UNICEF Argentina

Introducción

Panorama general de País

Seguimiento de la Agenda Global de Desarrollo

Datos sobre Infancia en Argentina

Embajadores de Buena Voluntad

Oportunidades laborales Argentina

Oportunidades de contratación

 

Panorama general de País

© UNICEF

Argentina es un país federal de ingresos medios-altos que ha logrado, en los últimos años, un progreso considerable en el cumplimiento de los derechos de la niñez. El Índice de Desarrollo Humano en 2013 fue 0,808 posicionando al país dentro de la categoría de alto desarrollo humano, en la posición 49 de los 187 países considerados.

Si bien persisten brechas, el país ha mostrado decisión para enfrentar los desafíos pendientes, mediante políticas y programas orientados hacia el logro de la equidad. En este sentido, el Estado nacional y gran parte de los Estados provinciales, han adecuado sus leyes a las obligaciones asumidas en Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) y otros tratados internacionales.

En el plano socioeconómico el crecimiento del empleo y políticas de protección e inclusión social, permitieron reducir los niveles de pobreza. El índice de Necesidades Básicas Insatisfechas para la población de 0 a 17 años pasó del 25,2 al 19,6% entre los últimos dos censos. También disminuyó en las áreas rurales (de 40,5 a 31%) aunque sigue por encima del promedio, mostrando una brecha de inequidad.

La inversión social ha sido una prioridad en el país, representando el 54,7% del presupuesto nacional en 2014[1]. La inversión dirigida a la niñez creció a nivel nacional y provincial[2]. Sin embargo, persisten algunos desafíos vinculados con las discrepancias provinciales que, de resolverse, lograrían mayores niveles de convergencia e impacto para la realización progresiva de los derechos de la niñez.

La Asignación Universal por Hijo y la Asignación Universal por Embarazo son las políticas de protección social orientadas a la niñez más relevantes, representando el 0,5% del PBI[3]. Estos programas generaron una importante contribución a la mejora en las condiciones de vida de 3,54 millones de niños y casi 90 mil mujeres embarazadas.[4]. No obstante, aún existen desafíos relacionados con la cobertura, teniendo en cuenta que el 12,4% de todos los niños no tienen acceso y el 13,1% no están incluidos en la normativa[5]. La mejora de los mecanismos de coordinación a nivel sectorial y la implementación de una política integral de cuidado contribuirían a mejorar el marco de protección social.

En relación con la recolección de datos sistemáticos y el monitoreo de la situación de la niñez y adolescencia, se lograron avances a través de la implementación de registros administrativos, desarrollo de encuestas específicas (como la ECOVNA) e iniciativas como el SIIPNAF, InfoArgentina y los observatorios de los derechos del niño. No obstante, el seguimiento de datos debería ser fortalecido incluyendo nuevas temáticas como la medición de la pobreza infantil multidimensional, así como aquellas en torno a situaciones de protección especial como las que afectan a los niños y niñas víctimas de violencia, abuso y explotación, trabajo rural infantil y adolescente, y niñez con discapacidad.

El derecho a la educación ha sido garantizado por ley estableciendo trece años de educación obligatoria, con una inversión consolidada en educación del 5,1% del PBI en 20126. La educación preescolar ganó impulso con una nueva ley que establece la educación obligatoria a partir de los 4 años de edad y el acceso universal para niños de 3 años de edad. El número de niños que comienza la escuela primaria con, por lo menos dos años de educación preescolar, supera claramente los promedios regionales, llegando a pasar del 44% en 2001 al 74% en 20137. El desafío pendiente es mejorar la calidad y continuar reduciendo las diferencias territoriales que son de hasta el 50% cuando se compara la asistencia escolar para niños de 3 y 4 años en Buenos Aires y en otras provincias8. En ese sentido deberían continuar los avances en las áreas de: presupuesto, infraestructura, recursos humanos y estándares de calidad, así como también en fomentar la demanda desde las familias.

La cobertura de la educación primaria es casi universal, aunque todavía quedan 32.000 niños en edad escolar que no están en la escuela primaria9,  que pertenecen principalmente a los quintiles más bajos. Las principales barreras aquí se relacionan con los temas de calidad educativa, especialmente en aquellas escuelas con altos niveles de vulnerabilidad.

