La infancia hondureña celebra el 22º aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño (23/11/2011) © UNICEF Honduras / 2011 / Eduardo Cálix
Gracias a la labor de Alcaldías, Programas Municipales de Infancia, Adolescencia y Juventud (PMIAJ) y con la colaboración de UNICEF, se realizaron distintas actividades en multitud de municipios desde el mismo día 20 de noviembre -fecha de la conmemoración- y durante los días posteriores.
El vicealcalde capitalino quiso subrayar ante las niñas y niños asistentes la importancia de este aniversario de la Convención, y el papel jugado por padres, madres, y sociedad en general. “Nosotros los adultos somos quienes tenemos que trabajar para que se cumplan todos sus derechos. Ustedes son lo más importante, y nosotros tenemos que esforzarnos para que puedan hacer realidad sus sueños”, dijo.
La Representante de UNICEF, por su parte, realizó un repaso por algunos de los artículos más importantes recogidos en la Convención y les recordó a niñas y niños que durante este día, gracias a la feria infantil y el resto de actividades previstas, iban a poder ejercitar dos de ellos: el derecho a la participación y el derecho a jugar.
Derecho a educación sin exclusión Otra de las actividades realizadas en la capital fue un foro infantil en el que niñas y niños, algunos con diferentes discapacidades físicas, exigieron su derecho a recibir una educación de calidad y adaptada a sus necesidades especiales.
Organizado por la Alcaldía Municipal del Distrito Central y UNICEF, y bajo el lema ‘Paso a paso, mi capital cumple con los derechos de educación’, este foro sirvió para dar voz a quienes pocas veces pueden expresar sus sueños y deseos, y permitirles reclamar apoyo de las autoridades.
Sin apenas nervios por hablar en público, la pequeña Sherly Raudales describió las múltiples dificultades a las que se enfrenta cada día por su invidencia: ausencia de textos en braille, de computadoras adaptadas y con sistema de voz, barreras arquitectónicas… Pese a todo, destacó también los logros que ha alcanzado en sus 12 años de vida. “He sido la primera niña integrada en el sistema educativo común desde preescolar, y lo he logrado gracias a mi familia y la gente que me rodea. La discapacidad sólo nos limita cuando las personas nos marginan”, afirmó.
Denís Núñez, un niño sordomudo de 14 años, aseguró que hay una Ley de Equidad que no se cumple. “Necesitamos profesores que estén capacitados para darnos clase, porque de lo contrario, no les podemos entender”, comunicó al público con la ayuda de su intérprete. Otros participantes en el foro pidieron más ayudas para el transporte escolar, mejorar la educación bilingüe y que las escuelas públicas puedan seguir dando clases pese a las continuas huelgas del profesorado.
Pero de la Convención sobre los Derechos del Niño no sólo se habló en la capital hondureña. San Pedro Sula, El Paraíso, Copán Ruinas… son sólo algunos de los municipios del país donde los PMIAJ se sumaron también a esta iniciativa organizado actividades para niñas y niños como juegos, concursos de dibujo o de preguntas sobre los artículos recogidos en la Convención.
Acerca de la Convención sobre Derechos del Niño Tras diez años de negociaciones con gobiernos, líderes religiosos, ONG y otras instituciones, Naciones Unidas aprobó por unanimidad el texto final de la Convención sobre los Derechos del Niño el 20 de noviembre de 1989. Es la primera ley internacional sobre derechos de la infancia “jurídicamente vinculante”, es decir, que todos los países que la firmaron están obligados a cumplirla.
Honduras estuvo entre los veinte primeros países que la ratificaron, y ello le llevó a adecuar las leyes nacionales para garantizar la protección integral, supervivencia, derecho a la participación y a un desarrollo físico, mental y social de todo niño y niña -y no sólo de algunos privilegiados-.
UNICEF, como Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, trabaja por fomentar y proteger los derechos aprobados en la Convención: para garantizar un mejor comienzo en las vidas de niñas y niños, para ayudar a que se desarrollen plenamente, para que puedan ir a la escuela, para que cuenten con espacios protegidos en situaciones de emergencia… y, en resumen, para cumplir cada uno de los 54 artículos incluidos en el tratado.
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