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Estudio entrega perfil de los niños y niñas que trabajan

Santiago de Chile - junio 2009 - Tienen en promedio 12 años, ganan $5.00 a la semana, trabajan cerca de 4 horas diarias, la mayoría estudia. Sus padres tienen empleos precarios, baja escolaridad y viven en situación de pobreza. Para su futuro tienen grandes sueños, quieren ser profesionales, seguir una carrera o ser artistas.

 

Estas son algunas de las conclusiones del estudio ¿Qué quieren y qué sueñan los niños y niñas que trabajan?, realizado por la Vicaría de la Pastoral Social y de los Trabajadores de Chile y UNICEF a partir de los testimonios entregados por los participantes del Programa de Apoyo y Acogida de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores de la Vicaría, que funciona hace 13 años y que durante este tiempo ha acompañado a cerca de 8 mil niños y niñas.

 

La información fue entregada por la Representante Adjunta de UNICEF, Esperanza Vives; y el Padre Rodrigo Tupper, Vicario de la Pastoral Social y de los Trabajadores, en el marco del Día Mundial Contra el Trabajo Infantil.

 

El estudio recoge el “proceso de recuperación de voces y rostros”, metodología de trabajo del Programa, de 2,000 niños y niños de entre 8 y 17 años, de 21 comunas de la Región Metropolitana, y sus conclusiones se refieren sólo a niños que participan del proceso de acompañamiento, pero se desconoce cuanto peor puede ser la situación de otros niños trabajadores sin este tipo de apoyo.

 

El Padre Tupper dijo que “Chile debe poner atención a los rostros de los niños que trabajan, escuchar sus necesidades, atender a sus sueños. Ellos quieren estudiar, quieren un futuro, sueñan que sus hijos no sean niños trabajadores. Mientras no hayamos alcanzado la equidad, las causas que empujan a los niños a trabajar, contra sus derechos, no estamos siendo un país verdaderamente cristiano y solidario. Hoy nuestro deber es estar con ellos, reconocer en ellos el rostro de nuestro hermano y hermana menor.”

 

La Representante Adjunta de UNICEF valoró que este Estudio permita conocer a través de la voz de sus protagonistas su opinión sobre un tema que les afecta directamente. Asimismo, felicitó a la Vicaría y destacó como una buena práctica el trabajo realizado durante una década, evitando que abandonen los estudios o que realicen actividades peligrosas para su salud o para su vida.

 

Esperanza Vives recordó que Chile se ha comprometido a erradicar el trabajo infantil. “Este compromiso es apoyado por diversas instituciones del Estado, la sociedad civil, las familias, los organismos internacionales. Sin embargo, no podemos evaluar que tan lejos o cerca esta Chile de lograr la meta, no podemos dar cuenta si las acciones que se emprenden son efectivas, sólo conocemos algunos aspectos, especialmente referidos a lo que los niños, niñas y adolescentes enfrentan, mostrados hoy por la Vicaría, aspectos que cargan a los niños y niñas, a tan temprana edad, realizando labores que no son propias de su ciclo de vida”.

 

La Representante Adjunta de UNICEF agregó que es importante relevar que en un año de crisis mundial, las familias más vulnerables se ven mayormente afectadas, especialmente los niños. Sin información, no podemos anticipar acciones para la protección de los niños, evitando su entrada al mundo laboral.

 

¿Qué dice el estudio?

Una de las principales razones por la que los niños ingresan al mercado laboral, es para ayudar a sus familias. La mayoría viene de hogares en situación de pobreza, con padres con baja escolaridad y con empleos precarios y en muchas ocasiones cesante.  Así lo grafica el testimonio de Jesús, de 12 años: “En mi caso, porque mi papá había quedado sin trabajo y yo vi a mi mamá que estaba urgida por la plata pa’ la comida, entonces un día salí a trabajar”.  Similar es lo que vive Jonathan de 14 años “...pa’ salir adelante....No hay plata ni pa’ comer a veces”. Lucía de 11 años, dice que trabaja porque “…se siente mal cuando los padres no tienen cómo sacar plata para ellos”.

 

Para otros, como Carlos y Marisela, de 15 y 11 años, respectivamente, el trabajo es un espacio de libertad y de refuerzo de su autoestima. “Es un espacio de seguridad y libertad para mi”, dice Carlos. A lo que Marisela agrega, “Desde recién nacida, a los 4 días, voy a trabajar con mi mamá. Con la plata me compro cosas”.

 

Los niños y niñas que trabajan tienen en promedio 12 años. En general las niñas realizan labores domésticas y los niños actividades vinculadas al comercio, le dedican en su mayoría unas 4 horas diarias y muchos ganan cerca de $5.00 semanales.

 

La enorme mayoría estudia y cursan entre 4° y 6° Básico, y –gracias al apoyo que reciben del Programa y de otros niños- logran asistencia a clases de más del 89%. No obstante, en 2º y 3º medio algunos abandonan el liceo.

 

Cuando grande quieren ser profesionales o seguir una carrera artística o técnica. En el caso de Sandra de 8 años quiere ser profesora, “Cuando grande me gustaría ayudarle a mi mamá, también quiero ser profesora.” Y Carlos de 11 años se ve como miembro de las FF.AA. o de Orden y Seguridad, “me gustaría estudiar para ser detective o ser de la fuerza aérea”. En el caso de Alvaro de 7 años, la vocación va por el lado artístico, “mi sueño es ser cantante cuando grande”. Lo mismo que José de 9 años, “me gustaría actuar con mi hermano y para eso tengo que estudiar mucho en la universidad para ser eso”.

 

Programa de Apoyo y Acogida de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores

Sin estigmatizarlos por trabajar, sin perseguirlos a ellos o a sus familias, la vicaría los acoge en su situación, los orienta a seguir estudiando, a reducir sus horas de trabajo y los vincula a otros niños con quienes comparten experiencias y aprenden de sus derechos.

 

El Programa ha contribuido a la erradicación progresiva de un 4,6% y ha disminuido las horas de trabajo en un 10,8%, buscando mejores condiciones de vida, por medio de aumentar la escolarización, involucramiento de la familia, la escuela y las redes de apoyo. Un trabajo en el que los propios niños intercambian sus experiencias con otros niños trabajadores, con compañeros de sus cursos que no trabajan, aprenden de sus derechos, discuten su situación. Incluso han decidido publicar una revista, una que lleve la voz de los niños que trabajan al resto de sus comunidades.

 

Para mayor información
Francisca Palma, fpalma@unicef.org, UNICEF Chile

Tamar Hahn, thahn@unicef.org, UNICEF América Latina y el Caribe

 

Acerca de UNICEF
UNICEF trabaja sobre el terreno en más de 150 países y territorios para ayudar a garantizar a los niños y las niñas  el derecho a sobrevivir y a desarrollarse desde la primera infancia hasta la adolescencia. UNICEF es el mayor proveedor de vacunas para los países en desarrollo, trabaja para mejorar la salud y la nutrición de la infancia; el abastecimiento de agua y saneamiento de calidad; la educación básica de calidad para todos los niños y niñas y la protección de los niños y las niñas contra la violencia, la explotación y el VIH/SIDA. UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos.

www.unicef.org/lac

 

 

 
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