El Nuevo Sol ayuda a los niños y niñas de La PazEl Nuevo Sol para el Bienestar Comunitario brilla y da calor a los niños y niñas damnificados por el deslizamiento. UNICEF Bolivia, con el programa Un Nuevo Sol para el Bienestar Comunitario, está promoviendo la recuperación psicoafectiva y social de niños y niñas que pertenecen a las familias damnificadas por el deslizamiento que afectó a siete zonas de la ciudad de La Paz, el pasado mes de febrero de 2011. ATB Noticias Red Nacional reporta las acciones del Nuevo Sol para el Bienestar Comunitario en el campamento Tierra de Dios. Esta actividad se desarrolla en el marco de la Mesa No. 6 de Gobernabilidad, Protección de Derechos y Género. Son aliados del proceso el Gobierno Municipal de La Paz, la Defensoría del Pueblo, el Viceministerio de Seguridad Ciudadana, el Servicio Departamental de Salud – SEDES y el Servicio Departamental de Gestión Social –SEDEGES de La Paz, el Colegio Departamental de Psicólogos y un grupo de 114 jóvenes voluntarios. Los niños y niñas que reciben el apoyo pueden expresar sus sentimientos respecto al desastre, les ha brindado ánimo para superar la situación, están más tranquilos y han mejorado sus alteraciones de sueño. Los voluntarios manifiestan que han desarrollado un lazo afectivo con los niños y niñas y cada vez participan de las actividades con mayor entusiasmo. El programa está en los 22 campamentos que albergan a las familias damnificadas. Atiende a 887 niños y niñas, que oscilan entre las edades de 6 a 12 años, de los cuáles 432 son niños y 455 son niñas. Un Nuevo Sol para el Bienestar Comunitario El programa plantea una metodología de terapia lúdica (basada en el juego), que ayuda a niños y niñas, entre 6 y 12 años, a entender y recuperarse del daño emocional sufrido en situaciones de emergencia o desastre. Tiene actividades y juguetes dirigidos a la recuperación afectiva de los niños y niñas, la promoción de sus derechos, la prevención del abuso sexual y la recuperación psicosocial. Las actividades grupales que se realizan permiten conocer cómo se sienten, qué piensan y qué imaginan sobre su situación actual de vida, ayudan también a expresar lo que les hace sentir mal o les causa temor. El comunicar estos sentimientos y pensamientos ayuda a entender el evento, a reducir la culpa y a enfrentar el hecho, fortaleciendo sus habilidades resilientes. El programa también busca promover la alegría y el respeto por los derechos a través de actividades recreativas. En este proceso es de vital importancia involucrar a la familia y la comunidad, impulsando a que les brinden su apoyo con afecto, cariño y protección.
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