Las pruebas de detección y el tratamiento a tiempo del VIH pueden salvar las vidas de los recién nacidos, según indica un informe de la ONU en el Día Mundial del SIDANUEVA YORK, 1 de diciembre de 2008 – El diagnóstico y tratamiento tempranos pueden mejorar considerablemente las posibilidades de supervivencia de los recién nacidos expuestos al VIH, según un informe emitido hoy por cuatro organismos de las Naciones Unidas. El informe, titulado La infancia y el SIDA: Tercer inventario de la situación, ha sido preparado conjuntamente por UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH SIDA (ONUSIDA) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), y presentado con ocasión del Día Mundial del SIDA. “Sin un tratamiento apropiado, la mitad de los niños y niñas con VIH morirán antes de cumplir dos años debido a una causa relacionada con el virus”, dijo Ann M. Veneman, Directora Ejecutiva de UNICEF. “Las tasas de supervivencia son un 75% más elevadas entre los recién nacidos con VIH a quienes se les diagnostica el virus y se les administra un tratamiento durante las primeras 12 semanas de vida”. Sin embargo, en 2007 solamente se sometió a la prueba de detección del virus a menos del 10% de los recién nacidos de madres con VIH antes de que cumplieran dos meses de edad. El informe promueve un aumento en la administración de pruebas de detección para facilitar que los tratamientos apropiados comiencen lo antes posible. “Hoy en día, ningún recién nacido debería morir a causa del SIDA”, dijo la Directora General de la OMS, la Dra. Margaret Chan. “Sabemos cómo evitar estas trágicas muertes, pero ahora necesitamos concentrarnos en fortalecer nuestros sistemas de atención de la salud para garantizar que todas las madres y los niños reciban tratamiento lo antes posible”. En algunos de los países más afectados por el VIH y el SIDA, como Kenya, Malawi, Mozambique, Rwanda, Sudáfrica, Swazilandia y Zambia, se están ampliando las pruebas de detección temprana para los recién nacidos. En 2007, en 30 países de bajos y medianos ingresos se utilizaron pruebas de gotas de sangre seca en papel de filtro, un aumento con respecto a los 17 países que lo hicieron en 2005. En varios países de África subsahariana, entre ellos Botswana y Sudáfrica, muchos recién nacidos son sometidos en la actualidad a pruebas de detección del VIH incluso a las seis semanas de edad, utilizando pruebas de gotas de sangre seca. A la gran mayoría de los niños que resultan positivos se les administra la terapia antirretroviral. Muy pocas mujeres embarazadas conocen su situación en materia de VIH. En 2007, solamente un 18% de las mujeres embarazadas de los países de bajos y medianos ingresos fueron sometidas a la prueba del VIH, y de aquellas que dieron positivo, solamente un 12% fueron examinadas para determinar el avance de la enfermedad y el tipo de tratamiento que necesitaban. “La prevención de la transmisión de madre a hijo del VIH no solamente es eficaz, sino que también es un derecho humano”, dijo el Director Ejecutivo del ONUSIDA, el Dr. Peter Piot. “Estamos observando grandes progresos en muchos países, especialmente en partes de África, pero tenemos que ampliar considerablemente las pruebas y el tratamiento para las mujeres embarazadas”. El informe recomienda también un aumento en el acceso a las pruebas para evaluar las funciones inmunológicas de las madres con VIH a fin de determinar el progreso de la enfermedad y proporcionarles una base para que tomen decisiones sobre el tratamiento apropiado, teniendo en cuenta sus propias necesidades en materia de salud, y reduzcan la posibilidad de transmitir el virus a su progenie. Abordar la prevención forma parte también de la estrategia de las Naciones Unidas sobre el VIH y el SIDA. Un número considerable de jóvenes siguen contrayendo el VIH todos los años, ya que el 45% de las nuevas infecciones se producen en el grupo de 15 a 24 años de edad. Los jóvenes son un objetivo de los planes de estrategia nacionales contra el VIH en 22 países de África occidental y central. En el Camerún, la República Democrática del Congo y Nigeria hay programas que se centran en reducir los comportamientos arriesgados, la vulnerabilidad y las disparidades entre los jóvenes tanto en la escuela como fuera de ella. “En un mundo con VIH y SIDA, los jóvenes necesitan amplia información y educación, así como acceso a los servicios de la salud sexual y de la reproducción, para proteger su derecho a la salud”, dijo Thoraya Ahmed Obaid, Directora Ejecutiva de UNFPA. “La prevención de la infección del VIH en las mujeres es la primera línea de defensa para evitar que los recién nacidos contraigan el VIH. Incorporar a los jóvenes en las actividades contra el VIH es la mejor manera de garantizar que los programas estén bien dirigidos y sean eficaces”. El tratamiento pediátrico del SIDA, la prevención de la transmisión de madre a hijo y la prevención de nuevas infecciones entre los adolescentes y los jóvenes son tres de los cuatro elementos básicos de Únete por la niñez, Únete con la juventud, Únete para vencer al SIDA que se debaten en el inventario de la situación. La última sección promueve una ampliación de la protección y la atención para los aproximadamente 15 millones de niños y niñas de todo el mundo que han perdido a uno o a ambos progenitores debido al SIDA, a fin de suscitar que se preste una mayor atención a las necesidades de todos los niños y niñas vulnerables. Antecedentes de Únete por la niñez, Únete con la juventud, Únete para vencer al SIDA: El informe también presenta soluciones para garantizar la prestación de la atención de la salud a las madres y a sus hijos: • Ampliar la escala de los programas que ofrecen servicios de diagnóstico precoz a los lactantes expuestos al VIH y tratamiento a los niños infectados. Para obtener mayor información Kate Donovan, Tel: 212 326 7452, kdonovan@unicef.org ,UNICEF -------------------------------------
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