Primeros años
Hay pocas cosas en la vida que inspiren un mayor respeto o esperanza que el milagro de un niño recién nacido. La posibilidad de que este niño o niña alcance plenamente su vasto potencial depende principalmente de su familia, su comunidad y del país donde ha nacido. Los primeros años de la vida son fundamentales. Cuando el menor de edad recibe una buena crianza y atención durante sus primeros años, tiene más posibilidades de sobrevivir, de crecer de una manera saludable, de padecer menos enfermedades y de desarrollar plenamente su capacidad de pensamiento, verbal, emocional y sus aptitudes sociales. Cuando se matricule en la escuela, sus posibilidades de rendir de manera eficaz son mayores. Y cuando alcance la adolescencia, es muy posible que tenga una mayor confianza en sí mismo. Posteriormente, tendrá mayores posibilidades de convertirse en un miembro creativo y productivo de la sociedad.
En una sola generación, estos avances pueden contribuir a quebrar los ciclos de la pobreza, la enfermedad y la violencia que afectan a tantos países. Ayudar a las familias a asegurar que sus hijos sobrevivan y alcancen la edad de escolarización sanos y bien alimentados, con curiosidad intelectual, confianza en el ámbito social y provistos de unas bases sólidas para un aprendizaje duradero, forma el núcleo de la misión del UNICEF. Es un objetivo ambicioso que requiere una toma de medidas que cuente con la participación de las familias, las comunidades y los gobiernos nacionales.
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