El acceso a la educación secundaria aumentó, sin embargo 490 mil adolescentes entre 12 y 17 años de edad no están en la escuela y 1,4 millones tienen sobreedad con un riesgo potencial de abandonar sus estudios10. Las dificultades están vinculadas a condiciones socioeconómicas y a disparidades entre las áreas rurales y urbanas. La asistencia escolar de alumnos entre los 12 y 17 años es de un 79 % en áreas rurales comparado con el 90,2% en áreas urbanas11. Sin bien se hicieron esfuerzos para reducir las brechas y mejorar la calidad, los principales cuellos de botella persisten en los planes de estudio, las prácticas de enseñanza, la capacitación docente, la baja demanda y en el acceso limitado en áreas rurales remotas afectando principalmente a adolescentes indígenas.

Los indicadores vinculados a la mortalidad materno-infantil muestran avances considerables que deberán consolidarse. La mortalidad infantil disminuyó considerablemente en las últimas décadas cayendo de 25,6 a 10,8 por cada 1.000 nacimientos (1990-2013), alcanzando el Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) No.4. La mortalidad materna también disminuyó a lo largo del mismo período, aunque en menor grado (de 52/100.000 a 32/100.000)[6] sin llegar a la meta prevista para el ODM No. 5.

Las Enfermedades no transmisibles y sus factores de riesgo asociados en los niños, niñas y adolescentes se han convertido en un problema con un impacto creciente en la salud. En los últimos cinco años, el sobrepeso y la obesidad en adolescentes (13 a 15 años) se incrementó de 24,5 a 28,6% y de 4,4 a 5,9% respectivamente[7]. Si bien en Argentina se sancionó una Ley Nacional contra la Obesidad y se establecieron acuerdos para restringir algunas prácticas de comercialización de alimentos, aún existen desafíos importantes  relacionados con el nivel de cumplimiento de las regulaciones, la implementación de políticas, la ausencia de incentivos fiscales y el inadecuado etiquetado de alimentos.

Con respecto a la salud de los adolescentes, en 2013, 2.358 adolescentes murieron por causas externas. Casi la mitad de estas muertes (51%) fueron intencionales, destacando particularmente suicidios (21,2%)[8]. El suicidio juvenil (10-19 años) se incrementó 4,7 puntos porcentuales en los últimos veinte años[9]. El incremento del suicidio y la violencia son indicadores que apuntan a problemas complejos que afectan la salud y bienestar de los adolescentes y que requieren ser abordados desde una perspectiva intersectorial.

El embarazo precoz constituye otra problemática a abordar. En 2013 el 15,6% de los recién nacidos fueron hijos de madres adolescentes, mientras que la mortalidad materna en adolescentes representó el 13% del total de muertes maternas.

El país adaptó su legislación a la CDN a través de la sanción de la Ley 26.061 en 2005. Casi todas las provincias promulgaron sus propias leyes de protección integral aunque persisten desafíos relacionados con: disparidades territoriales en la implementación de los sistemas de protección, falta de información unificada sobre violencia, abandono y abuso y, con respecto a los adolescentes infractores a la ley penal, dificultades para el acceso efectivo a la justicia y marcos y sistemas legales, insuficientemente alineados con los estándares internacionales y pautas de la CDN. Seis provincias cuentan con un Defensor/a de los derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, aunque aún está pendiente el nombramiento del Defensor a nivel nacional, previsto por ley desde 2005.

Argentina ratificó el Tercer Protocolo Optativo de la CDN e incluyó una prohibición explicita sobre el castigo corporal dentro de las familias en el nuevo Código Civil y Comercial. Sin embargo, la encuesta ECOVNA señala que el 46,4% de los padres y madres utilizan el castigo físico como método de disciplina, mostrando la persistencia de prácticas que vulneran los derechos de la niñez[10].

En 2014, 9.219 niños sin cuidados parentales vivían bajo cuidado institucional[11]. Si bien a partir de la sanción de la Ley 26.061, y en particular con la puesta en marcha del Consejo Federal de Niñez y Adolescencia, hubo avances muy significativos en esta materia, persisten problemas relacionados con la insuficiente capacidad de los servicios para detectar, informar y enfrentar los casos de violencia y abuso, insuficiente monitoreo de las instituciones de cuidado privadas, bajos estándares de calidad y débil preparación para el egreso de los adolescentes que viven en el sistema de cuidado institucional.

