaña de UNICEF se utilizarán también para albergar centros de alimentación y de salud de emergencia y puestos de vacunación.

El agua potable también es fundamental. UNICEF ha proporcionado ya agua a cerca de 150.000 personas, y sus operaciones se están ampliando a diario en los hospitales y centros de distribución en torno a la ciudad. Esta asistencia es necesaria para evitar nuevos brotes de enfermedades transmitidas por el agua, que plantean riesgos especialmente mortales para los niños pequeños.

"Hemos estado trabajando con nuestros asociados para traer agua en camiones cisterna, con el fin de poder entregar cantidades de agua potable a los tanques de almacenamiento de agua centralizados", dijo Brocklehurst.

Nutrición, salud y protección
El Programa Mundial de Alimentos, por su parte, ha proporcionado alrededor de 3 millones de raciones de comida a más de 200.000 personas en la zona del terremoto. UNICEF es responsable de coordinar los esfuerzos para garantizar la alimentación adecuada de los lactantes y niños pequeños.

En la esfera de la salud, el Ministerio de Salud de Haití y UNICEF realizarán una campaña de inmunización urgente esta semana para proteger a 60.000 niños menores cinco años contra el sarampión, el tétanos y la difteria.

UNICEF también trabaja para prevenir la trata o la salida no autorizada de menores.

La amplia experiencia en situaciones de crisis muestra que los intereses de los niños se atienden mejor cuando se garantiza el reencuentro con miembros supervivientes de sus familias directas o ampliadas. A tal efecto, UNICEF establece espacios seguros y programas de búsqueda de familiares para los niños extraviados o separados de sus parientes. El organismo ha llegado hasta aproximadamente 2.000 niños y niñas no acompañados por día; se espera doblar esa cifra mañana.

Estas y otras muchas actividades se han puesto en marcha para mejorar la difícil situación que hay sobre el terreno. En Haití se registraban las tasas más altas de mortalidad infantil y materna del hemisferio occidental incluso antes de esta catástrofe. Es preciso resolver las necesidades básicas de los niños y niñas tan pronto como sea posible.

"La relación a largo plazo de UNICEF con Haití comenzó hace mucho tiempo", dijo Seymour. "UNICEF seguirá estando presente mucho tiempo en el futuro".

Elizabeth Kiem contribuyó a esta historia.

 

 

 

 

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22 de enero 2010: La corresponsal de UNICEF, Elizabeth Kiem, informa sobre los problemas que hacen que la respuesta al terremoto de Haití sea especialmente difícil.
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