Legislación

Desarrollo Basado en Derechos

Convención sobre la Discriminación contra la Mujer

Código del Niño, Niña y Adolescente

 

Desarrollo Basado en Derechos

© UNICEF Bolivia/2003
Cumplir los derechos de la infancia es invertir en el desarrollo del país

En el mundo existen 1200 millones de pobres, de los cuales 600 millones son niños. Trabajar en pro de un DESARROLLO HUMANO SOSTENIBLE, fundamentado en la vigencia de los derechos humanos, es la manera de cambiar la situación. Los Estados son los responsables de cumplimiento de los derechos dentro de su territorio. Cuando los Estados ratifican los tratados internacionales de derechos humanos, establecen un compromiso legal que están obligados a cumplir. El UNICEF ayuda a los países a cumplir con las obligaciones adquiridas en materia de derechos.

Aunque en los últimos 20 años la economía mundial se ha expandido enormemente, la brecha que separa a los países ricos de los pobres ha seguido ampliándose. La pobreza afecta a 1.200 millones de personas, de las cuales 600 millones son niños. A pesar de ello, UNICEF mantiene la firme convicción de que lograr un mundo libre de pobreza, discriminación, violencia y enfermedad es posible si se trabaja en pro del DESARROLLO HUMANO SOSTENIBLE.

El DESARROLLO HUMANO supone una ampliación de las opciones y capacidades de las personas, de manera que todos puedan desarrollar plenamente sus potencialidades. Asimismo, el desarrollo debe ser SOSTENIBLE. Es decir, la satisfacción de las necesidades de la generación presente no puede comprometer la capacidad de las generaciones futuras para solventar sus propias necesidades.

Para lograr este objetivo es necesario que todos los derechos humanos, económicos, sociales, culturales, civiles y políticos, se cumplan. Los derechos no son algo extraordinario. Todos los días, todas las personas del mundo tienen derechos. A través de la práctica ciudadana los derechos se hacen efectivos.

Cuestión de Estado

Los Estados y sus instituciones tienen la obligación de proteger a las poblaciones, velando por el cumplimiento y el pleno ejercicio de sus derechos humanos. Los derechos humanos son el marco amplio dentro del cual se ubican los derechos de las mujeres, los niños, las niñas y los adolescentes.

Los derechos son un reflejo de una serie de necesidades humanas, ya sean físicas, psicológicas, de desarrollo o espirituales. La satisfacción de las necesidades garantiza unas condiciones previas para que las personas puedan desarrollar sus capacidades y alcanzar el bienestar. Por lo tanto, para cumplir con su responsabilidad, los Estados deben resolver las necesidades, de alimento, vivienda, salud, educación, protección… de las personas que se encuentran bajo su jurisdicción, especialmente de las mujeres, los niños, niñas y adolescentes.

Puesto que los niños son la fuente del progreso, las sociedades deben establecerse en torno al interés superior de la infancia. Los niños, niñas y adolescentes tienen derechos prioritarios sobre los recursos e invertir en ellos es la mejor manera de quebrar los ciclos de la pobreza y alcanzar el desarrollo humano.

Un marco de derechos

En las últimas décadas, ha habido una tendencia mundial hacia el compromiso para lograr el cumplimiento de los derechos, materializada a través de la ratificación de diversos tratados internacionales de derechos humanos. Al ratificar estos tratados los Estados están admitiendo y asumiendo voluntariamente su obligación de proteger a sus habitantes. La ratificación les obliga legalmente a aplicar los tratados y a rendir cuentas sobre la satisfacción de los derechos humanos en su territorio.

Para lograr una coherencia legislativa interna, los gobiernos están obligados a armonizar las legislaciones nacionales a los instrumentos internacionales, creando los mecanismos adecuados para su efectiva práctica y cumplimiento.

Cumplir los compromisos

Entre los distintos tratados internacionales de derechos humanos que han sido ratificados destacan la Convención sobre los Derechos del Niño, que es el tratado de derechos humanos más completo y que más rápidamente ha sido aprobado por un mayor número de países, y la Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer.

Las dos Convenciones son complementarias y se refuerzan mutuamente. Juntas forman el marco esencial de referencia que guía el trabajo del UNICEF en el mundo, porque dotan de base jurídica a los principios éticos y morales que siempre han estado presentes en las actividades de la agencia.

El UNICEF y, en general, todos los organismos de Naciones Unidas tienen la obligación de ayudar a los países a cumplir con sus compromisos adquiridos en materia de derechos humanos, apoyando a los gobiernos a llevar a cabo acciones que colaboren a satisfacer los derechos de las mujeres, los niños, las niñas y los adolescentes.

External links open in a new window and take you to a non-UNICEF web site.

 

 
unite for children