El René Schick me robó el corazón
Por Esther Guerreo, cooperante del país Vasco El corazón de numerosos artistas fue secuestrado por el júbilo y entusiasmo de cientos de alumnos del centro René Schik en la celebración del 20 aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño. La emoción de estudiantes, maestras, maestros, artistas, poetas y cantantes se percibía en cada cubículo de aire que se respiraba aquella mañana en la Escuela René Schick, distrito V de Managua. El patio del centro escolar, convertido temporalmente en un escenario y palestra magistral, recibía las interpretaciones constantes de los alumnos, alumnas y artistas profesionales que habían abandonado sus compromisos esa mañana para poder celebrar el 20 aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) con el estudiantado del citado centro. El Grupo Literario Pandemonio, con el apoyo de UNICEF, convocó la brigada cultural “Artistas unidos por la niñez” para festejar la ratificación de la Convención. Esa mañana nadie faltó a la cita, y cerca de 800 estudiantes de primaria disfrutaron de un evento que, según citó Nubia Méndez, profesora del centro desde hace 22 años, creó historia, no sólo personal, sino institucional. A lo largo de aproximadamente 5 horas, se sucedieron 15 actuaciones de niños y niñas del centro con 6 interpretaciones de profesionales como La Nueva Compañía, La Escuela de Marimba Flavio Galo, los cantautores Danny K.-LI y Benjamín Hernández, Daddy Yankee Nica y la escritora Magaly Incer, conducidos todos ellos por el periodista Dino Andino. Los derechos de la niñez nicaragüense fueron declamados, recordados, señalados, interpretados y evocados para refrescar el rol y compromiso que tenemos todos los actores de la sociedad, entre ellos los profesores, padres y madres, artistas, periodistas, y las niñas y niños que estaban presentes, para su cumplimiento. Aunque el revuelo y el espectáculo pasaron como si un huracán hubiera atravesado aquellas aulas, la presencia de los derechos permanece con más vigor que antes. Según Jasser Arbizu, alumno de sexto grado de 12 años de edad, “los derechos más importantes son tener un hogar, alguien que nos apoye con amor y eduque en valores”. Brian Carballo, compañero de aula de Jasser, comenta que “uno de los derechos fundamentales es la educación, pero tristemente no todos los niños pueden ir a clase por falta de dinero”. Suspendimos nuestros compromisos para estar hasta el final del evento Según Jimmy Javier Obando, poeta y organizador también del evento, “fue una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida. Estuve tres días sin dormir de la emoción que me embargaba, fue algo fantástico que esperamos poder seguir alimentado y nutriendo. Ya tenemos propuestas como la de Elisabeth Galo, quien se ha mostrado disponible para dar clases de marimba a los alumnos del centro que estén interesados, para que éstos puedan a posteriori replicar lo aprendido en el centro”- concluye satisfecho. Todos se volcaron en la organización del evento Los maestros y maestras se entregaron con entusiasmo y devoción a la preparación de las actuaciones artísticas, fueron coreógrafos y profesores de baile y canto para apoyar a sus pupilos en las interpretaciones. “Nunca se había celebrado antes un acto de tal magnitud en la escuela,- comenta una de sus profesoras más veteranas, Nubia Méndez,- estábamos muy emocionados, los profesores parecíamos niños corriendo de arriba para abajo con todos los preparativos Yo no podía ni dormir esos días de la emoción. Realmente fue un día que vamos a guardar para siempre en nuestros corazones.. Los niños nos han pedido que compartamos las fotos de ese día y las pongamos en un mural en la escuela. Esperamos que nos vuelvan a visitar y podamos seguir celebrando juntos.”- finaliza con entusiasmo. María de los Ángeles Salazar, promotora de la comunidad, puso su cocina, utensilios y agua a la disposición de los organizadores, y junto a tres madres de familia y tres alumnos pelaron, lavaron y exprimieron mil naranjas para ofrecer un refrigerio a todo aquel que se acercara. “Aunque estábamos cansados, lo hicimos porque estábamos también emocionados e ilusionados. Muchas veces nos dedicamos a poner peros a la vida y no soluciones, pero debemos salir adelante. Por este motivo- continúa María de los Ángeles, el hecho de que se haya desarrollado esta actividad en un barrio tan conflictivo como lo es el centro escolar René Schick, donde abundan los riesgos de drogas y pandillas, tiene un valor agregado. Se ha inspirado a muchos niños a plantearse una salida y futuro diferente, se les llevó su derecho a recrearse, y se les permitió aunque fuese por un momento olvidar su sufrimiento." Este evento, sin precedentes para la comunidad educativa del centro, fue una pequeña antesala del Festival de la Radio y la Televisión que se esperaba tres días más tarde, el sábado 31 de octubre, en las instalaciones del Instituto Nicaragüense de Deportes, donde también participaron con actuaciones artísticas y reivindicaron una vez más la defensa de los derechos de la niñez y la adolescencia. Citas textuales de algunos de los presentes “La celebración del 20 aniversario de la Convención sobre los derechos de la niño me ha cambiado la vida, y me ha hecho adquirir un compromiso con la niñez del país más allá de la propia celebración” Acerca de UNICEF:
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