Medicinas occidental y tradicional se aproximan: encuentro inédito en torno al parto tradicionalQUITO, ago/ 06.- En el Ecuador conviven dos importantes medicinas. La medicina occidental, que tiene su base en la evidencia científica de la ciencia experimental, y la medicina tradicional es poseedora de un rico legado cultural que ha pasado de generación en generación en las comunidades nativas. Uno de los elementos de este legado es el parto tradicional, por el que la mujer indígena da a luz a su hijo o hija en posición vertical, como lo hizo su madre y la madre de su madre. En la Agenda de la Niñez Indígena que las niñas y niños de comunidades diversas expusieron al país en 2005 para promover sus derechos, está muy presente la necesidad de respetar la costumbre del parto tradicional. Al ser un tema de salud que involucra tanto la salud de los recién nacidos como la de la madre, los niños y niñas se interesan en él. En una iniciativa apoyada por UNICEF dentro del cumplimiento de la Agenda de la Niñez Indígena, médicos rurales del Diplomado de Salud Comunitaria, profesores y autoridades de la Facultad de Medicina de la Universidad Central, representantes del Ministerio de Salud Pública, ECUARUNARI, FLACSO, Universidad Andina, Ally Causay, gobiernos locales y formadores de opinión participan estos días en talleres y reuniones sobre Parto Tradicional: el encuentro de dos culturas. El principal objetivo de este acercamiento es examinar la validez científica del parto tradicional, el cual ha existido en casi todas las culturas de la humanidad. La finalidad es que el sea adoptado como una modalidad normada por el Ministerio de Salud Publica, en las maternidades y otros centros de atención del país, en respeto a las libertades culturales de la población consagradas en la Constitución. El encuentro permite una discusión amigable de los múltiples beneficios para la población del parto tradicional. Su incorporación en la norma nacional y en la enseñanza mediante una reforma curricular universitaria, aportarán en el cumplimiento de los derechos constitucionales y de los compromisos internacionales asumidos por el país a nivel de Comunidad Andina. Este acercamiento libre de perjuicios de ambos lados, no pretende que la medicina científica absorba los conocimientos de las comunidades ni que la medicina tradicional se “occidentalice”, sino de que ambas convivan para servir mejor a la comunidad. Los acuerdos que se logren respecto al Parto tradicional servirán como una primera experiencia y base para acuerdos interculturales en otros temas, más allá de la medicina.
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