En materia de justicia penal juvenil, si bien la mayoría de las provincias ha avanzado en la incorporación de los estándares internacionales en su normativa procesal, la ausencia de una legislación de fondo, acorde a la CDN, favorece que exista una amplia discrecionalidad y tratamiento diferenciado entre jurisdicciones de los adolescentes infractores a la ley penal. En 2010, 1.508 adolescentes en conflicto con la ley se encontraban privados de su libertad. Casi todos eran varones (97%) y el 71% no estaba recibiendo educación formal en el momento de su detención[12]. La estigmatización de los adolescentes, por parte de los medios de comunicación y la sociedad en general, los insuficientes sistemas de información, el uso limitado de medidas alternativas a la privación de libertad y la ausencia de estándares de calidad en los centros de detención, son algunos de los principales desafíos en la construcción de un sistema de justicia penal juvenil que se articule con el Sistema de Protección Integral.

En relación al trabajo infantil, se destaca un entorno favorable a nivel legislativo a partir de la Ley 26390/2008, que eleva la edad de admisión al trabajo a 16 años y la Ley 26.727/2011 del Régimen del Trabajo Agrario, considerando que en áreas rurales trabaja uno de cada tres adolescentes. Sin embargo, persisten cuellos de botella que obstaculizan prevención y erradicación del trabajo infantil: la ausencia de información sistemática y continua, aun no se cuenta con la aprobación de un listado de trabajo infantil peligroso y, si bien existen comisiones interinstitucionales en todas las provincias, no ha sido suficiente a la fecha la sensibilización y movilización de los actores locales.

Los avances sustantivos en legislación y políticas públicas en materia de violencia, mortalidad materno-infantil y educación tienen riesgo de no alcanzar su pleno potencial si no son acompañados por estrategias efectivas que impacten en los conocimientos, actitudes y prácticas de los niños, niñas, adolescentes y familias, y que éstos se consoliden en transformaciones sociales. Por su parte, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de 2010 impulsa avances en materia de infancia y adolescencia y en evitar contenidos que incluyan tratos discriminatorios, mientras persisten desafíos para mejorar las coberturas periodísticas vinculadas a poblaciones vulnerables y aumentar la visibilidad de las vulneraciones a los derechos de NNyA en la agenda mediática y pública.

Asimismo, en los últimos años se han impulsado nuevos canales para promover la participación de los adolescentes, a través de legislación de políticas públicas (Ley 26.774), e impulsar al acceso masivo a las tecnologías con 94.1% de hogares con celulares y 5 millones de netbooks distribuidas. Sin embargo, constituye un reto promover el ejercicio de la ciudadanía, incluyendo la ciudadanía digital, de los adolescentes, especialmente de los más desfavorecidos, e impulsar instancias de participación social, que aprovechen las tecnología y la innovación.


[1] Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MECON), 2014 http://www.mecon.gov.ar/onp/html/fisica_presupuesto/2014/4totrim14.pdf

[2] El porcentaje de gasto público destinado a la niñez pasó de llegar casi al 6% del PIB en 2004 a sobrepasar el 8% en 2010 (Fuente: UNICEF-MECON)

[4] Administración Nacional de la Seguridad Social, 2015. http://transparencia.anses.gob.ar/anses-numeros/asignaciones-universales

[7] 6 Datos de estudiantes de 13 a 15 años. Fuente: Ministerio de Salud, 2013. http://www.msal.gov.ar/ent/images/stories/vigilancia/pdf/2014-09_informe-EMSE-2012.pdf

[9] Ibid

[11] UNICEF-SENAF, 2014

[12] Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, 2011

 

 

 

 

Nuevo Código Civil y Comercial


El 1° de agosto de 2015 entró en vigencia el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación que introduce  importantes cambios en materia de niñez y adolescencia, receptando derechos, garantías y obligaciones ya contenidas en la Convención sobre los Derechos del Niño y en otras leyes como la Ley 26.061 de Protección Integral de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

El Código reconoce la capacidad y la autonomía progresiva de los chicos y chicas; incorpora el derecho a ser oído en todos los asuntos que los y las afecten y que sus opiniones sean tenidas en cuenta y el principio del interés superior del niño; aporta mayor celeridad y transparencia en los procesos de adopción y prohíbe las entregas directas; elimina la figura de la “patria potestad” para transformarla en “responsabilidad parental”, estableciendo derechos y deberes tanto de los progenitores como de los hijos y prohibiendo expresamente el castigo corporal; entre muchas otras cosas. 

Los avances legales del nuevo Código son un paso muy importante para realizar los derechos de todos los niños, niñas y adolescentes de la Argentina.

El 2 y 3 de Julio de 2015, UNICEF junto con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación organizaron un Encuentro Federal para debatir los cambios del nuevo Código Civil y Comercial. 
“Las opiniones expresadas por los conferencistas en este evento, no reflejan necesariamente las políticas o los puntos de vista del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, SENAF o UNICEF.”

[Exposiciones]



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