Recursos

Nos Toca

Publicaciones

Leyes y Convenciones

Los Rostros del Hambre

Kit Maestro de Emergencia

Paquetes de Comunicación

Derechos de la Niñez

Televisión

Radio

Estadísticas

Historias / Protección

Historias / Nutrición

Historias / Educación

Historias / Agua y Saneamiento

Historias / VIH Sida

Solicitud Programas de TV

 

En busca de una mejor nutricion

real83
© UNICEF/Gua2010
Marisela Ordóñez acompañada de sus hijos Juan y Carlos, quienes viven en el refugio temporal Las Marías, Patulul, Suchitepéquez, donde han recibido apoyo nutricional por parte del Ministerio de Salud y UNICEF.

Carlos, de 9 años, y Juan, de 5, sonríen al ver el movimiento de personas que hay en el refugio temporal Las Marías, Patulul, Suchitepéquez, donde se encuentran desde mayo de 2010 con sus progenitores, pero los médicos han dicho que el estado de salud de los pequeños no es normal y sus rostros reflejan falta de nutrientes, que también impacta en otros 154 infantes con bajo de peso, en esa región.

Marisela Quin Ordóñez, madre de los dos niños, relata que ella vivía en la comunidad Las Marías, pero la tormenta tropical Ágatha hizo crecer la corriente de los ríos del área, los cuales se desbordaron y a su paso destruyeron viviendas y siembras. “Nos quedamos sin nada, ahora mi esposo tendrá que luchar para sacarnos adelante. La comida es escasa en las champas que nos hicieron en este lugar y la comida que nos dan apenas nos alcanza para distribuirla entre toda la familia”, expresa.

Agrega que las decenas de familias que se encuentran en igual situación que ellos están preocupados porque dependían de la siembra del maíz, pero las correntadas de lodo y piedras arrasaron con todos sus cultivos.

Un informe del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación señala que por la tormenta Ágatha se perdieron 38 mil 313 hectáreas de cultivos, con un valor de 40.7 millones de dólares. Entre las siembras más afectadas por las correntadas están el maíz, el plántano, la sandía, el café, el tomate, la papaya y el limón. La citada cartera indica que la infraestructura para riego tuvo pérdidas por 4.5 millones de dólares.

“Perdimos nuestras casas y no vamos tener cosecha porque toda la siembra de maíz se destruyó, lo que nos pone en una situación de extrema pobreza y tengo pena porque mis hijos ya comenzaron a padecer hambre”, afirma Marisela.

“Antes, ellos (los niños) tenían la posibilidad de comerse un pan o unas tortillas con carne o un caldo de gallina criolla, pero ahora están acostumbrándose a comer una tortilla remojada en un taza de café, pues las bolsas de alimentos que nos dan no nos alcanzan”, agrega.

real84
© UNICEF/Gua2010
Un grupo de madres del refugio temporal Las Marías, Patulul, Suchitepéquez, reciben orientación sobre lactancia materna con el apoyo de UNICEF.

“Perdimos nuestras casas y no vamos tener cosecha porque toda la siembra de maíz se destruyó, lo que nos pone en una situación de extrema pobreza y tengo pena porque mis hijos ya comenzaron a padecer hambre”, afirma Marisela.

“Antes, ellos (los niños) tenían la posibilidad de comerse un pan o unas tortillas con carne o un caldo de gallina criolla, pero ahora están acostumbrándose a comer una tortilla remojada en un taza de café, pues las bolsas de alimentos que nos dan no nos alcanzan”, agrega.

Desde hace más de dos meses, los Ordóñez conviven con otras familias las casas temporales habilitadas en el asentamiento Las Marías, donde deben compartir en forma colectiva los servicios básicos, como sanitarios, cocina, comedores y dormitorio, así como a consumir los alimentos que les proporciona el Gobierno para reducir la desnutrición infantil.

Las autoridades del Ministerio de Salud y Asistencia Social aseguran que en Las Marías detectaron a 156 niños y niñas con bajo peso y problemas respiratorios; de esa cantidad, dos tenían problemas de desnutrición severa.

Según el médico Giovanni Nelson, han orientado a los padres de familia para que alimenten a sus hijos con los víveres que les proporciona el Gobierno de Guatemala, en cuanto a tiempos de comida para que los niños y niñas tengan una buena nutrición. Sin embargo, indica que han encontrado cierta resistencia materna a alimentar a los infantes con esos productos, quizá por desconocimiento.

Para superar esta situación, el Programa de Seguridad Alimentaria y Nutricional (PROSAN), del Ministerio de Salud, con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), han desarrollado un plan de respuesta inmediata para fortalecer la nutrición de los niños y niñas menores de cinco años afectados por la tormenta Ágatha y que se encuentran en albergues temporales, como Las Marías.

De acuerdo con UNICEF, el objetivo es prevenir el deterioro del estado nutricional de los niños y niñas menores de cinco años, mujeres embarazadas y madres en período de lactancia. Asimismo, ha promovido la creación de grupos de madres para hacer conciencia sobre las bondades de la lactancia materna, la alimentación complementaria y orientarlas sobre nuevas recetas nutritivas, entre otros temas.

La Municipalidad de Patulul informa que ha realizado un censo para identificar casos de desnutrición y a la fecha ha logrado evaluar a 53 niños y niñas que tienen ese problema, por lo que busca cubrir estas necesidades por medio de la orientación a las madres, con el apoyo de UNICEF, para que alimenten adecuadamente a sus hijos y que no desperdicien los víveres que les entregan.

Marisela afirma que luego de la capacitación que ha recibido de personal del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social y de UNICEF ha comprendido la importancia de suministrarle a sus hijos los nutrientes necesarios para que recuperen peso y se alimenten mejor. 

Agrega: “En el albegue colocaron un afiche recetario para uso de los víveres y que nos sirve mucho porque ahí consultamos como podemos preparar los alimentos.

También nos han dado folletitos sobre alimentación infantil y nos han dado un tratamiento de vitaminas que se llama Chispitas”.

“Creo que de esta forma podemos superar el mal momento que vivimos y darles a nuestros niños una mejor alimentación para que no estén desnutridos”, afirma Marisela.

Patulul, Suchitepéquez, Agosto del 2010

Descargar PDF

 

 
Search:

 Email this article

unite for children