Desde este año, el primero de básica es obligatorioGUAYAQUIL.- La asistencia a la escuela de las niñas y niños desde los cinco años es un derecho de los niños y una obligación de los padres de familia, quienes deben actuar y presionar a las instituciones para que se cumpla este derecho. Esta responsabilidad es compartida por el Estado, comunidades y gobiernos locales, señaló UNICEF en vísperas del inicio de clases en la costa ecuatoriana. El primer año de básica, que antes era conocido como kindergarden y formaba parte del preescolar, hoy es el año inicial de la educación básica obligatoria que deben cumplir todos los niños y niñas ecuatorianos. Todos deben llegar a aprobar por lo menos 10 años de básica de calidad, para desarrollar todo su potencial. El Ecuador se ha planteado como meta para el año 2015 que todos y todas tengan por lo menos 10 años de educación básica meta para el año 2015, en el marco de los Objetivos del Milenio. Para cumplirla, es en el 2005, es decir diez años antes, que todos los niños y niñas de edad escolar deben ingresar al primer año de básica. Cada persona excluida de la educación básica es un paso atrás respecto al desarrollo del país, señaló UNICEF, al tiempo de felicitar la labor emprendida por el Ministerio de Educación y el Contrato Social para asegurar la inclusión de más niñas y niños en la escuela. En caso de que una familia no pueda inscribir a su hija o hijo de cinco años en el primer año de básica, por falta de establecimiento escolar que lo reciba, debe denunciar este hecho a las autoridades educativas, el municipio o la junta parroquial de su localidad. En los cantones en que existe ya la Junta de Protección de Derechos, esta entidad adscrita al municipio debe recibir la denuncia. Aprender jugando Educación con buen trato Los padres son, a esta edad, los mayores garantes del futuro de sus hijos. Deben escucharles con atención, interesarse por cómo transcurren sus días en la escuela. Para detectar posibles problemas es importante estar atentos a cambios en el comportamiento de las niñas y niños, y tener siempre una actitud de diálogo.
|