Haciendo frente a las inundaciones: UNICEF entrega suministros para salvar las vidas de niños y familias afectadas por los huracanes en Haití
Gonaives, 18 de septiembre 2008 - Fernando Thermidor tiene el aspecto de un niño pequeño agotado de tanto llorar, cuando ensconde su rostro surcado de lágrimas en el hombro de su madre. Pero esto no es una pataleta normal de un niño de dos años. Fernando y su madre, Judith, se encuentran apretados como sardinas en lata en un aula escolar en Gonaives (Haití) donde, junto a casi 200 personas más, se han refugiado de las repentinas inundaciones. "Hemos estado durmiendo aquí -toda la familia- durante toda la semana. Cuando el nivel del agua subió, tuvimos que salir corriendo de nuestra casa sólo con la ropa que llevábamos puesta", cuenta Judith, mientras usa una mano para mostrar que el nivel del agua en su casa llegó hasta la mitad de su muslo. Los suministros llegan con dificultad a Gonaives Los refugiados gritan de emoción al ver llegar el camión de distribución, que trae agua potable de UNICEF y alimentos del PMA. Estos suministros ayudarán a evitar el hambre y la sed, así como enfermedades transmitidas por el agua, que son la principal causa de muerte entre niños y niñas después de una emergencia como ésta, en la que un gran número de personas se ven obligadas a vivir juntas en espacios muy limitados y sin saneamiento adecuado.
El agua y los alimentos que serán distribuidos hoy han sido transportados en un viaje casi tan arduo como el de los propios haitianos para llegar a su destino. Todos los caminos y los puentes que conectan a Gonaives con el resto del país están destruidos, y la ayuda humanitaria sólo puede llegar a la zona en helicóptero y barco. Los desafíos no terminan ahí. Una vez que los suministros han llegado a Gonaives, deben ser distribuidas con el apoyo de los cascos azules de Naciones Unidas, para garantizar que lleguen a las manos de quienes más los necesitan. Las dificultades logísticas de transportar 60,000 litros de agua y muchos cientos de equipos de higiene familiar a Gonaives para ser entregados a niños, niñas y familias, como las que se encuentran hoy en este refugio, son innumerables. Y estos son sólo los primeros suministros b[asicos para que las familias afectadas sobrevivan los primeros días de la crisis. Otras toneladas adicionales de suministros de emergencia ya están en camino, 11,5 toneladas de mantas, equipos de higiene, tabletas de purificación de agua y sales de rehidratación oral han sido enviados por vía aérea desde la sede de suministros de UNICEF en Copenhagen. El envío incluye además equipos educativos conocidos como “escuelas en una caja” que ayudarán a reconstruir el sistema educativo después del desastre. Miles de personas reciben ayuda humanitaria El patio de la Escuela Nacional Jubilee se ve cada vez más pequeño en la medida en que miles de personas emergen de las aulas en las que están refugiadas. Casi la mitad de los que se ponen en la fila son niñas y niños. Muchos de ellos sólo visten harapos; los niños y niñas más afortunados visten camisetas deportivas de colores vivos ligeramente rasgados de cuando comenzó este calvario. Todos están cubiertos de barro. La fila avanza lentamente. Un niño, una mujer y un hombre a la vez, cada persona recibe una ración de agua potable, suministros de higiene y galletas nutritivas. "Vine aquí hoy para que mi familia pueda comer, para que puedan beber agua", dice Doristil Sender, un niño que parece tener diez años de edad. Con otros cuatro niños en casa, incluyendo un bebé recién nacido, su madre no pudo acompañarlo a hacer la fila. Sin embargo, la familia Sender es una de las familias más afortunadas. Su casa, aunque está inundada, sigue en pie y la familia logró desplazarse al techo, donde han improvisado una carpa. Es preocupante preguntarse cómo agravará, esta miseria infligida por los cuatro huracanes, la situación de pobreza en la que la mayoría de los haitianos ya viven. "Haití es actualmente el país más pobre del hemisferio occidental. Es un país que lucha por salir a flote en el agua sucia provocada por años de corrupción y violencia. Es un país donde la escasez de alimentos causó violentos disturbios tan recientes como el pasado abril ", comenta Nils Kastberg, Director Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe. "El que este país sea afectado ahora por cuatro huracanes consecutivos en tan poco tiempo me parece una injusticia tremenda". Pero Sender Doristil, de diez años, que acaba de recibir una ración de agua, alimentos y suministros esenciales de higiene, evidentemente no está pensando en lo que es o no justo. Él está concentrado en cargar su paquete con mucho cuidado, con la cabeza bien alta, orgulloso de llevar consigo ayuda que de seguro salvará la vida de su familia. Para mayor información ---------------------------- Acerca de UNICEF
|