UNICEF apoya el registro civil de niños en Chiapas como parte de su programa para llevar a todos los niños a la escuela

 

 

 

 

Chichiltón, Chiapas.- Cargados con cajas llenas de papeles, documentos y tinta para  huellas dactilares, la Brigada del Registro Civil finalmente llega a Chichiltón, un poblado alejado, a cinco horas de Tuxtla Gutiérrez, la capital del estado.

Frente a la iglesia, los trabajadores gubernamentales se detienen a saludar al líder de la comunidad que los esperaba en compañía de un grupo de mujeres, niños y algunos hombres. Por altavoz, se informa en tzotzil, el idioma local, que las familias presentes formen una fila a la entrada de la escuela. La bandera colocada en el edificio anuncia: “Dirección del Registro Civil-UNICEF. Registros de nacimientos a niñas, niños y adolescentes en Chiapas”. Es día para registrarse en Chichiltón.

UNICEF apoya esta campaña como parte de su programa “Todos los niños en la escuela” con equipos de cómputo y un vehículo para las brigadas móviles del registro. Uno de los principales obstáculos que impide que los niños asistan a la escuela es la falta de certificados de nacimiento. Este problema se acentúa en los estados con población predominantemente indígena como Chiapas, Oaxaca y Yucatán.

De acuerdo a la Constitución Mexicana, todos los niños tienen el derecho (y la obligación) a recibir una educación preescolar, primaria y secundaria. Por este motivo, México se comprometió a “ir más allá” de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para garantizar, que para el año 2015, todos los niños reciban un total de 12 años de educación, lo que incluye tres años de preescolar, seis años de primaria y tres años de educación secundaria.

México ha logrado un progreso considerable para brindar a sus niños una educación básica, pero todavía tiene un importante camino que recorrer. UNICEF ha identificado tres problemas principales relacionados con la educación, que son la falta de acceso, especialmente en áreas rurales, la pobre calidad de la educación en muchas escuelas públicas donde estudia el 92 % de todos los alumnos del país, y discriminación en la escuela que muchos niños indígenas, niños con discapacidad y niñas en general enfrentan.

Según el conteo 2005, en México todavía hay 1.2 millones de niños entre los 5 y los 14 años que no asisten a la escuela, 1 de cada 10 abandona la educación primaria y 2 de cada 10 no finalizan la educación secundaria. De acuerdo al estudio internacional PISA, más de la mitad de los estudiantes de 15 años no comprenden bien lo que leen y 2 de cada 3 son incapaces de utilizar adecuadamente las matemáticas. Estas condicionas son peores en las zonas indígenas y marginadas en donde muchos niños se enfrentan a la discriminación y al maltrato. Los niños que provienen de un estrato socioeconómico más alto logran 12 años de educación, mientras que el promedio de escolaridad para niños de familias pobres es de tan sólo 3 años.

De acuerdo a estos hallazgos, UNICEF y su Consejo Consultivo lanzaron en el 2006, la campaña “Vota por la educación” con miras a la elección presidencial del 2 de julio. A  través de esta campaña, el Consejo Consultivo, que está conformado por prominentes ciudadanos mexicanos de diversos sectores de la sociedad y UNICEF, han promovido el debate público sobre el derecho a recibir una educación de calidad y sobre los retos y obstáculos que existen para garantizar plenamente este derecho. “Vota por la educación” ha sido una invitación a todos los ciudadanos para que decidieran su voto en torno a la calidad de las propuestas de los candidatos para mejorar el sistema educativo en México.

Esta campaña ha recibido el apoyo de numerosos grupos de la sociedad como la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), que representa el sector empresarial, y la Red por los Derechos de la Infancia en México, que reúne a más de 60 organizaciones de la sociedad. El  movimiento “Tu Rock es Votar”, cuyo fin fue promover la participación de los jóvenes en las elecciones también se unió a la lista de quienes apoyaron la campaña.

“Vota por la educación” está directamente vinculada a la iniciativa “Todos los niños en la escuela”, programa que UNICEF lleva a cabo en los estados de Chiapas y Yucatán, e iniciando este año, también en Oaxaca, así como en el Distrito Federal. UNICEF implementa este programa gracias a donativos provenientes de personas y empresas mexicanas.

“Todas los niños en la escuela” tiene el objetivo de eliminar las barreras que impiden que las familias envíen a sus hijos e hijas a la escuela. Los principales impulsores de esta campaña, conjuntamente con UNICEF, son los municipios y el Grupo Promotor, que incluye a organizaciones indígenas, el sector empresarial, así como los medios de comunicaciòn y otros grupos de la sociedad. Con el apoyo de UNICEF, los municipios han adoptado acciones mucho más proactivas para lograr que todos los niños puedan ir a la escuela. En lugar de esperar a que los padres de familia lleven a sus hijos a la escuela y cumplan con todos los requisitos para la inscripción, se establecieron brigadas voluntarias, en su mayoría formadas por estudiantes de secundaria, quienes fueron de casa en casa, para ubicar a todos los niños que no asistían a la escuela y conocer las causas por las que no asisten. Las principales razones encontradas fueron la pobreza y la carencia de un certificado de nacimiento.

Apoyados por UNICEF, las brigadas de registro en Chiapas, emitieron más de 11,000  actas de nacimiento tan sólo en el 2005 y 7,000 más en el primer trimestre de 2006. En un principio, las brigadas de estudiantes se enfocaron en las principales ciudades del estado e identificaron con nombre y dirección a más de 2,800 niños y niñas fuera de la escuela. UNICEF proporcionó paquetes escolares y facilitó el transporte en casos de niños que tenían dificultades de acceso a las escuelas más cercanas. Gracias a este apoyo, más de 2,600 niños y niñas fueron integrados al año escolar 2005-2006 en Chiapas. En el estado de Yucatán, con una población menor, un total de 480 niños fueron inscritos en la escuela a través de un proceso similar.

En el Distrito Federal, UNICEF realizó un estudio sobre exclusión del sistema educativo, que fue lanzado a mediados de mayo de 2006. Este estudio mostró que, también en la capital del país, los niños indígenas son el grupo más discriminado y excluido de la eduación. Más de 1 de cada 5 niños indígenas entre los 5 y los 14 años está fuera de la escuela. Otros grupos en desventaja son los niños que tienen alguna discapacidad y las madres adolescentes. Basado en los resultados del estudio, UNICEF está colaborando con el gobierno del Distrito Federal para asegurar que todos los niños de la capital accesen a la educación.

De regreso en Chiapas, Manuela es la primera en la fila para registrar a sus dos hijos ante las autoridades del Registro Civil. Al final del día, 44 niños recibieron sus certificados de nacimiento, Manuela, vestida en su ropa tradicional, abandona el lugar con una sonrisa. “Los niños necesitan este papel para ir a la escuela”, expresa en español, y volteando a los trabajadores del registro agrega, “Kolabal”, palabra que en tzotzil, significa “Gracias”.