La Declaración de Rio trae los resultados del Tercer Congreso Mundial contra la Explotación Sexual de niños, niñas y adolescentes
28 de noviembre de 2008, Rio de Janeiro – Es posible enfrentar y erradicar la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes en el mundo con acciones integradas y con el esfuerzo integrado de todos los países. Esa es la evaluación común de los organizadores del III Congreso Mundial contra la Explotación Sexual que concluye hoy, en Río de Janeiro, donde 137 gobiernos se reunieron con niños, adolescentes, organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales y representantes del sector privado. Si bien los participantes del evento reconocen que enfrentar la explotación sexual es una larga y difícil batalla, las organizaciones promotoras del Congreso consideran que ahora, los países están en mejores condiciones para ganar esta lucha. La "Declaración y Plan de Acción de Río de Janeiro para Prevenir y Eliminar la Explotación Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes", el documento final de la reunión, establece algunas directrices para enfrentar el problema. "La Declaración y Plan de Acción de Rio" aporta importantes avances en relación a los documentos anteriores y aporta nuevas estrategias ante los nuevos escenarios del problema, tales como la pornografía infantil en Internet, la trata de niñas y niños y la intensificación de la migración en el mundo. Incluso el gobierno de Brasil puso en marcha el servicio de la línea telefónica de emergencia para el seguimiento de esos crímenes en la Internet, que actualmente son más fáciles de ser penalizados por la ley sancionada por el Presidente Lula en la jornada inaugural del Congreso" dijo Carmen Oliveira, Secretaria de Promoción Derechos del Niño y del Adolescente de la Secretaría Especial de Derechos Humanos de la Presidencia de la República de Brasil. Uno de los grandes avances del III Congreso, evalúa Carmen Oliveira, es el compromiso de nuevos actores con esta causa, a la que se suman además de los gobiernos, el sector privado. "Es fundamental la responsabilidad del sector privado y de los organismos internacionales para invertir para en los países más pobres para que puedan desarrollar acciones y cumplir con el pacto de Río." Con respecto a la prevención, el Plan de Acción de Río hace hincapié en la necesidad de adoptar estrategias integradas y sistémicas, que incluyan medidas jurídicas, normativas, regulación y servicios de calidad en el ámbito de la salud, el bienestar, la educación, la seguridad y la justicia. Un trabajo efectivo de prevención también exigirá un cambio en las actitudes sociales y culturales que aceptan y naturalizan la explotación de los niños, niñas y adolescentes, así como la eliminación de prácticas nocivas como el matrimonio con niñas. El Plan de Acción de Río también convoca a los gobiernos a modificar leyes para que protejan a todos los niños, incluidos los hijos de los inmigrantes indocumentados o aquellos que han sido víctimas de la trata, de modo que todos puedan disfrutar de una protección legal plena. Las recomendaciones exigen también que los gobiernos adopten leyes que no castiguen a los niños, niñas y adolescentes por delitos que han cometido como resultado de situaciones de explotación sexual. "A pesar de los avances obtenidos, tales como la mejoría de los marcos jurídicos nacionales en un gran número de países, más iniciativas para combatir la trata de niños, niñas y adolescentes y una mayor participación de los organismos de todo tipo en la prevención y la represión de los crímenes, muchos continúan vulnerables a la explotación sexual " dijo Carmen Madriñán, directora ejecutiva de ECPAT Internacional. "Debido a la falta de conocimiento acerca de la prevalencia de la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes, el nivel de tolerancia de estas prácticas y la impunidad, la limitada e inconsistente aplicación de las leyes, todavía hay puertas abiertas para que los autores puedan comprar sexo con niños en varios puntos del planeta. El hecho de no proporcionar retorno adecuado al lugar de origen de los niños y una integración efectiva, aumenta aún más la vulnerabilidad de las personas que han sido víctimas de la explotación". A diferencia de los anteriores congresos, en el que las recomendaciones de los adolescentes y los jóvenes quedan en un documento separado, en el Grupo de Río participaron en todo el proceso de redacción del informe final de la reunión. "Los niños, niñas y adolescentes no sólo son víctimas de explotación sexual, sino también parte de la solución", dijo Lennart Reinius, presidente del Grupo ONG para la Convención sobre los Derechos del Niño. "Tuvimos una oportunidad única para tener a los jóvenes y adolescentes como socios en este Congreso. Ahora nos toca a todos nosotros velar por que se mantengan los compromisos contraídos y, de hecho, generar un real y positivo impacto en las vidas de los niños, niñas y adolescentes de todo el mundo". Para mayor información Tati Lima, gobierno brasileño, tatiara@iiicongressomundial.net Acerca de UNICEF
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