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Superando los traumas dejados por Agatha

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© UNICEF/Gua2010
Maydi Licinia López, de 14 años, ha recibido apoyo psicosocial en la Escuela Santa Teresita, Patulul, Suchitepéquez, con el apoyo de UNICEF, para superar los traumas que le dejó la tormenta Ágatha.

Maydi Licinia López, de 14 años, trata de olvidar la experiencia traumática que vivió durante el paso de la tormenta tropical Ágatha que causó el crecimiento del río Digoya, cuyas aguas inundaron el cantón Santa Teresita, Patulul, Suchitepéquez. Por esa razón, su familia tuvo que irse a un albergue y luego retornar para sacar de su vivienda el lodo, troncos y piedras que arrastró la correntada.

Eran las seis de la tarde del sábado 29 de mayo de 2010 cuando Maydi se encontraba en su hogar jugando con sus hermanas Brendy, de 12; Yahaira, de 5, y Darwin, de 2, cuando escuchó el sonido persistente de un silbato por las calles de su comunidad y luego los gritos angustiados de Celso, un joven vecino, quien a todo pulmón dio la voz de alerta para que las familias abandonaran el lugar.

El río había crecido demasiado por la intensa lluvia y empezaba a desbordarse amenazando destruir las viviendas que encontrara a su paso. A lo lejos se escuchaban los gritos de otros vecinos que pedían auxilio para poder rescatar sus enseres que comenzaban a hundirse en el agua.

Maydi sintió pánico por la posibilidad de morir ahogada, pero sintió alivio cuando un grupo de vecinos llegó a rescatarla, junto con su hermanita y las llevaron a un albergue acondicionado en la finca El Trapiche.

Recuerda que pasó llorando toda la noche porque no sabía qué había pasado con su padre, Pedro López, y su madre Rosario, quienes se quedaron en el cantón para tratar de rescatar las pertenencias de su casa inundada. Ella sabía que sus padres corrían peligro de morir en medio de las fuertes corrientes que también llevaban enormes piedras.

Cuando cesó la lluvia, la familia de Maydi decidió retornar a su vivienda, la que encontraron llena de lodo, piedras y troncos. Entre todos comenzaron las labores de limpieza que les llevó varios días, pues el lodo se había metido en todas partes. Poco después llegaron a visitarlos sus maestros, quienes la motivaron a retornar a la escuela.

Ella intentó volver a la Escuela Rural Mixta Santa Teresita para retomar sus clases, pero su hermanita, quien está en kínder, no quería salir de su casa por miedo.

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© UNICEF/Gua2010
Alumnos de la Escuela Oficial Mixta Santa Teresita quienes han reiniciado sus clases luego de haber sufrido la inundación de sus viviendas en el cantón Santa Teresita, Patulul, Suchitepéquez. Han recibido terapia psicosocial con el apoyo de UNICEF.

Según Álex González, maestro de la escuela, los estragos ocasionados por la tormenta Ágatha han determinado el alejamiento de un buen número de alumnos. Señala que de un total de 175 estudiantes que atienden en la escuela, 47 ya no retornaron al ciclo escolar, lo que representa una deserción del 26.8 por ciento. El docente refiere que las principales causas de ese retiro son por falta de recursos económicos, asociados con la pérdida de cosechas, la destrucción de viviendas y los problemas psicológicos que este fenómeno dejó en niñas y niños.

“Sufrí crisis nerviosa, me dio fiebre, gripe y no puedo olvidar cuando luchábamos por salir de la casa. A veces me están hablando y no pongo atención porque pienso que mis papás pudieron haber muerto por rescatar las pocas cosas que tenemos. Dios nos ayudó  porque mandó gente para que nos rescatara de la casa”, relata Maydi.

González informa que los estudiantes de la escuela reciben orientación psicológica por parte del Ministerio de Educación, con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). “Hemos hecho una variedad de juegos, deportes, canto, dibujo y manualidades para que trataran de olvidar los sufrimientos que pasaron con la tormenta”, agrega.

Justo Romilio Sop, Coordinador de la Sección de Educación Bilingüe e Interculturalidad, señala que efectuaron un taller con materiales educativos proporcionados por UNICEF en idioma kaqchikel. “Trabajamos con el juego Riesgolandia que se refiere a la prevención de riesgos, el cual es sumamente lúdico y nos permite inculcarle a los niños y niñas sobre la prevención y recuperación de las comunidades en las zonas afectadas”, indica Sop.

Un comunicado de UNICEF indica que, además de dar apoyo psicosocial a los niños y niñas en albergues y comunidades afectadas por la tormenta Ágatha, una de las tareas principales es lograr el retorno a la escuela lo antes posible. “El regreso a la normalidad escolar es una de las más eficaces formas de contribuir al retorno de la normalidad en la vida de los niños y las niñas, contribuye a la rehabilitación psicosocial tras los traumas de cualquier emergencia y ayuda a los padres de familia a concentrarse en las actividades de reconstrucción”, refiere UNICEF.

Después de retomar sus clases, Maydi afirma: “Le agradezco a mis maestros que me motivaron para volver a la escuela, pese a que aún siento miedo. Sin embargo, mis profesores y mis padres me dicen que debo tener confianza en mi misma y que debo estar preparada en tareas de prevención en caso ocurra otra situación parecida en mi comunidad”. 

Patulul, Suchitepéquez, Agosto del 2010

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