UNICEF: Un informe pone de manifiesto el riesgo de mortalidad materna en el mundo en desarrollo
Casi todas las muertes relacionadas con la maternidad se presentan en los países en desarrollo y más del 80% corresponden a África subsahariana y Asia meridional. GINEBRA-BsAs, 19 de septiembre de 2008 – Un nuevo informe sobre la mortalidad materna, dado a conocer hoy por UNICEF, pone de manifiesto los riesgos que afrontan las mujeres de los países en desarrollo durante el embarazo y el parto. Progreso para la Infancia: Un balance sobre la mortalidad materna indica que, según los últimos datos de que se dispone, más del 99% de todas las defunciones relacionadas con la maternidad se presentan en los países en desarrollo, de las cuales el 84% se concentran en África subsahariana y Asia meridional. “Lo más trágico es que todos los años mueren más de medio millón de mujeres por causas relacionadas con el embarazo y el parto”, dice Peter Salama, Oficial Jefe de Servicios de Salud de UNICEF. “Las causas de la mortalidad materna son claras, así como los medios para combatirlas. No obstante, las mujeres siguen muriendo innecesariamente”. Las hemorragias son la causa más frecuente de muerte, sobre todo en África y Asia. La salud general de la mujer –incluyendo su estado nutricional y su situación con respecto al VIH– también influye en la probabilidad de tener un embarazo saludable y de no presentar complicaciones durante el alumbramiento. Hay factores sociales que también influyen, como la pobreza, la inequidad y las actitudes hacia las mujeres y su salud. En las tasas de mortalidad materna a menudo influyen determinadas prácticas culturales o tradicionales que impiden a las mujeres buscar atención durante el parto o el puerperio. Mientras que, en el mundo en desarrollo, el riesgo de morir por complicaciones derivadas del embarazo y el parto es de 1 en 76, en el mundo industrializado ese riesgo es de 1 en 8.000. El país donde las mujeres corren el mayor riesgo de perder la vida por causas relacionadas con la maternidad es el Níger (1 en 7). La mayoría de las muertes maternas se pueden evitar y uno de los factores clave es brindar mejores servicios de salud, especialmente durante el embarazo, el parto y el período posnatal. Entre las intervenciones que ayudan a mejorar la salud materna se cuentan la atención prenatal, los servicios de asesoramiento y diagnóstico del VIH por iniciativa de los proveedores, la asistencia de personal calificado durante el alumbramiento, la atención obstétrica de emergencia, la atención durante el puerperio y la prestación de servicios de planificación familiar acordes con las políticas nacionales. Cuando estas intervenciones se ofrecen como parte de un proceso continuo de atención de la salud que integra el hogar, la comunidad, los centros asistenciales y los servicios periféricos, las madres, los niños y las comunidades pueden beneficiarse enormemente. Algunas intervenciones en salud materna han mejorado en los últimos años. La cobertura de atención prenatal en el mundo en desarrollo se elevó 15 puntos porcentuales durante la última década; de hecho, el 75% de las madres embarazadas reciben hoy alguna atención prenatal. Adicionalmente, muchos países han incrementado la cobertura de asistencia calificada durante el parto. Por ejemplo, en algunas partes de Asia, la proporción de las mujeres que son asistidas por un profesional especializado durante el parto pasó del 31% en 1995 al 40% en 2005. En muchos países de África también se han registrado progresos en esta materia. Garantizar que los alumbramientos cuenten con asistencia de personal calificado y que esos profesionales tengan acceso a servicios de atención obstétrica de emergencia para los casos que así lo requieran es la medida más importante para salvar las vidas de las madres. Pese a esto, los avances hacia el logro del Objetivo de Desarrollo del Milenio sobre salud materna, que establece una reducción del 75% en las tasas de mortalidad materna entre 1990 y 2015, han sido demasiado lentos en el mundo en desarrollo, y deben acelerarse para poder conquistar este Objetivo. A fin de alcanzar la meta del ODM, la salud materna debe abordarse como parte de un proceso continuo que vincule los servicios esenciales de salud de la madre, el recién nacido y el niño pequeño. Los niveles de mortalidad materna casi siempre reflejan el desempeño general de los sistemas de salud de los países, particularmente durante el parto y el puerperio, cuando las madres y sus bebés son más vulnerables. Para solucionar esta grave situación, es preciso ampliar el alcance de los servicios dirigidos a las madres y los niños, teniendo en cuenta la interdependencia que existe entre la salud de las madres y la de sus hijos recién nacidos. “Salvar las vidas de las madres no es solamente un imperativo moral; también es una inversión importante que beneficia a sus hijos, sus familias, sus comunidades y sus países”, dijo Tessa Wardlaw, Oficial Jefe de Estadística y Seguimiento de UNICEF. “En efecto, existe una clara conexión entre la salud materna y otros Objetivos de Desarrollo del Milenio, como la erradicación de la pobreza extrema, la reducción de la mortalidad infantil y la lucha contra el VIH, el SIDA y otras enfermedades”.
La tasa de mortalidad materna es de 47.8 por cada 100.000. Es decir que en el país muere 1 mujer por cada 2.000 niños nacidos vivos. Argentina tiene una tendencia a la reducción lenta de la mortalidad materna: la tasa experimentó un sostenido descenso durante la década del ´80 y primera mitad de los ´90. Luego se mantuvo estable y con grandes desigualdades entre las provincias: según los últimos datos (2006), se produjeron 165 muertes maternas por cada 100.000 niños nacidos vivos en Jujuy y 18 muertes maternas por cada 100.000 niños nacidos vivos en la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, si bien la provincia de Jujuy presenta la tasa más elevada en 2006, es Formosa la jurisdicción con mayor riesgo en la tendencia histórica: 137 defunciones maternas cada 100.000 nacidos vivos en los últimos 5 años (2002-2006). Por otro lado, en el país más del 80 % de estas muertes se deben a causas directamente relacionadas con el embarazo, parto y puerperio, todas ellas son evitables. “En el contexto actual de la Argentina, la tasa de mortalidad materna debería ser mucho más baja. La mayoría de estas muertes podrían ser evitadas si los derechos de las mujeres y los de los niños estuvieran garantizados” afirmó Gladys Acosta Vargas, Representante de UNICEF en Argentina. “Es necesario instrumentar acciones preventivas para disminuir su frecuencia y fortalecer el compromiso de todas las personas involucradas en la atención materna y perinatal para revertir los resultados”, subrayó. Acerca de UNICEF UNICEF trabaja sobre el terreno en más de 150 países y territorios para ayudar a los niños y las niñas a sobrevivir y avanzar en la vida desde la primera infancia hasta la adolescencia. El mayor proveedor de vacunas para los países más pobres, UNICEF apoya la salud y la nutrición de la infancia, agua y saneamiento adecuados, educación básica de calidad para todos los niños y niñas, y la protección de los niños y las niñas contra la violencia, la explotación y el SIDA. UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos. INFORMACION A PERIODISTAS RADIO Y TV Para obtener material de archivo, sírvanse visitar: www.thenewsmarket.com/unicef Para mayor información GLOBAL: Veronique Taveau, UNICEF Ginebra, Tel: ++ 41 22 909 5716 e-mail: vtaveau@unicef.org Para mayor en información en ARGENTINA:
|